¿Y QUE PASARA CON EL PESO?

Con respecto a nuestra moneda las preocupaciones son enormes por parte de todos nosotros como mexicanos, sus fluctuaciones son motivo de pláticas y discusiones en todos los ámbitos de nuestra sociedad, preocupaciones validas porque por desgracia vemos cada día que nuestro dinero se va debilitado, y con lo que antes nos alcanzaba para nuestros requerimientos mínimos, en la actualidad compramos menos y tenemos que ajustar nuestros bolsillos, y por consecuencia, nuestro nivel de vida cada vez se debilita más.

Ante esta situación, es obvio que busquemos culpables o bien veamos el fenómeno del tipo de cambio como una situación preocupante que pude dañarnos mucho más.

Si bien es cierto, en quince meses nuestra moneda paso de los 13.40 a los 19.00 pesos por dólar, es decir, tuvo un ajuste a la alza del 40 por ciento, pensándose incluso que se llegaría a mayores niveles como los que vivimos en décadas pasadas.

Para intentar frenar esta situación tanto el Banco de México (BM) como la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), modificaron las reglas de operación de las subastas diarias de dólares, además de darse un incremento en las tasas de interés de referencia, agregando la aplicación  de  recortes en el gasto público, acciones que nos manejan en los medios de comunicación, con la  intención de ponerse como héroes, afirmando que por esos factores la  tendencia de apreciación ha llevado al peso mexicano a 17.50 pesos por dólar, informando además que puede seguir fortaleciéndose.

Conforme a lo anterior, es importante aclarar, que el peso se ha comportado de esa forma, no solo por el supuesto heroísmo de nuestras instituciones mexicanas, sino por otros factores de índole internacional.

Mire usted, otras divisas como el Rublo Ruso paso de 80 a 68 por un dólar, el Yen Japonés, mejoro de 121 a 113 por dólar, el Dólar Canadiense de 138 a 130, incluso el Real Brasileño se apreció 10 por ciento, datos que nos dejan ver como es obvio que México no tuvo nada que ver, más bien lo que ha sucedido es que el dólar americano es el que se ha devaluado frente a las demás divisas.

Entre las razones de que el dólar americano se haya devaluado, es que la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), anuncio que no subirá sus tasas 4 veces al año, sino tan solo dos, además de que el Banco Central Europeo, aplico una estrategia monetaria de expansión al bajar su tasa de interés en 0.0 por ciento, es decir, no cobrara ningún rendimiento a quienes soliciten crédito.

De tal forma habrá un aumento de liquidez en los mercados financieros, lo que propicia por consecuencia un debilitamiento del dólar y del euro, a la vez en forma contraria, fortalecerá a las demás monedas, entre ellas la nuestra.

De ahí entonces, como se comporte el peso frente al dólar, no es tan solo por las medidas adoptadas por las autoridades mexicanas, ni por el incremento de la deuda pública, más bien, y hay que estar muy al pendiente, depende en gran medida de las decisiones de las Bancas Centrales de EUA y Europa.

De esa forma, estimado lector, lo explicado anteriormente, implica que cuando la FED decida incrementar sus tasas, habrá nuevas presiones sobre el peso, y de tal suerte, si se pensaba que todo estaba solucionado y que incluso el peso llegaría a cambiarse a niveles por debajo de los 16 por dólar, es hasta el momento una mentira y debe poner focos rojos a todos nosotros, para no caer ante el asombro del supuesto heroísmo, que para este caso, si bien es cierto ha ayudado a mitigar el fenómeno, en general bajo un mundo globalizado, tan solo pretende manipularnos, y como dicen por ahí, darnos atole con el dedo. Sin embargo, y como siempre, la mejor opinión es la de usted.