Exhorta Dip. Von Borstel a Senadores a que gestionen construcción de centro de reclusión para mujeres en BCS

Redacción.- El Congreso del Estado exhortó a los senadores  por Baja California Sur, a gestionar  recursos para la construcción de una unidad de reclusión para mujeres en nuestro estado, que cumpla con los principios que establece la Constitución Política Mexicana, observando los derechos humanos ya que la readaptación social debe de ir de la mano con programas factibles para que el procesado salga a la sociedad con habilidades que lo ayuden a tener un empleo digno y que sea útil a nuestra sociedad.

Lo anterior a través de un punto de acuerdo que presentó la diputada Diana Von Borstel, presidenta del permanente, durante la sesión ordinaria de este martes,  destacando que actualmente se encuentran en el CERESO de La Paz un total de 29 mujeres procesadas y 4 sentenciadas, en el CERESO de Ciudad Constitución hay 10 mujeres procesadas y 5 sentenciadas pero también tenemos personas del Fuero Federal de ellas 10 son procesadas y 5 sentenciadas en La Paz, y una en Ciudad Constitución.

“En mis visitas al cereso de nuestra capital me pude percatar que tienen un espacio que, ocupa una porción tan reducida que no atiende las condiciones básicas para la convivencia, la salud, el deporte y la educación para la vida y el empleo, de las 48 mujeres residentes…. Hay 5 casos de madres de familia que viven con sus hijos de meses y una madre con un niño de 4 años en este lugar. Se aprecia a primera vista la juventud en unas y, la edad mediana de otras de las internas”.

En ese sentido, la luchadora social precisó que los lugares destinados a la atención médica, al deporte, el gimnasio, al estudio y biblioteca, se encuentran ubicados en el área para varones, aun cuando estos espacios no están en las mejores condiciones, también es cierto que quienes disponen, del gimnasio y de las canchas deportivas únicamente son los reclusos. Además del riesgo que conlleva para las internas recibir atención médica o escolar en el área de varones.

Al referirse a las condiciones de los dormitorios de mujeres, cocina, lavaderos, estancia al aire libre, baños, que es con lo que cuentan para su vida diaria, se muestran por su lamentable condición como si estuvieran por mientras.

Así mismo, destacó que se observa además un rezago histórico en las condiciones materiales de todo el centro de reclusión, pero con mayor fuerza en el área destinada a las mujeres. Así, este pequeño espacio de convivencia diaria, parece unir el delito con la desesperanza ante lo precario de las instalaciones y, la falta de atención a las necesidades emocionales, afectivas, físicas e intelectuales, tal como se requiere para la reinserción social de las internas.

“Esto es debido en buena medida, por falta de personal suficiente y la capacitación adecuada y permanente para la atención diaria”, expresó la diputada Von Borstel, quien agregó que la reinserción social se complica cuando las mujeres no han terminado su educación básica, están allí porque no cuentan con recursos para saldar una cuenta menor, cuando no es atendida la salud por falta de condiciones, no hay talleres para el aprendizaje de oficios para la vida, cuando las visitas de la pareja y de los hijos sucede en el mismo ámbito de la visita conyugal,  los infantes que acompañan a su madre no tienen un área para su recreación y desarrollo, cuando la misma madre no sabe de sus hijos al haber sido recluida, cuando son jefas de familia y sus hijos quedan sin el sostenimiento económico y moral”.

En  BCS, hay 49 mujeres procesadas y 1,225 hombres procesados en los Ceresos, “¿Cómo impacta la situación legal de estas personas que están recluidas, sin haber sido sentenciadas, en la economía, en lo social y en desarrollo del estado y del resto de la ciudadanía, familias, amistades, instituciones, estudiantes, trabajadoras y trabajadores y así mismo para quienes viven y sufren esta condición?”

Por estas visitas que con algunos de sus homólogos hizo al CERESO  de La Paz, entre sus propuestas al plan estatal de desarrollo de la diputada Von Borstel, es brindar  talleres de oficios para las internas con lo que se ganen el sustento diario para apoyar a sus familias desde dentro del penal y cuando regresen a la sociedad, que a las mujeres se les permita vender su producción en la tienda de artesanías del Cereso ya que actualmente es exclusiva para los hombres, gestionar a través de un voluntariado que los comercios adquieran sus productos para la venta, que las internas y sus hijos de haber en el Cereso cuenten con una cartilla de salud llevándoles un control de sus enfermedades y medicamentos, que tengan diariamente programada ejercitación física y ejercicios para el desarrollo de la inteligencia emocional con lo que se favorece la expresión asertiva, la autorregulación y la resolución de conflictos, que tengan la oportunidad de participar en actividades artísticas, que implique recreación, esparcimiento y valoración de sí mismas, que realicen obligatoriamente labor social de acuerdo al delito cometido, que tengan oportunidad de estudiar y validar sus estudios desde nivel básico hasta profesional, que los infantes en el reclusorio reciban educación inicial no escolarizada y educación preescolar a través de CONAFE, otorgar permisos de salida durante el día o fin de semana si el delito cometido es menor y no pone en riesgo la seguridad de las personas en libertad, sobre todo en el caso de las mujeres en estado de gravidez, que cuenten con hijos pequeños y/o adolescentes, Que se capacite obligatoriamente al personal del reclusorio de manera permanente y efectiva en la atención especializada para las mujeres, que paulatinamente se gestione la certificación de custodias, administrativas, docentes y demás personas, Promover ante las asociaciones civiles, grupos de personas o individuos de la comunidad, grupos de apoyo para las mujeres, jefas de familia, madres, gestantes y/o liberadas, Que exista trabajo social con personal certificado para conocer el paradero de los hijos e hijas, cuando su madre cometa un delito que merezca la reclusión, para que se respete el derecho de los infantes y adolescentes a su seguridad y atención por familiares o personas responsables de garantizar su bienestar.

Durante su intervención se refirió al  “informe especial sobre las mujeres privadas de la libertad en los centros de reclusión de la república mexicana”,  de  la comisión nacional de los derechos humanos, después de visitar y evaluar 81 centros de reclusión, 70 de ellos con población mixta y 11 exclusivos para mujeres, entre éstos los de la Paz y Ciudad Constitución en Baja California Sur, que culminó con 22 propuestas.

En ese contexto, la comisión nacional hace patente y reitera su gran preocupación por las condiciones y el trato que se brinda a las mujeres que se encuentran privadas de la libertad y a los niños y niñas que viven con sus madres internas, a partir de una evaluación a los centros de internamiento donde se alojan, por lo que se hace necesario que las autoridades encargadas del  sistema penitenciario mexicano tomen las medidas pertinentes y realicen acciones efectivas para garantizar el respeto a los derechos humanos de estas personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad por su condición de internas.

“El hecho de que el número de mujeres privadas de la libertad por la comisión de conductas delictivas sea menor que el de los hombres,  no justifica la deficiencia de una perspectiva de género, por lo que la infraestructura, organización y el funcionamiento de los establecimientos de reclusión gira preponderantemente, alrededor de las necesidades de los varones”.

Entre otras acciones que recomienda la CNDH es realizar acciones para que de conformidad con los numerales 57 y 64 de las reglas de bangkok y atendiendo al historial de victimización de las mujeres o sus responsabilidades de cuidado de otras personas, se elaboren prioritariamente, en el marco de los ordenamientos jurídicos aplicables, medidas opcionales y alternativas a la prisión preventiva y a la condena, así como se procure dar relevancia a la imposición de sentencias no privativas de la libertad a embarazadas y mujeres que tengan niños a cargo.

El  derecho a la salud es abordado en estas recomendaciones que incluyen medicina preventiva con instalaciones médicas adecuadas, que permitan el acceso a la salud.

Cabe destacar que en el plano internacional, “el estado mexicano ha asumido el compromiso de contar con un sistema penitenciario humanista que persiga la reinserción social de las personas en reclusión, particularmente de las mujeres, destacando como instrumentos para perseguir tal objetivo las “reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos” de la organización de las naciones unidas (onu), las reglas mínimas de las naciones unidas sobre las medidas no privativas de libertad de la ONU (reglas de tokio), las “reglas de las naciones unidas para el tratamiento de las reclusas y medidas no privativas de la libertad para las mujeres delincuentes” (reglas de bangkok), y los “principios y buenas prácticas sobre la protección de las personas privadas de libertad en las américas” de la organización de los estados americanos (oea).

Así mismo, la ONU ha establecido una relatoría sobre los derechos de las personas privadas de libertad mientras que la comisión interamericana de derechos humanos da seguimiento permanente a la protección de personas privadas de libertad en las américas.

En ese contexto, la legisladora adujo que los CERESOS fueron originalmente construidos para hombres y los sitios destinados a mujeres fueron espacios improvisados, efectivamente la población masculina en reclusión es muchísimo más alta pero eso no debe ser motivo para la invisibilización de un sector que termina siendo doblemente discriminado y es un asunto que debemos abordar desde todas las instancias.