LAS CUÑAS DE LA INVERSIÓN EN B.C.S.

 

Nuevamente se da en nuestro estado la intromisión de politiquería y de organizaciones extremas, que buscan parar inversiones que permitirían mayor número de empleos y por consiguiente mejor calidad de vida, lo palpamos en tres santos y en Ensenada Blanca de Loreto, dos pueblos mágicos que por desgracia vienen a ser ejemplos de muchos otros donde se impide el desarrollo económico de la entidad, anteponiéndose siempre la reiterada ausencia de los tres órdenes de gobierno, que si bien en el discurso hablan sobre desarrollar la entidad y nos llenan de palaras demagógicas, en la práctica se vuelven casi mudas, tal vez por tibieza, o quizá por conveniencia, o lo más grave de todo, por ignorancia.

Una inversión, en el sentido económico, es una colocación de capital para obtener una ganancia futura. Esta colocación supone una elección que provoca un beneficio inmediato por uno futuro. Al realizarse estas inversiones, se crean puestos de trabajo directos e indirectos, por consiguiente se generan ingresos económicos dentro y alrededor del desarrollo, fomenta la especialización y una mayor preparación de quienes buscan desarrollarse en un determinado tipo de trabajo, además de generar una mayor infraestructura, y de diseminar la cultura propia del lugar.

Como un virus propagándose en la geografía estatal, surgen organizaciones no gubernamentales, y recalco, algunas de ellas, no todas por fortuna, que como el caso de Tres Santos, que antes de poner en práctica sus “principios”, defienden intereses personales que los benefician enormemente, o bien, politiquillos, sin ninguna preparación pero por desgracia con poder, que en su afán protagónico, buscan entorpecer inversiones productivas, como el caso de Ensenada Blanca en Loreto.

 

En el caso Tres Santos, la ciudadanía Todosanteña ha exigido se consolide el desarrollo, y más cuando se demuestra que el líder de esa oposición a la inversión está vinculado a intereses económicos personales.

El inversionista, Grupo MIRA, anuncia la construcción de un hotel boutique frente a la playa, casas, un jardín comunitario orgánico, un sendero de libre acceso que une al pueblo con la playa , un restaurante que destaca por ofrecer alimentos directos del huerto a la mesa, acceso público a la playa, además del “Centro Universitario Todos Santos” de Colorado State University, donde se destinaran más del 30% de su superficie a áreas de conservación y espacios abiertos, con sus consecuentes actividades ecológicas.

En el caso de Ensenada Blanca de Loreto, actualmente, aun cuando todos los permisos se encuentran en orden por parte de los tres órdenes de gobierno para el grupo Villa Group, un diputado besucón, está alborotando y manipulando a un grupo de gentes para provocar problemas por los accesos, siendo muy claro, que de acuerdo a las autoridades, todo se encuentra en orden legal y que en ningún momento se está trasgrediendo la ley por parte del grupo inversionista.

El asunto en específico, se refiere que el predio cuenta con tres accesos hacia la zona del desarrollo, donde uno de ellos es utilizado por los pescadores, acceso que de acuerdo a lo establecido, está bajo el resguardo del desarrollador y que tiene una serie de restricciones para su uso, de hecho la PROFEPA informo que todo el asunto está perfectamente legal.

Por lo pronto Villa Group es uno de los líderes de la industria del tiempo compartido en México, cuenta con más de 70 mil miembros entre Estados Unidos y Canadá, donde genera en Ensenada Blanca más de 500 empleos directos y cuenta con una inversión de más de 150 millones de dólares y que para los dos años siguientes, invertirá alrededor de 20 millones de dólares más.

Por lo pronto, entre grupos ambientalistas extremos, recalco extremos y vendidos a grupos de interés, entre politiquillos sin preparación y sin ninguna visión a futuro, entre autoridades gubernamentales de los tres órdenes de gobierno navegando en la tibieza, se sigue entorpeciendo el desarrollo económico de la entidad.

Estimado lector, no sé qué opine usted, pero cuando veo este tipo de acontecimientos no dejo de preguntarme que queremos en realidad para nuestro estado, por un lado pedimos desarrollo económico y exigimos oportunidades de trabajo, y por otro, lidercillos y politiquillos sin visión la entorpecen.

Es importante recordar que el desarrollo económico es el aumento persistente del bienestar de una población, en donde si no se da crecimiento económico no hay desarrollo económico y viceversa. ¿Hasta cuándo el estado seguirá siendo rehén de estos grupos y personas nocivas?, ¿has cuando actuará y dejará el discurso demagógico?

Estimado lector, razonemos, o queremos una mejor calidad de vida para nosotros y las futuras generaciones, con inversiones sustentables y generadoras de empleo, o bien, seguir estancados, donde nosotros y nuestros hijos tendremos que migrar a otro estado del país para buscar oportunidades de desarrollo. La reflexión está en el aire, si continuamos con mutismo, desde mi punto de vista personal las consecuencias serán graves. Sin embargo, y como siempre, la mejor opinión es la de usted.