LA SUERTE ESTÁ ECHADA / Doctor Adán Guillermo Velarde y Oaxaca ( V )

(“la buena marcha de la Academia, a la que con seguridad llevarán por el camino de la prosperidad y el éxito contribuyendo en esta forma al progreso de la Cirugía Nacional.” )

 

En su encargo como diputado por dos ocasiones del territorio de Baja California Sur, y por su alta capacidad profesional y humana fue médico de la Cámara de Diputados y presidente de la asociación médica del Seguro Social, institución fundada el 19 de enero de 1943 por el presidente de la república Manuel Ávila Camacho. Luego la capacidad social del IMSS se extendió a la Cámara de Senadores: “Una sala de la planta baja fue acondicionada para establecer el consultorio y una sala de cirugía de urgencias. El senado ha designado con carácter de director del consultorio al conocido facultativo Adán Velarde.”

Recién fundado el instituto el doctor Velarde fue llamado para fundar la Primera Unidad Hospitalaria del Seguro Social, llamado Sanatorio Número Uno, siendo él organizador y Director, en donde se dieron las primeras consultas externas con especialistas en cirugía general, Gastroenterología y Maternidad. Fue, además, jefe del servicio médico por espacio de 30 años en el Senado de la República.

Alternó su trabajo como médico del Senado, siendo médico y asesor del Hospital de la Raza. Fue docente de la medicina impartiendo clases y conferencias a pasantes y posgraduados ya que desde 1947 era miembro de la Academia Mexicana de Cirugía, membresía a la que aspiraban muchísimos galenos ya que pertenecer a ella era una gran distinción profesional. Concurrió a muchísimas conferencias y congresos médicos como los de cirugía que se realizaron en Caracas, Venezuela, y en Nueva Orleans, en Estados Unidos.

“El 1o. de febrero de 1933 se fundó el Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana. En el contrato colectivo de trabajo se incluyeron tres capítulos relativos a la atención médica.

El Hospital Colonia es considerado como pionero por su construcción vertical; hasta entonces los grandes hospitales eran grandes pabellones transversales. Anterior a la construcción del Hospital el servicio médico se daba en un Hospital de madera de estilo sajón (alemán) que se construyó en los patios de la estación Colonia del antiguo Ferrocarril Mexicano en 1892, en plena era porfiriana.” Por esa razón al hospital se le llamó “Hospital Colonia.”

El doctor Adán Guillermo Velarde y Oaxaca, en 1953 fue nombrado Jefe del Departamento Médico de Ferrocarriles de México, fundando y dirigiendo la Sección de Rehabilitación para los accidentes en el Distrito Federal.

El Hospital Colonia “Al paso de los años tuvo varias remodelaciones; en 1958 se le agregó un sexto piso para remplazar lo que era un bello solario para el esparcimiento de los enfermos hospitalizados. Obra que se realizó cuando el Dr. Adán Velarde Oaxaca ya era el jefe de los servicios médicos. Posteriormente esos cuartos fueron ocupados como la residencia de médicos internos y residentes.”

Muchísimas y valiosas fueron las intervenciones del doctor Adán Velarde y Oaxaca como diputado del Congreso de la Unión. Tuvo una opinión de respeto y sus participaciones tuvieron peso específico en el devenir de la Cámara de Diputados.

Tuvo la honrosa distinción de ser PRESIDENTE DE LA SECCIÓN DE CONTROL. Esta distinción le permitió encabezar el Manifiesto a la Nación declarando el apoyo al general Manuel Ávila Camacho, para que ocupara la Presidencia de la República, al término del mandato del general Lázaro Cárdenas del Río. El documento apunta los considerandos que permitieron tomar la determinación de apoyar al general Ávila Camacho:

 

EL GRUPO MAYORITARIO DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS EN REUNIÓN CELEBRADA EL DÍA DE HOY, ACORDÓ HACER, POR MI CONDUCTO LAS SIGUIENTES DECLARACIONES:

Puntualizan que: “el grupo mayoritario de la Cámara de Diputados está integrado por numerosos elementos militares, del Sector Popular y por las diputaciones de la Confederación Nacional Campesina y de la Confederación de Trabajadores de México. En la segunda declaración asientan que tal como lo afirman diversos periódicos de la capital, en la mayoría de los diputados priva fuerte corriente de opinión en favor de la candidatura del Ciudadano General de División Manuel Ávila Camacho. El manifiesto termina señalando que como diputados representantes de las clases laborantes y para fortalecer el proyecto político y democrático, se manifiestan por la candidatura del general. El manifiesto está fechado en: México, D.F., a 20 de Enero de 1939.

EL PRESIDENTE DE LA SECCIÓN DE CONTROL. Dip. Dr. Adán VELARDE.

Es indiscutible que la personalidad del doctor Adán Guillermo Velarde y Oaxaca fue trascendental en los años que vivió en Santa Rosalía, época de la insurgencia minera. Su profesionalismo y participación en la Cámara de Diputados, y en su profesión también fue trascendente en el Congreso de la Unión y en la energía social de la capital de la república.

Por los años del 70 del siglo pasado todavía estaba la memoria del doctor en los Grupos Mineros. Las casas de éstos fueron fincadas sobre un muro alto de piedra de más de un metro. En esa década (del 70) todavía había vestigios de pisos de cemento y sus muros; en uno de San Luciano se leía, en pintura negra: “Velarde para diputado, no a la imposición de Carrillo.”  En uno de Santa Martha decía: “El doctor Velarde es nuestro gallo.”

Es probable que las pintas hayan sido escritas por mineros con los que el doctor platicaba, jugaba béisbol y dominó. El galeno en el salón sindical, en compañía de algunos echaba a volar su imaginación. Seguramente así los arengaba: “Es increíble que en la soledad de estas regiones que parecen perdidas entre montañas y arroyos, entre ecos que nacen de la misma soledad y el silencio, de la misma incertidumbre de esa oquedad oscura y tétrica que los llama diariamente a la danza de la vida y la muerte, ustedes entran y salen contentos, risueños y felices cuando su vida es tan incierta y difícil.”  Los mineros lo escuchaban en silencio atentos a esas palabras que no entendían mucho, pero que los llenaban de un sentimiento de fraternidad… “Cuando recorro los otros Grupos, la soledad, la montaña y el silencio me atrapan, me aprisionan, me ahogan como si fuera un condenado con la soga al cuello esperando que se abra la trampilla y quedar suspendido en el vacío. Cuando voy llegando a San Luciano el Tiro William se recorta entre el paisaje seco, amarillento, como un coloso de armadura ocre que vigila el horizonte de una geografía abandonada que solamente él transita. Solamente para el tiro y para los viejos pasos mineros allí está toda su vida, por eso está allí, vigilante, aunque los cerros algún día queden sin minas. Esos mineros y ustedes que siempre están acompañados por el silencio de la muerte, la magia transparente de la lobreguez y el idioma de la oscuridad y el rumor. El Tiro William está allí y siempre estará como mudo testigo de la estirpe granítica que son ustedes. Allí estará vestido de tormenta y soledad, vertical, erecto, bebiendo tiempos y distancias.”

Cuando el doctor concluía este tipo de pláticas, quedaba muy quieto, se frotaba las manos, se levantaba, caminaba muy despacio alrededor de la mesa y sillas donde estaban.

Se iba a una ventana y con los codos colocados en el marco, perdía su mirada en el horizonte azul del Golfo de California.

Seguramente que los viejos pasos mineros que se encaminaron a los muros de los pisos y con pintura negra escribieron las consignas, fueron los que escucharon el verbo luminoso del doctor…

El tiempo se encargó –como se encarga siempre- de derrumbar los muros y pisos de los antiguos Grupos mineros y la memoria vieja que permanece guardada en los vericuetos de esa mujer con antiparras toscas, que es la historia.

Cuando empecé a escarbar y a descubrir poco a poco con la escobilla y la rasqueta de la escritura –como cuando el arqueólogo descubre un resto óseo- el perfil del doctor Adán Guillermo Velarde y Oaxaca, lo que creía sería una tarea de rutina, una tarea común y corriente, se fue transformando, desde que lo empecé a descubrir, en una atrayente aventura que me fue asaltando por todos lados. Fui quitando el polvo de lo que se mira con los ojos y fui descubriendo el elan vital, el impulso vital, fuerza vital (“vital forcé”), el alma vital, poderosa, vital y fuerte que yacía oculta en el cuerpo físico del galeno Velarde. Elan Vital que solamente se logra visualizar con los ojos del alma; elan que envolvió las ideas, los deseos, la humildad y la energía que corría como torrente, desembocaba en el cerebro y que brotaba como palabra, proyecto y propósitos…solamente con los ojos del alma se pueden ver esos atributos que fui encontrando en él.

Y con los ojos del alma me fui a la sierra de Chihuahua y lo miré platicando con su padre sobre la leyenda de la apache blanca y la del Tarahumara que no renegó de sus convicciones y fue ahorcado en un árbol. Y caminé con él, le cargué su cuaderno en la escuela Filomática, en la prepa y la universidad. Espulgué con el bisturí del tiempo sobre su férrea disciplina para escalar, peldaño a peldaño, el universo de la ciencia y la concordia. Lo escuché susurrar: “jamás es tarde cuando se trata del dolor ajeno.” Lo acompañé, como su sombra, cuando fue ungido miembro de la Academia Mexicana de Cirugía. Enchiné mi piel cuando lo escuché platicar con los mineros de Providencia hablándoles con hidalguía sobre la vida sacrificada y sus alegrías. ¡Cuándo con sus ojos vitales delineaba la caligrafía seca y amarillenta de la geografía abandonada del Tiro William vestido de tormenta y soledad! Temblé de emoción cuando miré las pintas en los muros de los pisos de las casas –que ya no estaban- de Santa Martha, Purgatorio, Providencia y San Luciano.

Y al cabo de más de diez mil quinientas palabras llego a la conclusión de que el doctor Adán Guillermo Velarde y Oaxaca, fue un hombre excepcional que con cincel y martillo luminosos labró su perfil en bronce y granito:

Un ser humano así, que prefirió toda su vida arder a apagarse no puede ni debe olvidarse. La memoria colectiva está obligada a rebuscar en la neurona social y humana la huella y trascendencia luminosa del doctor Adán Velarde. La historia sudpeninsular, el gobierno del estado y la sociedad toda, deben desandar  las páginas, los textos y los renglones para rescatar la trayectoria nacional y del territorio sur de Baja California que Adán Velarde cargó como genealogía de esta patria nuestra –la nacional y la local- que aunque muchas veces se nos escurre entre las manos y muchas veces las vemos perdidas, las volvemos al redil con personalidades férreas, humanas y disciplinadas, virtudes que el doctor Velarde llevó siempre como su elan vital.

La tarea que inicié como un mero formulismo del binomio pensamiento-escritura, me ha llevado a conocer a un ser privilegiado, que, de haber vivido en su tiempo o él en el mío, seguramente que muchas tardes nos sentaríamos a platicar y esperar que las piedras del valle brillaran con el sol del nuevo amanecer… y no puede ser de otra manera para mí porque el diputado doctor Adán Velarde y Oaxaca transitó una ruta que muchísimos ni siquiera soñamos:

 

1.- Fue Diputado Federal en la XXXVII Legislatura -1937-1940-

2.- Fue miembro de la Gran Comisión del Congreso de la Unión.

3.- Como diputado de la legislatura fue comisionado a Paris, Francia, a tomar cursos       superiores de su profesión como médico cirujano.

4.- En la Facultad de Medicina en Francia, presentó examen de los cursos recibidos, siendo aprobado por unanimidad.

5.- Fue miembro activo del Colegio Indolatino de Cirujanos.

6.- En el Congreso de la Unión presentó la iniciativa para instituir la jornada de trabajo de seis horas para los mineros.

7.- Fue integrante de la comisión de diputados para acompañar al ejecutivo, general Lázaro Cárdenas del Río, al recinto legislativo en el que rendiría su informe ante el Congreso de la Unión.

8.- Por su gran desempeño como legislador, es nuevamente diputado de la XXXIX Legislatura de la Cámara de Diputados. -1943-1946-

9.- Por primera vez –y tal vez única- logró que el Congreso aprobara un presupuesto de egresos para el Territorio de Baja California Sur, mayor que el otorgado al Territorio de Baja California Norte.

10.- Fue incansable luchador contra el paludismo logrando aprobaran un timbre postal de un centavo. Con su iniciativa aprobada el paludismo fue considerado como enfermedad profesional en las regiones palúdicas del país.

11.- Por su iniciativa presentada y por su lucha incansable en tribuna se logró la restauración del municipio libre en los tres Territorios Federales.

12.- Por su férrea lucha en la Cámara de Diputados, logró que el Presidente Cárdenas decretara la ampliación de la Zona Libre para el territorio de Baja California Sur.

13.- Como diputado federal fue designado para dar un discurso de bienvenida al Ejecutivo Federal, general Lázaro Cárdenas del Río, en su visita a la ciudad de La Paz, el 14 de julio de 1939.

14.- En 1938 es distinguido como integrante del Congreso Técnico de la Confederación Nacional Campesina –CNC-

15.- Fue miembro distinguido de la Academia Internacional de Cirugía, honor que solamente lograban 50 médicos europeos, norte y sudamericanos.

16.- En 1947 fue nombrado médico de la Academia Nacional de Cirugía, membresía a la que aspiraban muchísimos galenos.

17.- En el bienio 1950-1951, fue parte integrante del Consejo Directivo de la Academia.

18.- En el bienio 1954-1955, vuelve a ser miembro del Consejo Directivo.

19.- Fue médico de la Cámara de Diputados y presidente de la Asociación Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social.

20.- Le tocó fundar la Primera Unidad Hospitalaria del Seguro Social.

21.- Fue Jefe del Servicio Médico por espacio de treinta años, en el Senado de la República.

22.- Fue asesor y médico del Hospital de la Raza en el Distrito Federal.

23.- Impartió cátedra y conferencias a pasantes y posgraduados en la Facultad de Medicina de la UNAM.

24.- Fue conferencista en congresos médicos de cirugía, en Venezuela y Estados Unidos.

25.- Fue Jefe del Departamento Médico de Ferrocarriles Nacionales de México y posteriormente Jefe de los Servicios Médicos.

26.- Tuvo la honrosa distinción de ser PRESIDENTE DE LA SECCIÓN DE CONTROL DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS, distinción que le permitió coordinar y firmar a nombre de la Cámara de Diputados el MANIFIESTO A LA NACIÓN, en el que los legisladores apoyaban la candidatura a la Presidencia de la República, del general Manuel Ávila Camacho.

 

El doctor Adán Guillermo Velarde y Oaxaca, desde que alternó su espíritu Hipocrático con el torrente fragoroso de la política, torrente que lo llevó por dos ocasiones a ocupar un escaño en la máxima tribuna de la nación, soñó con ser gobernador del territorio de Baja California Sur. El destino no se lo permitió, porque las condiciones políticas se dieron para que asumiera el cargo:

El Teniente Coronel Luciano M Rebolledo, como gobernador ejerció el mandato erráticamente y los problemas obligaron al presidente de la república, el licenciado Adolfo López Mateos, en 1959, a buscar un sustituto.

Llamó al doctor Velarde:

  • Tú serás el gobernador de Baja California Sur; yo te llevaré a presentar y te acompañarán Fernando Díaz Ballesteros y Héctor Barquín Calderón, para que den forma a la administración.
  • Mañana nos iremos. Ese “mañana” nunca llegó porque ese día temprano, el doctor sufrió una embolia que lo imposibilitó por algún tiempo… (v)

Alea Jacta Est. 07-03-19