Claudio Estrada Báez

Nació en Veracruz, el 31 de Julio de 1910, Fueron sus padres Tirso Estrada Quezada y Teresa Báez Camacho. Claudio fue el menor de doce hermanos; vivió en el D.F. sus primeros dieciocho años. Después en Jalapa durante veinte años. Regresó a la ciudad de México, donde residió hasta su fallecimiento en 1984. Estudió primaria y Comercio. Hizo estudios de solfeo en la Escuela de Música de la Secretaría de Educación Pública. Sus actividades siempre estuvieron relacionadas con la composición y la música.

Se dedicaba por entero a escribir sus canciones, las que posteriormente interpretaba en radiodifusoras, teatro, televisión, giras, presentaciones personales y actuaciones particulares.

Compuso su primera canción en 1929 en la ciudad de México. En 1930 conoció a Mario del Valle y con él formó un dueto y empezaron a trabajar en la carpa Ofelia. Tocaba su guitarra y Mario del Valle cantaba. Actuaban vestidos de gauchos. Ahí ganó su primer sueldo de artista, $2.50. En ese lugar alternó con María Victoria, El Chicote, Palillo y Clavillazo, entre muchos otros. Un año más tarde, en 1931, llegó a esa carpa Mario Moreno. De él Claudio expresaba "un jovencito muy respetuoso y simpático, con muchas ganas de trabajar". Entre Cantinflas y él surgió una bella amistad. “Después empecé a dar clases de guitarra; también tocaba en la radio y me pagaban anunciando mis clases. Asimismo, ganaba algo de dinero llevando serenatas”.

El maestro Estrada contaba que en una ocasión coincidieron en una tertulia él y Los Panchos. Claudio les interpretó su canción “Contigo”; cuando el famoso trío la escuchó, dieron un brinco y le dijeron que era la canción que estaban buscando. La canción se hizo famosa. México entero la cantaba. Posteriormente vinieron otros éxitos, como: “Una traición”,  “Albricias”,  “Todavía no me muero”, “Yo te quise”, ymuchas más, que fueron llevadas al éxito por figuras de primera línea, pero tomaban especial ritmo, color y gusto cuando él las interpretaba con su muy particular estilo y maestría.

Una de sus grandes cualidades fue el virtuosismo con que llegó a tocar la guitarra, instrumento que fue su pasión. Esto lo hacía doblemente artista. En cuanto a su personalidad, era amable, muy sencillo, decente, de buen corazón, generoso y con mucha personalidad. Narra su viuda, la señora Rosa Marcué de Estrada, que Claudio siempre estaba riendo, y lo mismo trataba a la gente humilde que a la gente acomodada, y que era dado a realizar obras de caridad sin hacer alarde. A lo largo de su vida Claudio Estrada recibió decenas de reconocimientos.

 

ALBRICIAS

No me pidas que te quiera

Por qué te estoy adorando

y sólo vivo pensando

en tu amor, a mi manera.

 

Todo lo que había soñado

son tus divinas caricias,

tuve que pagar albricias

por ser tan afortunado.

 

Toda la felicidad

Se ha quedado aquí en mi ser

ahora sé lo que es querer

sin rencores ni maldad.

 

No me pidas que te quiera

porque te estoy adorando

y sólo vivo pensando

que tu amor es primavera.

 

CONTIGO

Tus besos se llegaron a recrear

aquí en mi boca,

llenando de ilusión y de pasión

mi vida loca.

 

Las horas más felices de mi amor

fueron contigo,

por eso es que mi alma siempre extraña

el dulce alivio.

 

Te puedo yo jurar ante un altar

mi amor sincero,

y a todo el mundo le puedes contar

que si te quiero.

 

Tus labios me enseñaron a sentir

lo que es ternura,

y no me cansaré de bendecir

tanta dulzura.

 

TODAVÍA NO ME MUERO

Todavía no me muero,

Para dejar de adorarte;

Cada día más te quiero

Y no he podido olvidarte.

 

Que me importa la vida

Si tu cariño me falta,

No dejes más encendida

Esta pasión que me mata.

 

He sufrido bastante,

Y he llorado en silencio;

Ahora soy un errante,

De tu eterno desprecio.

 

Todavía no me muero,

Para dejar de adorarte;

Cada día más te quiero

Y no he podido olvidarte.