Planeación a modo…

Prisma Mulegino

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Felipe Zúñiga Meza

Santa Rosalía, BCS.- Antes de que llegara la alternancia a Baja California Sur, los ciudadanos de esta media península conocimos la planeación democrática. Por medio del Comité de Planeación Municipal (COPLADEM), el Ayuntamiento convocaba a la sociedad en su conjunto, la cual ya se encontraba previamente organizada por la propia autoridad municipal, en comités vecinales, con jefes de manzana en todas las colonias y en todas las comunidades.

El marco conceptual y democrático del Plan de Desarrollo Municipal (PDM), así como el constitucional, era  claro al establecer la participación de todos los ciudadanos y no de unos cuantos para que, las autoridades municipales, en base a las propuestas y priorizaciones de obras y otras actividades inherentes al plan, diseñaran el documento final que no era otra cosa que el PDM.

Era una fiesta democrática discutir, entre funcionarios y ciudadanos cada obra. Era una fiesta democrática definir su priorización en base a su impacto social. A mayor impacto social, mayor priorización era una constante democrática que no se debía soslayar.

Esto ya no existe desde la llegada de los gobiernos autodenominados “progresistas”, quienes de tajo, cambiaron la Ley de Planeación que privilegiaba la participación de los ciudadanos y, le dieron todo el poder, a quien gobernaba. De ahí que la priorización de obras, hasta el día de hoy, quedó en el olvido y a merced de caprichos autoritarios y, de componendas entre políticos, compadres, financiadores de campaña y constructores.

El pueblo quedó es segundo plano.

El primer Presidente Municipal que no hizo PDM en Mulegé debido a su esencia autoritaria, fue Pedro Osuna López. En esa época, hace casi ocho años, dijo que no eran necesarios los PDM y, así gobernó, a su arbitrio y a su capricho. Ahora nos viene a vender un PDM hecho al revés, es decir de arriba hacia abajo, vertical como su ego, cuando el PDM es un documento democrático, horizontal, donde la participación de la ciudadanía es fundamental y es lo que le da esencia democrática al documento que debe regir las políticas públicas de un gobierno que, gobernará para todos, no para solo unos cuantos.

El PDM no se presenta a la ciudadanía, sino que se construye con la participación de ella.

Un PDM no se construye solo con quienes aportaron dinero para tu campaña. Un PDM no se construye solo quienes son afines a tu gobierno y trabajan para él. Un PDM no se hace de la noche a la mañana y con reuniones al vapor y sin que los principales actores, es decir los ciudadanos, no se den cuenta. A eso se le llama fraude, es anti constitucional y viola todo precepto de planeación democrática.

Sin embargo en Mulegé esto no le hace ruido a quien gobierna de facto. Y como le va hacer ruido si no hay persona que pueda hacerle entender que vivimos en el 2016 y no en el pasado oscurantista de reyes déspotas que eran amos y señores de comarcas y países. Como hacer entender a alguien que se ha quedado atrás sin tratar de entender que los gobiernos no son propiedad de los políticos y, mucho menos, de los asesores. Como hacer entender a un déspota que solo te ve de arriba para abajo, precisamente como intenta ver a quienes asistan a la farsa de la presentación del PDM, que no es otra cosa que un documento mal hecho, falso y con todo el sello oscurantista, autoritario y retrogrado de un dictador.

Mosaico Político

Pasan los días, las semanas y los meses y la presidenta del DIF en Mulegé, Cecilia Osuna López, no ha respondido a la pregunta de cuál es su sueldo en un puesto que es honorifico… pasan los días, semanas y meses y el XV Ayuntamiento no ha hecho público cuales son los sueldos de sus funcionarios… sobre todo del súper asesor sabelotodo, quien ya trae un pickup silverado de último modelo, al parecer, adquirido con el subsemun, es decir, una unidad que debiera traerlo la policía municipal, no el esposo de la Alcaldesa… La dictadura, devoción fetichista por un hombre, es una cosa efímera, un estado de la sociedad en el que no puede expresarse los propios pensamientos, en el que los hijos denuncian a sus padres a la policía; un estado semejante no puede durar mucho tiempo. Winston Churchill (1874-1965) Político británico.