DE LO ABSURDO A LO INDIGNO

 

Antes de entrar de lleno a la penosa visita de Trump a México por invitación del Gobierno federal, es importante respetable lector definir algunos conceptos:

Primero la palabra Absurdo, que se define como una cosa o acción que es contraria a la lógica o la razón,  o persona que actúa o piensa de manera ilógica; incoherente, Falta total de coherencia entre varias ideas, acciones o cosas, situación que contradice a otra, o no guarda con ella una relación lógica; Denigrante, adjetivo que ataca, daña o menoscaba el buen nombre, la fama o el honor de una persona o país para nuestro caso; Respeto a la nación, consideración, acompañada de cierta sumisión, con que se trata a una persona o una cosa, en este caso un país, por alguna cualidad, situación o circunstancia que las determina y que lleva a acatar lo que dice o establece, en otras palabras, consideración de que algo es digno y debe ser tolerado; Soberanía, gobierno propio de un pueblo o nación en oposición al gobierno impuesto por otro pueblo o nación o por un individuo que lo ataque y mancille; Dignidad, cualidad del que se hace valer como persona, se comporta con responsabilidad, seriedad y con respeto hacia sí mismo y hacia los demás, en este caso a un país de 120 millones de habitantes, y no deja que lo humillen ni degraden

Las definiciones anteriores respetables lectores, son algunas de muchas otras que fueron aplicadas por la Presidencia de la República en la invitación y visita del fascista Donald Trump a nuestro país, y mire usted porqué:

Es denigrante e indigno de un Gobierno el tener el mínimo contacto con un sujeto que va en contra de todos los principios de respeto haca un  pueblo como el nuestro, es absurdo e incoherente bajo pretexto del dialogo, ponerse de pechito ante un fascista que nos ha insultado y menospreciado ante el mundo, es sobajar nuestra soberanía y pone en el suelo, en lo más profundo de la tierra el respeto a la nación, es simplemente tomar decisiones que nos humillan, y por lo tanto demuestra una enorme, gigante y descomunal ineficiencia  de un gobierno que presume de asesores con los máximos estudios a nivel mundial, pero que tan solo demuestran una absoluta ignorancia y falta de oficio político, dándose a conocer ante nacionales y extranjeros, que en lugar de servirnos, nos están despreciando.

Por desgracia este asunto tan penoso para México por su origen de ser promovido por el Presidente, pareciera demostrar que está luchando por incrementar su impopularidad del 74  al 100 por ciento, con acciones que van en contra de toda lógica y adecuado razonamiento, como diría una doñita de la tiendita de la colonia ¿dios mío mijito, que está pasando?

Por lo pronto en un México convulsionado económicamente por una crisis mundial, donde los pronósticos de crecimiento del PIB siguen reduciéndose, donde la inestabilidad social se encuentra sostenida por alfileres ante el CENTE, donde existe extrema corrupción y la inseguridad es lacerante, ante unas reformas que nunca fueron adecuadamente manejadas por el gobierno federal que sus resultados seria a largo plazo, ante partidos políticos sin credibilidad alguna, nuestro país, se desmorona y crea un caldo de cultivo que propicia la llegada de un populismo que nos hundirá cada vez más y hará de nuestra nación un desastre.

Por más discursos oficiales a manera de aquel que sin pensar actúa y comete errores imperdonables tratando de justificar sus abominables decisiones, no logran convencernos y nos dejan con ese sentimiento de traición, de incertidumbre de lo que vendrá en el futuro. Como lo dije en un artículo anterior, y siento mucho repetirlo, ¡Como lo lamento México, como lo lamento! Sin embargo, y como siempre, la mejor opinión es la de usted.