La Economía Armamentista

 

En la actualidad los conflictos armados han sido punto de atención de millones de personas en el mundo, ahora por medio de la RED se conoce de mejor manera lo que sucede, o más bien, lo que les interesa conozcamos de parte de quienes hacen las guerras, ya que ahora por desgracia somos manipulables a gran escala, y llegar a saber a ciencia cierta la verdad sobre un determinado conflicto bélico o acontecimiento terrorista, dista mucho de lograrse y de tener certeza de que lo que nos dicen sea verdad.

Lo cierto es que vivimos en un mundo demencial, donde la industria bélica obtiene miles de millones de dólares de ganancias, bajo su materia prima fundamental que son los conflictos armados, o dicho de otra manera, bajo el nicho de mercado para ellos rico en utilidades que es la muerte.

Los hechos demuestran una locura irracionalidad mundial, donde constatamos de acuerdo al reporte del SIPRI (Instituto Internacional independiente de Estocolmo para la Investigación de la Paz), dedicado a la investigación en torno a los conflictos, las armas, su control y el desarme, donde se informa para el año 2014, una serie de datos sobre el gasto militar mundial, las transferencias internacionales de armas, la producción de armas, las fuerzas nucleares, los conflictos armados y las operaciones de paz multilaterales, junto con los análisis más actuales de aspectos importantes sobre el control de armas, la paz y la seguridad internacional.

En éste informe se muestra que las fábricas de armamento reciben más beneficios que cualquier otro sector industrial, donde principalmente las empresas de origen  privado, absorben parte importante de los presupuestos públicos, o bien entendido de otra manera, donde los contribuyentes son los principales financistas de estos grandes señores de la guerra y de la muerte.

Según SIPRI, solo analizando a las 100 primeras empresas bélicas, se  llega a una inversión de medio billón de dólares anuales, donde la tecnología bélica tiene los mayores avances tecnológicos; como por ejemplo los drones o aviones no tripulados, donde no es de extrañar que 7 de las 10 primeras empresas operen el espacio aéreo. Tampoco puede extrañar que de estas 100 empresas, 47 sean estadounidenses, las cuales acaparan el 60 por ciento de las ventas totales de armamento que producen estas top cien, siendo esto uno de los factores de más importancia para explicar la relación que existe entre deuda pública y gasto militar, donde nuestro vecino del norte mantiene una enorme deuda pública.

Si analizamos el  gasto militar y producción de armas,  se calcula que el gasto militar mundial en 2013 ha sido de 1,747 billones de dólares, cifra que representa el 2,4% del producto interno bruto mundial, o dicho de otra forma, un gasto de 248 dólares por persona en el mundo.

El gasto militar mundial parece seguir actualmente dos tendencias divergentes: una tendencia a la baja en Occidente, empujada por la austeridad, los esfuerzos por controlar el déficit presupuestario y la finalización de guerras largas; y las tendencias al alza en el resto del mundo, debidas a una combinación de crecimiento económico, preocupaciones en materia de seguridad, ambiciones geopolíticas y, con frecuencia, factores políticos internos. La tendencia a la baja podría consolidarse en los próximos años y dar lugar a una estabilización del gasto o a nuevos incrementos, pero las tendencias al alza no dan muestras de remisión.

Con respecto a las transferencias internacionales de armas,  se dio un aumento del 14% entre 2004-2008 y 2009-13. Los cinco mayores proveedores del periodo 2009-13 — Estados Unidos, Rusia, Alemania, China y Francia— representaron el 74% del volumen de las exportaciones, no obstante, China se ha vuelto a consolidar como uno de los principales proveedores: en 2009-13 fue el cuarto mayor proveedor, calculándose de acuerdo a cifras el SIPRI, que el valor total del comercio mundial de armas en 2012 fue al menos de 58.000 millones de dólares, destacándose que las principales adquisiciones han sido de misiles de largo alcance de ataque terrestre con guía de precisión.

De ahí entonces con los datos someramente antes presentados, y recalco someramente, porque la información no podría caber en un artículo como éste sino en un ensayo profundo, las guerras son un enorme negocio lucrativo, donde solamente en el Siglo XX se han sacrificado más de 100 millones de víctimas, invirtiéndose más de 1 millón de dólares por minuto, donde el 25% del personal científico mundial se dedica a actividades relacionadas con asuntos militares, donde se calcula que en todo el mundo unos 60 millones de personas en el sector público o privado, trabajan en ocupaciones relacionadas con ese sector, donde éste estado de cosas a determinado por desgracia un sistema de prioridades en materia de inversiones y privilegia ciertas estructuras económicas que, al haberse vuelto esenciales para la vida de las naciones, harán más difícil la indispensable reconversión de la industria de armamentos en actividades pacíficas. Sin embargo, y como siempre, la mejor opinión es la de usted.