LA SUERTE ESTÁ ECHADA / Doctor Adán Guillermo Velarde y Oaxaca ( IV )

 Bobby García

 

( El doctor Velarde argumentó que no se aprobó la iniciativa porque “hay crisis en la minería.” En aquella época había crisis por el bajo precio que tenía el metal “rojo.”)

 

Los diarios de la época documentaron la Apertura del Segundo Período Ordinario de Sesiones del Tercer Año Legislativo de la XXXVII Legislatura: “La Apertura del Congreso se efectuará mañana, a las diez horas. El Informe del Jefe del Ejecutivo. Un banquete al general Cárdenas.” Luego reseñan el importante acontecimiento del último período de la legislatura que concluirá el 31 de agosto de 1940, informando que a las once de la mañana se instalará el Congreso General con la asistencia del Senado a fin de recibir el informe que rendirá el ciudadano Presidente de la República: “Para acompañar al Presidente Cárdenas del Palacio Nacional al recinto parlamentario fueron designados los representantes Adán López Velarde, Rafael Molina Betancourt, Julián Cacho, general Celestino Gasca, Ignacio J. Lizárraga y Adán Velarde.”

Para la contienda electoral de 1943 nuevamente es nominado candidato del Territorio Sur de Baja California obteniendo el triunfo y toma posesión el primero de septiembre de 1943 hasta el 31 de agosto de 1946. Y por la reglamentación de la Cámara nuevamente forma parte de la Gran Comisión acompañado por los diputados: Eduardo Garza, del territorio Norte, y por Arturo Gonzáles Villareal, del Territorio de Quintana Roo.

En el Diario de los Debates de la XXXIX Legislatura, con fecha 27 de diciembre de 1943 se lee: “se aprueban los dictámenes referentes al presupuesto de egresos del Territorio de Quintana Roo, para 1944; del Territorio Norte de la Baja California para el mismo año y del Territorio Sur de la Baja California, con una ampliación propuesta por el C. Diputado Adán Velarde. Pasa al ejecutivo.”

En el encabezado de un periódico nacional se lee: “Cuatro millones 273 mil pesos para este territorio en 1944.” “De esto: un Millón doscientos mil para Educación.”  Más adelante el texto da cuenta de que por primera vez en la historia el presupuesto del Territorio Sur es superior al del Norte. Todo, gracias, dice el diputado doctor Adán Velarde, (generalmente así era nombrado y escrito hasta en el Diario de los Debates) a las gestiones que ha efectuado ante el Primer Magistrado de la Nación nuestro gobernador Gral. Francisco J. Mújica, a quien enviamos nuestra felicitación…”

A cuarenta días de haber iniciado los trabajos la XXXIX Legislatura, azotó un poderoso huracán en Santa Rosalía, causando muchísimos destrozos en la población. El doctor Adán Guillermo Velarde y Oaxaca, diputado por segunda ocasión, se aprestó a gestionar la ayuda necesaria ya que tenía la experiencia de haber vivido varios acontecimientos cuando radicó en Providencia y Santa Rosalía. Sus gestiones lograron el propósito. En la prensa de la época se informa: “Por decreto presidencial de 11 de octubre de 1943 y publicado en el Diario Oficial de 2 de diciembre del mismo año, el gobierno federal donó a este Territorio Sur de B.C. una partida de $ 70,000.00 para auxiliar a los damnificados del ciclón que azotó al propio territorio en el mes de septiembre.” En la misma nota se dice que el ciudadano gobernador nombró una comisión para la distribución de los recursos, y que, en representación del C. Diputado por el Territorio, Dr. Adán G. Velarde, se nombró al profesor Benito Beltrán B.

En el periódico Últimas Noticias, del Distrito Federal, de aquella época, aparece un dibujo del doctor Adán Velarde, pintado por el caricaturista y dibujante Rafael –la Ranita- Freyre, fallecido en 2015 a la edad de 98 años. En la parte superior del dibujo se lee: Personalidades de México. Al calce del dibujo: “Señor doctor Adán Velarde y Oaxaca,” de la Academia Mexicana de Cirugía y Presidente de la Asociación Mexicana del Seguro Social.

Como diputado de la XXXVII Legislatura realizó un extraordinario trabajo luchando siempre por la justicia social, la equidad y el respeto. A sus compañeros de bancada les decía que deberían luchar porque la charlatanería política y la demagogia dejaran de ser moneda de cambio entre los políticos. Logró la iniciativa para un timbre postal de un centavo, contra el paludismo, incluyéndolo en la lista de enfermedades en la Ley Federal del Trabajo. En el periódico EXCELSIOR (El periódico de la vida nacional), de la época, se lee el siguiente encabezado –con letras grandes y negras- “El Paludismo Considerado Como Enfermedad Profesional en las Regiones Palúdicas del País.” “Así Como la Restitución de los Municipios en los Territorios, débense a las Actividades del Dr. Y Dip. Adán Velarde”.

En los diarios de influencia nacional se dijo: “La iniciativa del doctor Adán Velarde, Secretario de la Cámara de Diputados, relacionada con la reinstalación de los municipios libres en los territorios federales de Quintana Roo y Baja California Sur y Norte, marca uno de los pasos políticos más trascendentales, ya que concede a los habitantes de estos territorios, el libre voto en los comicios electorales.”

La iniciativa del doctor, para la reinstalación de los municipios libres, se presentó en la XXXIX Legislatura, siendo Presidente de la República el General de División Manuel Ávila Camacho.

Estas medidas apoyadas e impulsadas por el doctor Adán Guillermo Velarde y Oaxaca, principalmente la restitución de la vida municipal en los tres territorios, son una visión que delinean el perfil de un gran tribuno.

 Luchó siempre por beneficios para el Territorio Sur de Baja California, y conocedor de la vida sacrificada de los mineros, impulsó la iniciativa para que la jornada fuera de seis horas. Logró que la silicosis fuera incluida como enfermedad profesional. Impulsa la iniciativa para que se envíe un malacólogo (el estudio de los moluscos puede utilizarse en estudios de impacto ambiental ya que éstos se pueden utilizar como bioindicadores de las condiciones físicas, químicas y biológicas del medio ambiente) La Malacología también está asociada con el estudio de diversos fenómenos de simbiosis y parasitismo ya que muchos mariscos y peces utilizados para la alimentación humana contribuyen a la parasitosis.

El doctor Velarde, por su estancia en Santa Rosalía, sabía perfectamente la grave contaminación atmosférica y la mala alimentación del grupo minero principalmente y la desnutrición infantil. También logró que se enviara un ingeniero sanitario para que realizara estudios correspondientes en el Distrito, principalmente en Santa Rosalía. Es necesario recalcar que el doctor Velarde acompañó a Santa Rosalía al grupo de técnicos que envió el gobierno de la república.

Al doctor Adán Velarde y Oaxaca le tocó vivir los conflictos laborales entre los mineros y la empresa francesa de El Boleo. Esta circunstancia le abrió los caminos para entender “casi en carne propia” las injusticias de la época. Conoció la verdad cruda de la Revolución Mexicana y la presencia de los caudillos de la revolución. El general Lázaro Cárdenas fue presidente de México en el sexenio 1934-1940. Al doctor Velarde le tocó la administración cardenista en la segunda mitad del mandato del general por lo que se involucró en la energía social del cardenismo.

El Presidente de la República, general Lázaro Cárdenas del Río, realizó una visita al territorio de Baja California Sur, arribando a la ciudad de La Paz el 14 de julio de 1939, siendo gobernador el coronel Rafael M. Pedrajo. Entre los comisionados para dar un discurso de bienvenida estuvo el diputado doctor Adán Velarde y Oaxaca, miembro de la Gran Comisión del Congreso de la Unión. En su intervención, con palabras sencillas, pero emotivas, ponderó la importancia de la visita presidencial dando puntual acento en la trascendental disposición que extiende la zona libre al territorio de Baja California Sur. Se comprometió ante el primer mandatario, a que el pueblo del territorio sabrá responder laborando con mayor empeño. El discurso del diputado y doctor fue ovacionado por la concurrencia.

La Confederación Nacional Campesina fue creada por Cárdenas, en agosto de 1938, y poco después el doctor Velarde fue integrante del Congreso Técnico de esa central campesina, con el aval, obviamente, del general Cárdenas.

El sábado 21 de agosto de 1943 ya se manejaban en los periódicos de la capital del país, los nombres de las personas que ya eran diputados. Entre estos nombres estaba el del doctor “Adán Velarde, Baja California Sur.”  

Desde la alta tribuna del Congreso de la Unión, en la XXXVII legislatura luchó incansablemente por la reglamentación de los artículos 4º y 5º de la Constitución de la República, tarea que no pudo logar hasta 1944 cuando volvió a ser diputado de la XXXIX Legislatura. Dichos artículos reglamentaron el ejercicio de las profesiones.

Como diputado de Baja California Sur realizó una tarea legislativa encomiable: Iniciativa para el Estatuto Jurídico; miembro de la Academia Internacional de Cirugía, honor que solamente lograban 50 médicos europeos, norte y sud americanos; fue premiado con medallas, diplomas y homenajes públicos por su labor destacada y por su servicio en las responsabilidades públicas que ocupó. Recibió una medalla por su labor legislativa contra el paludismo en México, otra por sus méritos destacados en el Instituto del Seguro Social. Finalmente, una tercera medalla de la Academia Mexicana de Cirugía por sus trabajos y ponencias presentadas y por haber sido miembro distinguido en dos consejos directivos de dicha institución. Diplomas y reconocimientos de las organizaciones a las que perteneció y defendió.

La Academia Mexicana de Cirugía se fundó el 13 de enero de 1933 presidida por su fundador, el Académico Doctor Gonzalo Castañeda Escobar. En 1947, al concluir su periodo como diputado, es nombrado miembro de la Academia Mexicana de Cirugía, y más tarde, en el periodo 1950-1951 es parte del cuerpo directivo como Quinto Vocal, siendo presidente el Académico Luis Carrillo Azcárate. Por su desempeño y perfil como médico cirujano, vertical y justo, vuelve a ser miembro del Consejo Directivo en el periodo 1954-1955, ahora como Segundo Vocal. Tenía como lema, además del que predicaba en los Grupos Mineros: “la medicina, el servicio, el dolor y la satisfacción de curar y aliviar, nada tienen  qué ver con el lugar donde se practica; lo mismo en un hospital del Distrito Federal como en el consultorio acondicionado que me asignaron,” el siguiente: “Los cirujanos que más triunfo tienen, no son las eminencias, sino los que tienen el privilegio de despertar las más saludables reacciones en el organismo enfermo, tranquilidad al alma humana.”

En las tertulias que organizaban y en las asambleas de la Academia remembraba con sus colegas Académicos la coincidencia de que, en un baile en la Embajada Francesa, departían sin imaginar que 29 años después ellos: Luis Carrillo Azcárate, José García Noriega, José Rábago Chávez, Joaquín Correa, Xavier Romo Díaz y él formarían parte de la directiva de la Academia.

En la sesión solemne del día 2 de febrero de 1954, el Académico Presidente saliente, en una parte de su discurso dijo: “Cumpliendo con lo que ordenan nuestros estatutos, en la penúltima sesión del mes de noviembre próximo pasado se convocó a elecciones de Cuerpo Directivo para el bienio 1954-1955 y en Asamblea General con asistencia de más de la mitad de los Miembros, fueron electos para regir los destinos de la Academia Mexicana de Cirugía, los señores Académicos Joaquín Correa, Presidente; Miguel Lavalle, Vicepresidente; Enrique Peña y de la Peña, Secretario; José García Noriega, Tesorero; Bernardo J. Gastélum, Adán Velarde y Oaxaca, José Antonio Zapata, Dionisio Pérez Cosío y Xavier Romo Diez, Vocales. Todos ellos reconocidos por sus méritos personales y su acendrado cariño a nuestra Institución, constituyen una garantía para la buena marcha de la Academia, a la que con seguridad llevarán por el camino de la prosperidad y el éxito contribuyendo en esta forma al progreso de la Cirugía Nacional.” (IV)

Mi correo: raudel_tartaro@hotmail.com

Alea Jacta Est. 27-02-19