Las Asociaciones público privadas y el desarrollo económico

 

Una asociación publica privada, conocida por sus siglas APP, se puede explicar como un acuerdo entre el sector público y el sector privado, en el que parte de los servicios o labores que son responsabilidad del sector público, es suministrada por el sector privado, bajo un claro acuerdo de objetivos compartidos, para el abastecimiento del servicio público o de la infraestructura pública.

En México, desde el  16 de enero del 2012, bajo el mandato del presidente Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, se creó la Ley de Asociaciones Público privadas, donde se adicionaron y derogaron diversas disposiciones de la ley de obras públicas y servicios relacionados con las mismas; la ley de adquisiciones, arrendamientos y servicios del sector público; la ley de expropiación; la ley general de bienes nacionales y el código federal de procedimientos civiles.

En este sentido, el desarrollo de proyectos de APP, pueden ayudar a las administraciones gubernamentales tanto estatal como federal, ya que de acuerdo a nuestra realidad económica actual, no se cuentan con los recursos suficientes para realizar mejoras a la sociedad que representan, por lo que las APP son un instrumento que disminuye la presión presupuestaria requerida para el desarrollo de proyectos de gran alcance, además de transferir riesgos inherentes a los proyectos que pueden ser atendidos por el sector privado de manera más eficiente, además de mejorar la planificación de la inversión.

Actualmente las APP son un motor fundamental del desarrollo económico y social, buscando que los gobiernos puedan cumplir programas públicos que contribuyan a ello, además la iniciativa privada depende de un entorno económico que genere la confianza de invertir en proyectos rentables para la creación de riqueza y empleo en el país, lo que trae consigo, que tanto sector público como privado, puedan trabajar en conjunto, donde ambos verán satisfechos sus intereses.

En el mundo y ahora en nuestro país, estos modelos de inversión cooperativa han sido muy exitosos para el desarrollo de infraestructura pública que representa enormes costos para el Estado, por lo que pueden ser mejor subsanados mediante la colaboración con otros actores que, a su vez, obtienen beneficios económicos de su participación en estas obras.

Nuestro actual gobierno federal, dentro del Plan Nacional de Infraestructura 2014-2018,  contempla 37 por ciento de inversión de la iniciativa privada, lo que prevé que se están considerando este tipo de inversiones. En México se establecen tres modelos para el desarrollo de asociación: el modelo de concesiones, el modelo de contrato de servicios de largo plazo y por último, el modelo de utilización de activos. Ejemplos de ello son por mencionar algunos, las carreteras Durango Mazatlán y el Arco Norte, la planta de tratamiento residual de agua Atotonilco la más grande de América Latina, así como nuevas escuelas, hospitales, incluso por primera vez en México se está invirtiendo en centros penitenciarios bajo este modelo.

Con éste escenario, es ahora el momento para nuestro Estado de Baja California Sur, el tomar las riendas en este sentido, creando la ley correspondiente estatal, ya que bajo el abandono en materia de desarrollo económico que se dio en las anteriores administraciones, se da la ocasión de garantizar, que la participación de la iniciativa privada, sea respaldada por condiciones económicas estables, que articulen adecuadamente los proyectos de colaboración, y sean a su vez el vínculo con la ley federal que por fortuna ya existe.

De ahí entonces, es urgente que el Gobierno del Estado de cabida a una nueva ley de APP y reforme la ley de Promoción y desarrollo económico, con estas dos acciones, nuestra entidad dará un paso de fundamental importancia para salir de la mediocridad y llegar como dicen por ahí, a poner las bases necesarias para poder estar en las ligas mayores, creando las palancas necesarias del crecimiento económico. Ahora, es el momento, que empresas y gobiernos se conjunten exitosamente para crear círculos virtuosos en favor del desarrollo, no solo de B.C.S. sino también de México. Sin embargo, y como siempre, la mejor opinión es la de usted.