EL PODER DE LAS REDES

El reciente incidente de la Regidora Arlen Ivet  Palacio Villanueva, que movilizó a los medios de comunicación, a los Partidos Políticos, al XV Ayuntamiento de La Paz, pero sobre todo que movilizó a la sociedad paceña merece un comentario de la importancia de la redes en la vida cotidiana.

Es innegable que esto no podría haberse sentido sin el poder de las mismas redes sociales que llegó a un punto de eficiencia, este domingo donde la Regidora fue denunciada, exhibida, enjuiciada, sentenciada y otras linduras en muy pocas horas.

Recordamos que hace algunos años el abrir un correo electrónico implicaba una desconfianza absoluta por parte del usuario y era inimaginable el hecho de que pudieran realizarse algunas reservaciones para viajes  o transacciones económicas vía internet. Sería hasta la irrupción del Facebook hace poco más de una década cuando el auge de las redes sociales iniciaría una escalada de fuerza popular que hasta la fecha nadie sabe hasta dónde llegará. Otros “parientes” del Facebook han aparecido pero sin el éxito de esta red social, que aparte de servir para enseñar lo que vestimos,  comemos, hoy sirve para denunciar cualquier hecho  que al entrar en contacto con este medio puede convertirse en viral y llegar a  límites insospechados.

Ejemplos de algunos medios de comunicación nacionales que se han puesto a la vanguardia en las plataformas digitales han sido el Universal y otros diarios, cuyo tiraje cibernético es más visitado que el tiraje en papel revolución. La información al instante y las 24 horas del día, sumado a todos los días del año son los intereses principales para que el lector haya hecho esta preferencia.

Sin nos fuésemos al terreno electoral, pruebas hay de que algunas elecciones estatales has sido ganadas en gran medida a estos medios electrónicos, ejemplos la elección para Gobernador en Nuevo León y la del Dip. Independiente  Kumamoto  en el Estado de Jalisco.

Aquí mismo en Baja California Sur, han tenido las redes sociales una gran efervescencia de participación, lamentablemente no en la difusión de la propuesta sino en la descalificación a través de la guerra sucia por medio de memes y cuentas falsas. Mucha de esta efervescencia es porque nuestra Entidad  ocupa el primer lugar –proporcionalmente hablando- en teléfonos celulares y acceso a las redes o al internet en México.

Es importante hacer notar que el uso de estas herramientas hace que el que acusa, o hace algún “descubrimiento” de lo bueno o malo de sus adversarios políticos o funcionarios públicos, en forma inmediata puede convertirse de acusador a acusado, y sin recato alguno se expongan de ida y vuelta, no solamente cuestiones profesionales, sino personales y hasta familiares. No existe la ética, no se conoce la moral y cada quien hace uso de la libertad de expresión para emitir un juicio con o sin antecedentes reales.

En la clase política avanzada se contratan grandes despachos para tener reacciones inmediatas ante la posibilidad de ser señalados ellos, su familia o la representación que tiene, incluso se paga por borrar los antecedentes negativos que pudieran irse acumulando y que la memoria colectiva  pudiera conservar pero que al desaparecer de la red no existen elementos de prueba. Apostarle al olvido es la consigna.

En el caso de la Regidora Ivet  Palacio, todo indica que no se operó de esa manera, pues sus aclaraciones 48 horas después del incidente no fueron tan efectivas como el “linchamiento” que se dio a las horas posteriores al mismo. Y cuando se hicieron, no solamente no aclararon las miles de preguntas de los miles de usuarios, y solo sirvieron para operar en sentido contrario a lo que se proponía. Es decir en vez de lavar la imagen del Alcalde y del Ayuntamiento, vinieron a deteriorarla.

Por si fuera poco el deslinde de Acción Nacional de este hecho bochornoso y de la Coparmex pidiendo la cabeza de la funcionaria, testimonian el poder de la inmediatez de las redes, que operaron mejor, y más pronto que las declaraciones “hechas en papel pulcro y semántica de 10” pero  48 horas después de la Regidora.

De este hecho aislado pero que dimensiona perfectamente el poder de las redes sociales  en B.C.S., seguramente hará que todas las figura públicas y los jefes de prensa reorienten su forma de trabajar, para accionar en lugar de reaccionar.  Las redes sociales así lo ameritan.

ENTRE LINEAS.

 

Víctor Castro Cosió pronto será noticia… y noticia generada por sus propias huestes. Denuncia en puerta.

PUNTO FINAL.

Un incidente de tránsito, opacó este día del Trabajo, en la que miles de trabajadores dejaron entre ver sus demandas más sentidas y además pasaron al olvido-por algunas horas- las ejecuciones. Gracias a las gracias de la Regidora Arlen Ivet Palacio Villanueva.