Lluvia de espinas

Que nunca pare

Dios mío… que nunca pare…

Que su pelo suelto siga siendo

el oleaje donde me muevo,

Que su cuerpo siga siendo

la escalera donde el

amor escalo…

Que su sonrisa siga siendo

los abrazos donde vivo,

Dios mío que nunca pare…

Que siga moviendo mi mundo

CON SÓLO MIRARLE.