LA SUERTE ESTÁ ECHADA / Fundación de Guerrero Negro (II )

                                                                                                               Bobby García

&.-La ciudad del canal

&.- Juan Álvaro Miranda Alvarado

En la pasada colaboración (950) apunté que la fundación de Guerrero Negro fue el siete de abril de 1954 ya que en esa fecha el gobierno federal entregó la concesión a Exportadora de Sal. No hay otra fecha y este abril la Ciudad Salinera cumplirá 67 años de su fundación. El gobierno delegacional debería retomar la fecha y conmemorarla.

El verano de 1968 el compañero Antonio Muñoz y un servidor fuimos comisionados para fundar la primera escuela secundaria de Guerrero Negro. La primera generación de alumnos ocurrió en el ciclo escolar 70-71. Luego se construyó el edificio propio, cambiaron el nombre a la escuela, pero los iniciadores somos Muñoz y yo. El Colegio México reinició sus labores el 69-70 ya que con nuestra llegada le suspendieron la secundaria que ya habían iniciado… esa es la verdadera historia no otra.

En 2009 en una visita al doctor Julio César Peralta Gallegos, me sugirió que hiciera una novela sobre Guerrero Negro. Por fin accedí y el 24 de junio del mismo año llegué a la comunidad con el propósito de recabar información para –si era posible- escribir la novela. Por fin se me prendió el foco, la inicié y después de varios intentos surgió el nombre; “La Ciudad del Canal”. Ya se escribió la segunda edición.

Cuando terminé el borrador, la engargolé y volví a la salinera población. Fui a casa del compañero Juan Álvaro Miranda Alvarado, le entregué un engargolado suplicándole la leyera para que fuera uno de los presentadores cuando se editara. Aceptó gustoso.

El viernes 17 de junio de 2011 la presentamos en el salón Fundadores, edificio del sindicato salinero,

Álvaro dio una participación impresionante ya que tuvo el don de la poesía y oratoria. Fue magnífica su intervención… Mi correo: raudel_tartaro@hotmail.com

PASEMOS EL RUBICÓN: Hace unos días recibí la noticia de su fallecimiento a causa de la perra y criminal pandemia que asola todo el mundo y nuestro país.

Cuando recibí la noticia me transporté al momento en que le entregaba el engargolado de mi novela: un hombre de una personalidad impactante; su figura retrataba el timbre de su voz y su presencia; serio y jovial al mismo tiempo, respetuoso y dicharachero. Líder obrero y responsable, inquieto y bondadoso…

En 2013 fue dirigente sindical y emplazó a huelga a la empresa, por reparto de utilidades. Durante su encargo lo visité varias veces en su oficina. Le solicité me vendiera algunos ejemplares de la segunda edición. Aceptó amablemente. Esta edición tiene en la portada la figura de un vampiro y al lado izquierdo y abajo está un triciclo. Lo vio, me mostró los brazos y me dice: “se me enchina la piel, ¿sabe la historia sobre el triciclo? Claro, por eso lo pusimos.

Se cuenta que unos niños aparecen de vez en vez, uno montado y otro empujándolo. Me comentó Álvaro que desde su oficina vieron a dos niños uno montado y otro empujándolo… se frotó un brazo con la otra mano.

En unas vacaciones de abril solicité que nos hiciera el favor de prestarnos una camioneta y nos llevaran a toda la instalación de El Chaparrito. En compañía de mi esposa, Javi mi yerno, Náyade mi hija y sus dos niñas abordamos en las instalaciones del sindicato la camioneta. Fue un viaje aleccionador y grato… hacía mucho viento.

Fue un gran orador y declamador. Un solidario abrazo a la familia Miranda Correa y Miranda Alvarado. Seguramente el compañero Álvaro dará mucha guerra en el cielo…

Alea Jacta Est- 28-01-2021