Propone diputada Von Borstel, reformar disposiciones de la Ley de los derechos de niñas, niños y adolescentes del Edo. de BCS

Redacción.- Para garantizar el derecho de niñas, niños y adolescentes hijos de mujeres reclusas puedan vivir en familia, la diputada Diana Victoria Von Borstel Luna, propuso reformar diversas disposiciones  de la  ley de los derechos de niñas, niños y adolescentes del estado de Baja California Sur, que establece que el juez o la autoridad ejecutora competente podrá disponer para la madre reclusa las medidas alternativas establecidas en las normas correspondientes para cumplir la sentencia, siempre y cuando esta determinación no sea contraria al interés superior de la niñez.

Aludió a un estudio de la UNAM, titulado “Sanciones Alternativas a la pena de prisión, que propone que  las internas que ingresaron por delitos menores ya no se contaminan de los malos hábitos que encontraran ahí adentro, las medidas alternativas servirán para que las cárceles dejen de ser las universidades del crimen.

Esta propuesta de reformas a la legislación penal mexicana, señala que los beneficios de las propuestas encaminadas a; a) al trabajo en favor de la comunidad; b) tratamiento en libertad y c) la semilibertad, tendrían como consecuencia las siguientes ventajas: se le permite al individuo, en este caso a los hijos de madres reclusas, permanecer con su familia, en su caso, no perder el trabajo y reparar el daño. Con medidas como estas se contribuye a evitar el hacinamiento en las cárceles y los gastos en las mismas; se coadyuva al proceso de reinserción a la sociedad toda vez que se cambia la imagen sobre los prisioneros, dejan de ser personas “negativas”, para pasar a ser recuperables; impide el aislamiento, se le permite seguir funcionando en la sociedad, el preso ya no generará rencor hacia la sociedad. “al realizar, trabajo en favor de la comunidad se estará pagando su deuda hacia a la sociedad”.

“En mis visitas  al cereso de La Paz me percaté   de las necesidades ambientales, emocionales y físicas de las internas habiendo un total de 39  mujeres procesadas y 9 sentenciadas, actualmente no existen las condiciones apropiadas para favorecer la  salud, de desarrollo emocional, de educación, de entretenimiento, de deporte, entre otras, para que los menores puedan tener una estancia  favorable condiciones.

Argumentó que la niñez, principalmente en los primeros 8 años de vida, es la etapa en la que se forman los valores, las ideas, los conceptos y se desarrolla la personalidad; se reafirma la confianza en sí mismo, se crean los lazos afectivos con los familiares, principalmente con la madre, entre otras características.

“Lamentablemente no todos los niños y niñas de nuestro estado cuentan con las posibilidades de desarrollarse física y emocionalmente. Algunos de los aspectos fundamentales que impiden su sano crecimiento pueden ser económicos, culturales, demográficos o simplemente porque no se esté garantizando con plenitud el interés superior de las y los niños, en este caso me refiero concretamente a los hijos de madres reclusas”.

En ese contexto sostuvo que en nuestro código penal en su capítulo IV  en el artículo 37 establece la semilibertad, en sus diferentes modalidades como son: Libertad durante la semana laboral con reclusión el fin de semana; Libertad el fin de semana con reclusión el resto de esta; Libertad diurna con reclusión nocturna; Libertad nocturna con reclusión diurna.

“El hecho de que la  población femenina del total de los reclusorios del País, sea solo del 5% y en nuestro estado sea del 3.3% no significa que no habría de proporcionarles las condiciones para  su plena reinserción social; si no que demás se les ofrezcan alternativas ya existentes  en nuestro código penal y que de acuerdo al principio del interés superior de la niñez deban ejercerse”, afirmó Von Borstel Luna, destacando que el interés superior de la niñez está plasmado en el artículo 4 constitucional que a la letra dice: “Los niños y las niñas tienen derecho a la satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo integral”. Las y los niños que viven dentro de los espacios carcelarios no están cobijados por este principio.

Refirió también a la publicación de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) denominada La Cárcel una institución en crisis  se señala que “pese a los esfuerzos por mejorar las condiciones de vida en prisión, la cárcel continúa siendo un mero lugar de exclusión y segregación, con altos costos financieros, poca readaptación, y problemas de salud.

Las mujeres internas enfrentan desde su detención, una rutina de abusos, violencia y corrupción. Las prisiones mixtas son un factor de riesgo para las mujeres y de los 418 centros en el país sólo existen 10 centros femeniles. En los centros mixtos se ha identificado que las mujeres comparten diversos espacios con la población masculina como talleres, tiendas de abarrotes y patios de visita en donde existen espacios improvisados como casitas o cabañas en las que se genera prostitución forzada.

 

“Las internas refieren a demás que las formas de violencia sexual más comunes son: tocamientos, palabras obscenas, hostigamiento, acoso sexual, prostitución y favores sexuales que condicionan sus derechos”.

Sobre “violencia institucionalizada de género: hostigamiento sexual, explotación de la prostitución ajena y trata de internas en el sistema penitenciario es tan sólo una muestra de lo que viven las mujeres en diversos centros. Algunas mujeres refieren haber sido torturadas con bolsas de plástico para impedirles respirar, golpes, toques eléctricos en los senos, violencia psicológica y violación.

Para el ejercicio fiscal de 2016 se le asignaron al programa de Administración del Sistema Federal Penitenciario, recursos por 17 mil 972 millones de pesos. Las necesidades de las penitenciarías son alimentos, uniformes, agua, medicamento, servicios administrativos, de defensoría pública y trabajo social, costo por juicio, etcétera.

Dichos recursos son más que los que se pueden destinar a otros programas relativos a educación, salud, seguridad social, vivienda, de fomento a las Mipymes (tan sólo al Fondo Nacional del Emprendedor se le destina menos de la mitad de ese recurso), programas de capacitación para el trabajo, etcétera.

Abundó que los efectos por encarcelamiento de padre/madre en los hijos son: 34 por ciento de los encuestados reveló haber tenido problemas en la escuela; 11 por ciento ha abandonado la escuela; 4 por ciento ha comenzado a consumir drogas; 8 por ciento ha tenido problemas con la autoridad; 27 por ciento ha tenido problema de salud; 34 por ciento ha tenido problemas de conducta; 27 por ciento sufre problemas de ansiedad; 14 por ciento se ha visto obligado a trabajar en tanto que el 15 por ciento ha sido discriminado.

Evidentemente, tales circunstancias afectan de manera negativa el desarrollo psico-emocional y social de los menores, convirtiéndose en un problema para ellos mismo y en el corto, mediano y largo plazo, para la sociedad.

La diputada Von Borstel, confió en que sus homólogos apoyen esta iniciativa que pasa a la Comisión de la Salud y la Familia,  para ser analizada y en las próximas semanas se someterá a votación.