CAMBIO EN HACIENDA Y MÁS ATOLE CON EL DEDO

 

Renuncio Luis Videgaray a la secretaria de hacienda, en su actuar entre otras cosas nos dejó la reforma fiscal, la cual elevo las tasas del ISR, introdujo impuestos a las bebidas saborizadas y alimentos chatarra, así como también redujo en forma significativa las deducciones de impuestos, elimino muchos beneficios a las empresas, además de establecer un nuevo régimen fiscal para los pequeños contribuyentes, provocando todo ello una mayor recaudación, diciéndose además que fue el cerebro de las reformas estructurales realizadas por Peña Nieto.

Durante su gestión y en base a la reducción de los precios del petróleo, se dieron varios recortes al gasto público, y por lo que se informa habrá nuevos ajustes, los cuales aun cuando nos intenten convencer de lo contrario, afectaran el crecimiento del país.

Por otro lado, se incrementó la deuda del País, donde al llegar Videgaray existía una deuda que alcanzaba 37.7 por ciento del PIB, alcanzando según se espera para finales de este 2016 el 50.5 por ciento, situación que provoco como una de las principales consecuencias, que las calificadoras como Standard & Poor´s y Moody’s, redujeran la perspectiva de la nota crediticia del País al acelerarse el endeudamiento.

Por lo que se dejó filtrar en medios de comunicación, y lo que puso la cereza en el pastel para la salida de Videgaray, fue la enorme, bestial, agigantada sugerencia de la visita del fascista Trump a México, lamentable situación que si bien es culpa del ex secretario de hacienda, es todavía mayor e imperdonable que le hicieran caso.

Por lo pronto llega a la SHCP José Antonio Meade Kuribreña, que ha sido nombrado por 5 veces Secretario de Estado. (Energía, SHCP, SRE, SEDESOL y nuevamente al frente de la SHCP), donde fue un alto funcionario del gobierno Felipe Calderón, y que por su paso en este actual gobierno nos muestra que tiene experiencia, además de poseer un ficha curricular académica destacada como economista con doctorado y abogado.

Si las razones del cambio fueron o no realizadas por asuntos puramente políticos, si bien es muy interesante llegar a desgranar la verdad, lo cierto es que lo que debe realmente preocuparnos como mexicanos, es que pasara en materia de política económica en nuestro país, ya que en las acciones de tipo económico que realizará el gobierno se encuentra inmerso nuestro futuro.

Por lo pronto, el nuevo Secretario de Hacienda presentó el paquete económico para 2017, propuesta que en definitiva fue realizada por Videgaray, ya que aun cuando fuera supermán Meade, sería imposible que él lo haya diseñado, pero bueno eso es otro nuevo asunto sin importancia, mejor me concentrare en que están presentando.

Como se esperaba no hay sorpresas, ni baja ni alza de impuestos, se seguirá garantizando en forma parcial el ingreso petrolero mediante coberturas de precios para 250 millones de barriles a 38 dólares por barril, situación que asegura una parte del gasto presupuestal, y donde todos los ajustes de la finanzas públicas se realizará en el gasto programable a fin de alcanzar un superávit primario en el próximo año, además de intentar contener los requerimientos financieros y de la deuda pública, donde nuevamente se contempla una nueva reducción del gasto público de 239 mil 700 millones de pesos, implicando que el gasto total programable se ubicara en 4.8 billones de pesos, inferior en 1.7 por ciento con respecto al año anterior, es decir en este 2016.

Además pronostica que la economía crecerá entre 2.0 y 3.0 por ciento, que el dólar interbancario se ubicara en 18.20 pesos, que la inflación se mantendrá más o menos en un 3.0 por ciento, total nos informó que es un presupuesto con sensibilidad social y que privilegia la disminución de la pobreza y completamente transparente, discursos y más discursos, pero intentare presentarle a usted respetable lector lo que considero una peligrosa realidad.

Mire usted.

Los riesgos financieros del sector público, entendiéndose estos últimos como las pérdidas en el valor de un activo financiero, tales como un préstamo o una inversión, en éste 2016 serían 15.3 puntos porcentuales del PIB, superiores a los estimados en los Criterios Generales de Política Económica de 2013 con 10.6 puntos más que lo anticipado en 2014, 8.0 puntos más que en 2015 y 3.7 puntos a lo previsto en los Criterios generales de política económica de 2016, incrementos que desde inicios de la administración, estos riesgos financieros han sido manejados por el gobierno como si fueran a descender.

Por el lado del déficit y la deuda públicos, del periodo de 2013 a 2016, el balance primario anual ha sido deficitario en 0.9 por ciento del PIB en promedio, mientras que la deuda neta del sector público aumento de 36.9 por ciento a 48.5 por ciento del PIB, lo que implica que se ha reducido la capacidad de pago del país, donde la relación de la deuda neta con ingresos tributarios paso de 3.5 veces en 2012 a cuatro veces en 2016. De ahí entonces para el año entrante el cumplimiento de metas toma una enorme importancia, ya que la deuda mexicana paso de ser estable a negativa por parte de las calificadoras antes mencionadas, que si se le aumenta la crisis de credibilidad tan grande que vive el gobierno, este asunto se agrava cada vez más.

Por lo tanto, es fundamental que los ajustes al gasto sean creíbles y sobre todo visibles, y que no se queden sólo en discursos, si bien es cierto hay que recortar el gasto en programas con poca o nula efectividad en el desarrollo económico y social, me pregunto, ¿de verdad lo están haciendo?, ¿y el presupuesto base cero donde quedo?, o bien dentro de las reducciones ¿Por qué no consideraron de forma importante disminuir el presupuesto al INE, al Congreso de la Unión, a los partidos políticos, etcétera?, es decir y me vuelvo a preguntar, ¿nos siguen dando atole con el dedo?.

 

La credibilidad de las políticas económicas del actual gobierno federal ante una crisis mundial no están dando los resultados deseados, y con el cambio de estafeta en la SHCP no habrá mucho movimiento que aplaudir, por lo pronto ante la enorme falta de credibilidad existente, lo propuesto en este nuevo paquete económico para 2017 sigue siendo más de lo mismo, que diferente hubiera sido si ante la opinión pública se hubieran tomado medidas para reducir presupuestos al congreso de la unión, a los partidos políticos, a las dadivas exageradas de servidores públicos, si se hubiera hecho así, otra perspectiva nos ofrecerían y sin duda el cambio de opinión de todos nosotros como ciudadanos sería a favor, pero por lo pronto, por desgracia, solo seguimos recibiendo más atole con el dedo. Sin embargo, y como siempre, la mejor opinión es la de usted.