El Sr. King

Si en la lucha el destino te derriba
Si todo en tu camino es cuesta arriba
Si tu sonrisa es ansia insatisfecha
Si es mucha tu faena y vil cosecha
Si a tu caudal se contraponen diques
Date una tregua pero ¡no claudiques!
 
Rudyard Kipling
 

Unas cuantas palabras para recordar a mi querido amigo del alma, el Señor King,  quien el 5 de septiembre pasado, cumplió 26 años de muerto. Pero luego me pregunto: ¿Por qué ahora? ¿Qué puedo decir de él que la gente no sepa y recuerde con amor y gratitud eterna?

Luego pensé, habrá cosas por ahí que la gente no sepa, por ejemplo: Se dijo que había nacido en la ciudad de México, en Mexicali, e incluso en La Paz. Él bromeaba con este dato y solía decir que era nativo de Agua Verde, un antiguo rancho de la familia Rondero (su segundo apellido)  en el municipio de Loreto. Sin embargo, Consuelo Tonela, su viuda, nos lo aclaró. El señor Francisco King Rondero nació en Sao Paulo, Brasil el 11 de diciembre de 1918. Hijo del inglés William Augustus King y de Mary Olga Rondero Coté: El Sr. King, se dedicó a defender las causas sociales de los sudcalifornianos especialmente las que se relacionaban con las cuestiones políticas. Una de ellas, quizás la más relevante fue lo relacionado con la lucha por un gobernador civil en 1965. Lucha en la que el señor King no sólo participó activamente, sino que convirtió a la radiodifusora de su propiedad, por cierto, fundada por él y la primera en B. C. S., en la voz de los integrantes del FUS (Frente de Unificación Sudcaliforniano), que presidía otro luchador inolvidable, el Doctor Francisco Cardoza Carballo. Seguramente que muchas personas de mí generación no olvidan las grandes concentraciones en lo alto de la Colina del Sol, y las arengas de todos los que veníamos desde los diferentes puntos del entonces territorio. Recordemos que el FUS pugnaba por un gobernador civil, dado que desde tiempo inmemorial la entidad había estado gobernada por militares enviados desde el centro. Por su gran apoyo a través de la radio y otros medios a esta lucha y a otras, el señor King se hizo de enemigos, y no fueron pocas las ocasiones en que sufrió amenazas. En ese tiempo se acercó a él un militar, el mayor Juárez Floriano, se hizo su amigo y en una ocasión lo invitó a sobrevolar la Bahía de La Paz para tomar fotos. El Sr. King aceptó y se fue con él, cuando estaban sobre el mar, ya bastante lejos, el mayor sacó una pistola y le dijo: “Traigo órdenes de matarte y arrojarte al mar”, luego guardó la pistola y agregó: ‘Pero yo no mato a los valientes como tú.” Efectivamente, esta anécdota nos la contó Pancho a muchos de sus amigos. Lo que yo sé es que después de ese incidente, la relación entre él y el mayor Juárez se convirtió en una amistad entrañable y se trataban como hermanos. Uno de los recuerdos más vívidos que tengo de ellos dos, es ver al mayor Juárez cortándole el cabello a Pancho, cuidadosa y afectivamente, allá en la XENT.

Como amigo, tengo de él todos mis mejores recuerdos: Entonces vivía yo en la ciudad de México y trabajaba en Aeroméxico. Un día nos vimos allá y me dijo: y aquí… ¿quién eres? No eres nadie, eres como una piedrita en un arroyo, mientras que allá en tu pueblo eres Estela Davis. ¿Por qué no te regresas?

En 1983, regresé casi por azahares del destino a Loreto, como Gerente Distrital de Aeroméxico, y…

En 1989 se dio en Loreto precisamente, una intensa lucha social que se denominó “31 DE MARZO”, Se acabó el agua potable al secarse los pozos y la poca agua que tenían se volvió salada y amarga. Además quebró Aeroméxico y nos quedamos sin vuelos, por lo que yo me había venido a trabajar a La Paz, como encargada de una modesta Agencia de Viajes, El Sr. King fue a verme y me dijo tajante: “¿Qué diablos está haciendo una mujer como tú en este cuchitril, mientras que en tu pueblo se están despedazando porque no tienen agua, ni vuelos, ni turismo? ¡Vete para allá, tu pueblo te necesita![1]” Y me fui para allá a luchar al lado de mi gente. Obviamente el Sr. King, a través de la XENT, apoyó esta lucha de principio a fin.

Cuando estaba muy grave…

“No quiero que se aflija a la gente con mi muerte que ya bastantes pesares tiene”, dijo a uno de sus colaboradores poco antes de dejar nuestro mundo a las 09:30 horas del martes 5 de septiembre de 1989, a los 71 años, en su hogar de la Colina del Sol, “frente a las playas del Mar Bermejo”, como solía decir.

El día del sepelio, la XENT pasó al aire el último mensaje del señor King. La voz querida, débil y apagada, dijo:

“Muero tranquilo, porque amo a Baja California Sur. Luché con honor, con la verdad en la mano; luché con honestidad y agradezco ese respaldo magnífico que me han dado. Que mi espíritu siga proliferando fe y que todos los que estén escuchando mis palabras sepan que el mejor camino es el de la verdad, de la justicia, de la rectitud. No podemos alcanzar una vida placentera haciendo bribonerías; sepan ustedes que la honestidad es la mejor virtud del hombre…”

Descansa en paz, querido amigo, jamás te olvidaré…