QUÉ ES UN PARAISO FISCAL

 

También llamados regímenes fiscales preferentes, son países donde se da el secretismo, por tener una muy baja o nula tributación, por exentar de gravámenes a capitales extranjeros y por dar enormes facilidades para crear empresas, situaciones que propician que tanto individuos como corporaciones, acudan a ellos para evitar pagar contribuciones de índole fiscal.

El negocio se da principalmente con la banca privada, y con empresas que manejan fondos de inversión, generándose a su alrededor una serie de despachos de abogados, auditores, asesores financieros, etc., que obtienen grandes utilidades por sus servicios, situación que provoca, que tanto empresas como personas, no dejen sus ganancias en el país de origen, sino que las trasladen a estos paraísos fiscales para obtener mayores rendimientos y evitar pagar al fisco en sus respectivas naciones.

Es muy importante aclarar que el realizar este tipo de prácticas, en ningún momento se considera como delito, mientras no se engañe o vulnere las legislaciones de donde proceden los recursos.

En el caso de nuestro país, la Ley del Impuesto Sobre la Renta, especifica que se considera que una persona o empresa estará aprovechándose de los paraísos fiscales, cuando sus ingresos que son  sujetos a pagar impuestos no estén siendo gravados en el extranjero, o bien cuando lo estén, pero bajo un pago inferior al 75 por ciento de lo que tendría que pagar en México.

Con lo anterior, podemos desde mi punto de vista entender en mejor forma el escándalo de los Panamá Papers, que surge de una amplia investigación a un despacho jurídico Panameño llamado Mossack Fonseca, que contienen información sobre más de 214 mil 488 entidades bancarais en más de 200 países, que implican desde mandatarios, empresarios, criminales, artistas, etc. en evasión de impuestos, bajo la creación de empresas fantasmas, cubriendo un espacio de más de 40 años.

Para aclarar mejor esta situación, es importante que usted sepa que es lo que se conoce como cuentas ultramar. Mire usted, estas cuentas conocidas también como offshore se realizan en países extranjeros para evitar la supervisión regulatoria o bien las obligaciones fiscales, donde a menudo tanto corporaciones como individuos forman empresas fantasmas, en principio sin activos ni operaciones de importancia, con la finalidad de ocultar la verdadera propiedad u otro tipo de información sobre los fondos que se encuentren implicados. Lo que hacen es formar  compañías o fondos en este tipo de territorios con fines legítimos, donde el fin principal es el lavado de dinero.

Por lo pronto, dentro del escándalo de los panamá papers, la organización mundial líder en ayuda humanitaria Oxfam, informa en su reporte de enero de este año, que el dinero oculto en estos países asciende a 7.6 billones de dólares, el cual para darnos cuenta de su importancia, es superior al PIB del Reino Unido y de Alemania juntos, lo que implica por lo tanto, una perdida tributaria de 190 mil millones de dólares al año.

Por otro lado la OCDE junto con el G-20, informa que las pérdidas globales que las empresas no pagan en sus países de origen, están entre los 100 mil y 240 mil millones de dólares al año.

De lo anteriormente explicado, si consideramos que los impuestos son la parte fundamental de los ingresos públicos, y que son en teoría los recursos necesarios utilizados por los países para promover el desarrollo económico, al evadirlos en estas multimillonarias cantidades, el daño al erario de las naciones es significativo.

Por ultimo solo nos quedara ver que pasa como consecuencia final de este tipo de escándalos, por lo pronto, entre los documentos filtrados de la investigación, hay 72 jefes o ex jefes de estado, empresarios vinculados con carteles de drogas, organizaciones terroristas, estafadores, capos del narcotráfico, más de 500 bancos que ayudaron a gestionar empresas fantasmas, etc., etc., faltará ver en detalle que compatriotas están envueltos, y también saber cuáles aplican este tipo de estrategias económicas en forma licita, por lo pronto, considero estimado lector, que por el flujo de información que se da actualmente en el mundo, por lo menos se les está haciendo más difícil a estos defraudadores delinquir, y eso podría ser entre comillas “una buena noticia”. Sin embargo, y como siempre, la mejor opinión es la de usted.