EL CÁNCER DE LA ÉTICA POLÍTICA Y ECONÓMICA

Bajo serios escalofríos promisorios de un escenario obscuro que vive nuestro país, me atreví a consta de mi propia salud mental, el escribir sobre este tema de la ética, que en estos tiempos en especial se ha visto socavada y reducida a una basura dentro del sistema político-económico de México.

El factor común de todo esto se llama “corrupción”, palabra anti sonante que equipara a la leperada más grande que podamos encontrar en nuestro hermoso idioma español, acción cotidiana por desgracia en todos los niveles de gobierno, actuar que para dañarnos aún más, es aplicada por la sociedad, por esa ciudadanía a la cual pertenecemos todos, que no dejamos de lado la mordida, el compadrazgo, la manipulación para obtener un beneficio.

Sin duda la solución de fondo es la educación, eso es un hecho irrefutable, sin embargo, como se dice por ahí, la educación se mama en la familia, y si tales son nuestras conductas corruptas, se hace una cadena de errores que no se pueden parar.

Si intentará darle a usted ejemplos estimado lector, me llevaría crear un libro equiparable en número de hojas al de la biblia, imagínese usted, a través de nuestra historia cuantos casos se han conocido de la citada corrupción, o para dejar de lado el pasado, ver lo que actualmente sucede, con los casos de los gobernadores ratas que desgraciaron a sus estados en forma descarada, o bien el circo que acabamos de vivir con todos, y recalco todos los partidos políticos, que solo mostraron su penoso y degradante proceder en las pasadas elecciones del 4 de julio de éste 2017, donde la mentada democracia ha quedado pisoteada una vez más, cual bicho raro bajo los zapatos de pseudo políticos demagógicos, unos comparsa del poder, otros falsos mesías de salvación divina.

Es importante enfatizar que la ética no se vende, porque no está de oferta, porque vale o no vale, es o no es, y en modo alguno se degrada y se acomoda a las circunstancias, no existe una ética de excepción en situaciones excepcionales o para personas excepcionales o privilegiadas.

De ahí entonces La política es una ciencia social y práctica, cuyo objeto es la búsqueda del bien común de los integrantes de una comunidad, donde ese bien común no es sólo la tarea del poder político sino también razón de ser de la autoridad política, por lo tanto el principio y fin ético de la política es el bienestar común, donde todo lo que se haga tienda a beneficiarlo, eliminando lo malo, o a quien lo perjudique, disminuya o empobrezca.

Por el lado de la ética económica, o la ética en el campo de la economía, los agentes económicos, gobiernos e iniciativa privada deben asumir responsabilidades que lleven al bienestar económico de todos, porque al analizar los efectos colaterales que produce el sistema económico en su entorno, en la sociedad y en la naturaleza, al ser perversos, dañan el sistema y llevan a una situación de bajo bienestar de la sociedad.

Una ética económica correcta, debe ser responsable de la marcha de la economía y de las consecuencias que produce en su entorno, siempre apelando al bienestar de la colectividad, así si la causa de los males es colectiva, el remedio ha de ser colectivo.

De esa forma estimado lector, la tomografía de nuestro país, deja claro un cáncer casi a punto de ser terminal, mientras la quimioterapia de ética no se ponga en acción para acabar con su principal virus la corrupción, la gravedad de este México que tanto amamos, caerá en el deterioro total, aun cuando se traten de aplicar medicamentos alternativos promovidos por seres divinos, mesías o brujos. Sin embargo, y como siempre la mejor opinión es la de usted.