EL POPULISMO ECONÓMICO

 

“EL POPULISMO ECONÓMICO, LA TRISTE HISTORIA DE UNA MUERTE Y DEVASTACIÓN ANUNCIADA”

 

A últimas fechas se ha desatado un debate alrededor del Populismo, me he encontrado sobre todo en las redes sociales un sinnúmero de opiniones al respecto, unas desde mi punto de vista correctas, otras completamente desviadas de la realidad. Con éste antecedente me permitiré ofrecerle a usted respetable lector, lo que a mi juicio es el populismo y sus consecuencias en materia económica.

Mire usted, el populismo se caracteriza por un fuerte liderazgo de un sujeto carismático, con propuestas de igualdad social y movilización popular, con claro predominio de argumentos emocionales que sobre pasan en mucho a los racionales.

Si por alguna razón con lo explicado anteriormente usted identifica a alguien de forma inmediata, pues si, tiene razón, ese que usted piensa es un enorme populista, y como una de sus características, todo lo que no le funciona es un complot.

La historia y los hechos actuales, nos dejan claro que el populismo económico es un fracaso y debe evitarse, donde su enfoque se da en un modelo que privilegia el crecimiento y la redistribución del ingreso, menospreciando los riesgos de la inflación y el financiamiento deficitario, además de las restricciones externas y la reacción de inversionistas, ahorradores y consumidores, frente a políticas agresivas al mercado.

Dentro del populismo se da prioridad al consumo, sin tomar en cuenta el grado de reposición y crecimiento de la infraestructura y la capacidad productiva instalada, donde el modelo promueve una demanda exacerbada, y está por consecuencia, incrementa la inflación, que a su vez, deteriora la competitividad cambiaria, desinhibe las exportaciones e incrementa las importaciones; al final al incrementar la puja distributiva, genera incertidumbre, acorta el horizonte de las decisiones económicas y desalienta la inversión productiva.

De esa forma el populismo económico, o dicho de otra forma, la política económica populista, se caracteriza como un programa que utiliza una intervención masiva del Estado en diversos sectores de la economía, alienta el consumismo, mientras que desalienta las inversiones a largo plazo, e incurre en déficit en el presupuesto del gobierno.

En forma general, promueve una movilización social, hace un uso masivo de la propaganda al estilo Joseph Goebbels, glorifica ciertos usos políticos, símbolos y prácticas de marketing, para fomentar los sentimientos de los votantes, y con frecuencia recurre a una retórica que llama a la lucha de clases, y por lo tanto manipula a la gente como el Robin Hood de los desposeídos.

Lo curioso del populismo, es que esta dirigido a la ciudadanía de ingresos más bajos, sin embargo, y paradójicamente, quienes controlan el gobierno, o bien quienes quieren o buscan controlarlo, no explican el origen de sus multimillonarios ingresos, en especial de sus líderes.

De tal forma, buscan convertirse en los paladines de la sociedad, sus salvadores, bueno, la liga de la justicia se empequeñece ante ellos, señalando a chivos expiatorios y a múltiples villanos como culpables de las desgracias.

Con lo anterior, respetable lector, es importante analizar las cuatro etapas del populismo económico, las cuales han sido una constante en su actuar, etapas estudiadas a fondo por prestigiados economistas e investigadores del modelo, y que se han dejado ver con claridad. Las etapas son las siguientes: En la primera, se aumenta el gasto, se hace más obesa la administración pública, y propicia incentivos para el consumismo, dejando de lado la inversión a largo plazo.

Como consecuencia en los primeros años de la implantación de las nuevas políticas, todo parece funcionar, donde hay buenos resultados macroeconómicos, con PIB en crecimiento, aumentos en los salarios, etc. Como la economía inicia a partir de una base baja, existe la llamada "brecha del producto" que es la diferencia entre el PIB real y el PIB potencial, lo que permite que el estímulo económico “artificial” genere un gran crecimiento económico en el corto plazo y sin presiones inflacionarias, para lograr esto, el gobierno se obliga a financiar las importaciones con las reservas del Banco central y realiza regulaciones para controlar precios, es decir, congela precios y aplica a la par, una política de subsidios para las grandes empresas, situación que deja ver el aparente, y enfatizo, aparente, control de la inflación.

En la segunda etapa, empiezan a surgir los problemas, ya que al destacar el consumismo se olvidaron de la inversión, incluso señalando a los empresarios como seres demoniacos que están en contra del pueblo. Lo siguiente es que las reservas de capital se van consumiendo, y por lo tanto, la productividad cae, donde aunado a lo anterior, las reservas internacionales utilizadas para pagar las importaciones de materias primas, comienzan de igual forma a mermarse.

De ahí entonces, un aumento en los precios de los distintos bienes (hasta entonces controlados), provoca que los productos se hagan cada vez más escasos, lo que equivale a una reducción de la fuerza de la moneda y un aumento en el costo de vida, lo que conduce a un desplome del tipo de cambio por factores internos, y no externos como los que vivimos actualmente. En este momento, los precios de los servicios públicos y la gasolina por dar un ejemplo, también comienzan a aumentar, a medida que el Gobierno necesita más ingresos. Bajo éste escenario se inician las primeras fugas de capitales, provocando que se reduzcan aún más las inversiones productivas generadoras de empleo.

Con lo anterior, el gobierno populista, trata de controlar su presupuesto y sus déficits, pero por consecuencia falla. Dado que el costo de los subsidios prometidos a la electricidad, la gasolina y un puñado de grandes empresas (las favoritas del gobierno), aumentan en forma continua sólo para compensar el aumento del costo de vida, por tanto, crece y se recrudece el déficit público, lo que implica el verse obligados a crean nuevos impuestos y por lo tanto, la economía informal crece aún más. Es en este momento, es cuando se ve obligado a implementar nuevas reformas fiscales, sin embargo, el gobierno populista, al ir estas últimas en contra de su discurso, las frenan y rechazan.

La tercera etapa, se caracteriza por la escases, la tasa de cambio no está al parejo de la inflación, siguen cayendo las reservas internacionales, y al ser extremadamente alta la inflación, la economía se desmonetiza y por consecuencia los ciudadanos empiezan a ahorrar en otras divisas. Al caer la economía, se afectan los ingresos tributarios y caen cada vez más, por consecuencia se incrementa el déficit, lo que implica recortar los subsidios entregados previamente sin responsabilidad alguna. En este momento, para detener la perdida de las reservas internacionales, se realiza una nueva devaluación y los ingresos de los ciudadanos se desploman, provocando ahora inestabilidad política y social.

En la Cuarta etapa, un nuevo gobierno es elegido, el cual se verá obligado a estar supervisado por el FMI o una serie de organizaciones internacionales, para que les proporcionen recursos para reformas económicas urgentes ante la debacle que vive el país.

Como se desagarro el stock de capital sin ser sustituido, los salarios reales caen a niveles inferiores a los que prevalecían antes del inicio de las políticas populistas. El nuevo gobierno, entonces tiene que recoger los pedazos que quedan y tratar de cubrir los costos de las políticas fallidas realizadas por el régimen anterior, lo que implica políticas de austeridad impopulares. El Gobierno populista se fue, pero los daños son terribles y devastadores. No es de extrañar que los gobiernos populistas suelen surgir después de tiempos difíciles causados por las crisis económicas, en donde la corrupción, los desórdenes sociales, el aumento del crimen organizado, etc., son su caldo de cultivo, la pregunta que le haría a usted respetable lector, después de haberle explicado las consecuencias sería: ¿usted votaría por que llegara un gobierno populista al poder?.

La decisión es suya y ampliamente respetable, las consecuencias antes explicadas no son un invento de su servidor, han sido materia de estudios muy serios de prestigiados economistas, los casos más recientes de Venezuela y Argentina los comprueban. Pero como todo en la vida, nuestras decisiones enmarcan nuestro presente y futuro, solo es importante el conocer sobre lo que nos acontece a fondo, con responsabilidad, para no dejarnos manipular, y después lamentarnos desconsoladamente.

Sin embargo, y como siempre, la mejor opinión es la de usted.