DE MÚSICO, POETA Y LOCO, TODOS TENEMOS UN POCO

Decía Abraham Lincoln, “Hay momentos en la vida de todo político, que lo mejor que puede hacer, es no despegar los labios”, o bien las palabras de Groucho Marx, “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”.

Lo anterior lo expongo junto con el título de éste artículo, ya que a mi juicio le queda como anillo al dedo al Sr. Donald Trump, y no lo hago simplemente porque me resulte antipático y pedante, sino porque en su actuar como máximo líder de la primera potencia mundial, puede causar desequilibrios  sociales, económicos e incluso bélicos, que no solo dañaran a su propio país, sino al mundo entero, y en especial, a nuestro amado México.

La historia de la humanidad ha demostrado que el hombre no tiene memoria, son incontables los hechos que nos enseñan que generación tras generación, aun sabiendo las consecuencias de darle el poder a un loco, a un fascista, ha desencadenado complicaciones graves para la humanidad.

Ahora nuestros vecinos del norte, le dieron su voto y confianza a un empresario-político con una grave inestabilidad emocional, que lo hace incapaz de servir con seguridad como presidente, y dirán ustedes, ¿Cómo te atreves a afirmar eso?

Si bien es cierto, de trastornos mentales conozco lo mismo que de física cuántica, es decir, nada, por fortuna se leer y pobremente entender lo que expertos en esos temas explican al respecto, y ahí donde los psicólogos y psiquiatras son los efectivos, nos dicen que el Sr. Trump es una persona trastornada, y mire usted porque:

Treinta y cinco especialistas estadounidenses en salud mental, afirman que el Sr. Trump distorsiona la realidad para adaptarla a su estado psicológico, atacando a los hechos y a quienes los transmiten, además de que en su discurso y acciones demuestran una incapacidad para tolerar opiniones diferentes de las suyas, lo que le lleva a reacciones de rabia, implicando con ello que sus palabras y conductas sugieren una profunda incapacidad para sentir empatía.

Afirmando además, que el Sr. Trump al ser un líder poderoso, es probable que estos ataques aumenten, ya que su mito personal de grandeza recrudecerá, creando y demostrando una grave inestabilidad emocional, lo que lo hace incapaz de servir con seguridad como presidente de la mayor potencia mundial.

¿Qué pasará?, a ciencia cierta nadie lo puede saber, si bien es cierto que todos nosotros como mexicanos nos hemos dado cuenta de su enfermedad mental, y que además podemos constatar que es un fascista al estilo alemán, algo parecido al antiguo Hitler, ya que aplica un régimen discriminatorio y violento, en donde una persona distinta a la raza blanca es su enemigo, donde a  diferencia de los nazis que querían la eliminación del pueblo judío, el Sr. Trump ataca en especial a latinos y Musulmanes.

De ahí entonces, si bien es cierto, que de músico, poeta y loco, todos tenemos un poco, hay quien se pasa de sobre manera, y más en la locura, locura que puede provocar un debacle social y económico sin precedentes para esta época moderna, con su consecuente caos para la humanidad. Sin embargo, y como siempre, la mejor opinión, es la de usted.