La economía mexicana para el 2016, riesgos y precauciones

Mientras que en el 2015 la economía mexicana no pinto bien, el 2016 se presenta lleno de escollos dentro de un mar embravecido con constantes tormentas y turbulencias. El desplome de los ingresos petroleros, la estabilización de los ingresos tributarios, el constante aumento en el costo del servicio de la deuda, y la inminente alza de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos, nos permite pronosticar en escenario complicado.
Ante este tipo de futuro, tanto la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y el Banco de México (Banxico) deberán trabajar en forma más que coordinada, con el fin de sanear las variables macroeconómicas, principalmente con el objetivo de mostrar ante los ojos de los inversionistas, que se están reduciendo las vulnerabilidades, y resistir los potenciales embates que pueden golpear a nuestro país en materia económica para el 2016.
Por ahora el Fondo Monetario Internacional recortó el pronóstico de crecimiento para la economía mexicana de 2.8% a 2.5% para el 2016, porcentaje que en apariencia puede sonar mínimo, siendo que en realidad este ajuste proyectado representa aproximadamente el 20 por ciento en las expectativas generadas, con su inherente consecuencia de un importante recorte presupuestal a nivel federal.
Los ojos de los analistas por ahora se encuentran puestos en el sector energético, ya que la reforma no se ha detonado como se esperaba, donde el precio del petróleo se encuentra muy por debajo de lo que estaba hace un año, con un descenso de más del 50 por ciento, problemática que impacta en gran medida nuestra economía si se considera que el petróleo representa el 24 por ciento de los ingresos totales del sector público y el 6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Por otro lado, se argumenta, que la citada caída de los precios del petróleo es la causa principal de los movimientos del tipo de cambio peso-dólar, donde vale la pena aclarar, que este no es del todo cierto, la razón es que el peso no ha perdido valor, es el dólar el que se ha fortalecido contra casi todas las divisas importantes del mundo, teniendo como consecuencia al fortalecerse el dólar, el ser más caro.
Ahora bien, como en todo, existe un lado bueno, ya que el 80% de las exportaciones mexicanas se hacen a Estados Unidos, esto quiere decir que lo que un exportador mexicano que vendía a 1 dólar ganando 14 pesos, ahora lo venderá al mismo dólar pero ganando 17 pesos. Si además de exportar, las empresas tienen bajo nivel o no tienen deuda en dólares, se verán favorecidas en sus ingresos totales al convertirlos en pesos. Del otro lado de la moneda; es decir, los que se ven afectados de manera negativa, se encuentran las empresas con alta deuda en dólares y que no reciben ingresos en la misma divisa porque no exportan nada o lo suficiente.
Entonces, usted estimado lector se preguntará, ¿si la razón por la cual el dólar se cotiza en más de 17 pesos no es por el bajo precio del petróleo, ni el mal desempeño de la economía mexicana, por qué preocuparnos de lo que pueda venir, si al final, si a EUA le va bien, a México también?.
Pues no, porque la combinación de factores como el aumento en las tasa de interés en EUA, un dólar caro, con petróleo barato, implica de inmediato un menor crecimiento, donde en forma definitiva un aumento en las tasas de interés en EUA significará fuga de capitales especulativos, lo cual complicara los componentes antes citados, provocándose una caída abrupta de nuestra economía.
Existe alta probabilidad, que la apreciación del dólar provocará una racha alcista en tasas de interés en Estados Unidos, donde al valer más el dólar, el gobierno estadounidense podría tomar como medida subir las tasas para volver más atractivo el ahorro y más caros los créditos, desincentivando el gasto corriente y evitando que crezca la inflación. De ahí entonces, como lo mencione en el pasado artículo que le presente a usted llamado “Consecuencias del alza de las tasas de interés en EUA”, el Banco de México (Banxico) se verá obligado a aumentar la tasa de referencia y que los demás bancos consoliden este aumento en sus tasas de interés, provocando que para el que quiera un nuevo crédito, éste será más caro y por consecuencia tendría una menor capacidad de pago.
De ahí entonces, este fenómeno entre muchas otras cosas provocará: para los que tienen deudas, se les privara de mejores posibilidades para incrementar sus ingresos, además de un aumento en el costo de vida, ni que decir si la deuda está en dólares, ahora pagarían la diferencia de tipo de cambio sobre la deuda inicial, y si su crédito fue contratado con tasa variable, su deuda está sujeta a aumentar proporcionalmente al aumento en las tasas, es decir, el efecto negativo será doble: mayor tasa con dólar más caro.
Por lo tanto estimado lector, como consecuencia, un menor crecimiento detonara el aumento de tasas de intereses a nivel local, ya que para hacerlo atractivo a inversionistas extranjeros, México tendría que subir sus tasas y así contrarrestar el atractivo de una mayor tasa en un país con menos riesgo como podría ser Estados Unidos.

Además de esto, los productos importados serán más caros, pero nuestra moneda no se apreciará. Y esto no sólo influye en los particulares; las empresas que requieren importar insumos se verán obligadas a subsidiar estos aumentos recortando gastos como contrataciones y aumentos salariales. En resumen, el crecimiento generalizado de la economía Mexicana es susceptible a un detenimiento e incluso un decremento para contrarrestar el crecimiento de la economía americana.
Con todo lo anterior apreciado lector, permítame ofrecerle respetuosamente algunas sugerencias:
Si usted es exportador venda lo más que pueda para aprovechar el tipo de cambio; si es importador intente negociar un precio promedio del dólar; si está endeudado, pague lo más pronto posible o busque renegociar a tasas fijas; evite en el corto plazo en negocios que impliquen importación; por último, intentar crearse un fondo de emergencia para solventar sus gastos fijos por lo menos de 6 meses, por varios motivos, como pueden ser que sea usted despedido o por una baja rentabilidad de su negocio, en el caso de que tenga usted ese fondo de emergencia, inviértalo en instrumentos seguros como CETES.
Para terminar, lo fascinante de la ciencia económica es que influye en todo nuestro entorno, en absolutamente todo, por ello la importancia de tomarla en cuenta, y más ahora en un mundo globalizado donde lo que pueda suceder a inmensas distancias geográficas, puede repercutir, para bien o para mal en cada uno de nosotros, y más aún en un país como el nuestro con una incipiente economía. Sin embargo, y como siempre, la mejor opinión es la de usted.