¿Quién podrá defenderlo?

El munícipe Armando Martínez Vega refleja fatiga emocional, una actitud de impotencia e incluso un tono de voz de desaliento, y aún tiene poco más de un año para permanecer en el cargo y obvio que no será miel sobre hojuelas. . .

Por Alejandro Barañano

Se le percibe impávido, con voz cansada y actitud de derrota, ya sin ilusiones, con rostro maltrecho y evitando emitir opinión alguna ante los medios que pareciera se dan a la tarea de cuestionarle todo, absolutamente todo por el pésimo estado en que se encuentra el XV Ayuntamiento de La Paz. ¿Sabe usted a quién me refiere? Sí, efectivamente, a Armando Martínez Vega, ni más ni menos.

Hace un par de días atrás obligado por las circunstancias, tuvo que hablar ante reporteros sobre el asunto legal que se lleva en los tribunales en contra de la empresa concesionaria del alumbrado público, Grupo Integral de Recolección y Reciclados de Occidente, y en donde el presidente municipal no tuvo de otra más que declarar que no está preparado económicamente para recibir una sentencia negativa, es decir, perder el juicio como ya muchos lo han sentenciado que sucederá.

El munícipe Armando Martínez Vega reflejando fatiga emocional, una actitud de impotencia y un tono en su voz de total desaliento, ha dicho que el tópico económico en el Ayuntamiento de La Paz es prácticamente un tema imposible de administrar, y que tener una responsabilidad ante un pago adicional como lo sería para cumplir lo que el juzgado defina, es más que imposible.

El mismo alcalde paceño informó que todavía continúan entregando documentación que les ha sido requerida como pruebas del caso, y asimismo aseveró que mientras no haya una sentencia definitiva no tomarán ningún tipo de decisión en el asunto de los pesos y centavos.

Por si el asunto del juicio con la empresa Grupo Integral de Recolección y Reciclado de Occidente no fuera poco, Armando Martínez Vega “se puso huaraches para no espinarse” y explicó que le están faltando alrededor de 3.5 millones de pesos para cubrir el pago de nómina de la primera quincena de junio; y justificando que esto se debía porque los meses de mayo, junio, julio y agosto son los más difíciles para la recaudación de recursos, pues es la época de pagar mayor de cantidad de bonos a los trabajadores del municipio de La Paz.

Pero reza un adagio popular: “Explicación no pedida es sinónimo de culpabilidad manifiesta”; y lo expongo porque Armando Martínez Vega declaró a la par de lo antes comentado, sentirse contento porque la administración que encabeza no ha “desviado ni un quinto de cuentas federales” para que ser aplicados en otras áreas o necesidades del Ayuntamiento. O sea, no tengo dinero pero pagar, pero tampoco ha desviado recursos etiquetados en otras cosas. ¿Y entonces?

Se sabe que sobre las deudas que mantiene el XV Ayuntamiento de La Paz con dependencias federales, por ejemplo el Instituto del Fondo Nacional para el Consumo de los Trabajadores, o FONACOT por sus siglas, Armando Martínez Vega ha sostenido que en uno o dos meses más ya se le podrán liberar los créditos a los trabajadores, aunque otra vez “se pune el huarache para no espinarse” y asegura que ello dependerá si liquida alrededor de otros 3.5 millones pesos de adeudo dejado por la pasada administración. O sea, que ya salió a relucir Esthela de Jesús Ponce Beltrán como inspiración de todas sus tragedias.

Por otro lado, y con respecto al adeudo que mantiene con la Comisión Federal de Electricidad, y que es por el orden de los 15 millones de pesos; el extenuado y sufrido alcalde de La Paz estima que podría cubrir esa millonaria cantidad hasta finalizar su administración. O sea, hasta el 2018, y por ello quizá se tengan que aguantar más apagones como el ocurrido hace un par de meses en las oficinas del gobierno municipal.

Muy al modo y como se ha vuelto costumbre ya desde anteriores gestiones municipales, Armando Martínez Vega asegura que anda haciendo pactos por esos 15 millones de pesos que se le deben a la CFE, y que “altruistamente” está ofreciendo a la empresa federal para su liquidación uno que otro terreno propiedad del pueblo, pues asegura el edil que lo que quiere es pagar pero que no sabe cómo.

No lo tiene nada cómodo el hastiado, desalentando, agotado y angustiado alcalde Armando Martínez Vega, pues el año y meses, si es que aún continúa en el cargo que se le confirió, no será de miel sobre hojuelas, sino un camino lleno de padecimientos y mucha pena por el proceder que hasta ahora ha tenido como rector de La Paz.

La pregunta obligada ante esto sería: ¿Y ahora quien podrá salvarlo? Pues bien, creo que ni el  emblemático personaje de “Chespirito” lo hará, por eso mejor quien esto escribe seguirá Balconeando. . .

 

COMO EN BÓTICA

Hay varias voces que aseguran que una de las formas para arreglar en forma definitiva el asunto del Transporte Público en La Paz es que la CROC sindicalice a ese sector. Y si se dice que sea la CROC es porque es el único organismo gremial que puede poner orden, darle progreso a los explotados choferes y que la ciudadanía se beneficie con un servicio de calidad. Pero habrá quien se pregunte porque no se acude a la CTM; bueno, porque este sindicato se dedica al comercio, a los acarreos y a la obtención de dinero fácil como ha quedado demostrado con el gremio de transportistas de la ciudad de Monterrey, Nuevo León. Ojalá que los dirigentes de la Confederación Revolucionario de Obreros y Campesinos en Baja California Sur a través de su secretario general Esteban Vargas Juárez, escuchen con atención las propuestas que se están haciendo al respecto, pues mucho se avanzaría en apoyo del público usuario. . . ¡Quihubole!