REFLEXIONES DE EXISTENCIALISMO

PROF. BERNARDO RUBÉN MALDONADO FIOL

 

El gran reloj de los sucesos, tiempos y vivencias no detiene su marcha inexorable dada su perfección de sus engranes de vida, pero el correr de sus manecillas ubica a la propia magnificencia de la humanidad en su justo medio obligando a conductas y posiciones a un movimiento contínuo que pueden oscilar entre la soberbia, la indiferencia, la indolencia y la humildad.

El tiempo y el espacio juegan el papel más importante en nuestra existencia y el pensamiento retro a veces nos traslada a años atrabancados de juventud en la que nuestros pasos atropellados nos llevaron a pasearnos constantemente en el filo de la navaja para seguir caminando y de pronto voltear sobre nuestro hombro y simplemente exclamar “la libré”.

El reloj existencial de vertiginosas vueltas nos lleva a etapas de la aparición del esclavizante “ALTER EGO” en las que siempre tenemos que escucharlo ya que nos habla con suavidad para hacernos creer que somos el gran pensador, el inigualable deportista, el de dotes extraordinarios y que de pronto desaparece para dejarnos nuevamente en nuestra realidad.

,Los engranes perfectos de relojería también nos brindan muchos privilegios de persuación y de intuición vivencial por lo podemos escuchar los pasos del ir y venir de la gente, el ruido claro de su andar y su pensar, el caminar atropellado de las prisas o simplemente los gritos del silencio del desespero del humano del paso lento.

Escucho en la lejanía en forma casi imperceptible el tic tac inexorable de hechos, tiempos y vivencias que me deja un recuento de amistad, de fijar la mirada en horizontes con tintes de viejos pintores, con voces llenas de barullos inolvidables, el entorno de tus cercanos hace la valla infranqueable al mínimo signo de vulnerabilidad y el andar sin duda irá a la par del reloj acusador de los tiempos.