LA SUERTE ESTÁ ECHADA / Del Alfredo Harp Helú, al Arturo C Nhal

Bobby García

 

“El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, fue abucheado durante la inauguración del estadio de béisbol Alfredo Harp Helú en la capital mexicana, en el primer gesto de rechazo popular que se recuerda desde su abrumador triunfo electoral en julio pasado. Habituado a ruidosas muestras de apoyo casi en cada lugar que visita y con altos índices de aprobación, según diversas encuestas, el izquierdista debió responder a los notorios gestos desaprobatorios de miles de asistentes al nuevo parque que se impusieron a las ovaciones.”

“No voy a hablar mucho porque hay algunos aficionados de la porra del equipo fifí –como llama López Obrador a sus opositores en México-, “Les voy a seguir lanzando pelota lisa y recta de 95 millas por hora y curvas. ¡Vamos a seguir ponchando a los de la mafia del poder!”, expresó. (varias publicaciones nacionales)

Fueron varios los periódicos nacionales que comentaron el abucheo que recibió el Peje en la inauguración del estadio de los Diablos Rojos del México. No fue sorpresiva su reacción ya que constantemente se refiere a la oposición como “mafia del poder fifí”. Todavía se atrevió a ignorar el abucheo que opacó la ovación que le tributó le audiencia chaira, a pesar de entender que a un estadio de béisbol entra un mundo variado de aficionados, un mundo compuesto por el pueblo mezclado con el mundo chairo. Tal como lo señala la prensa nacional, no está impuesto a un abucheo –el primero- cuando por todas partes lo ovacionan.

En los cinco meses de gobierno el pueblo reflexivo (fifí, para él) empieza a preocuparse por la actitud insolente a toda opinión en contra, sea de grupos o firmas editoriales. En su larga trayectoria para llegar al poder siempre dio muestras de una actitud intransigente, autoritaria y dictatorial contra la disidencia y contra cualquiera que opine en contra de alguna decisión tomada. Esa forma de conducirse preocupa a la opinión pública

Ha pisoteado “mil veces” la constitución y la autonomía del poder legislativo, transformándolo en una figura decorativa donde Ricardo Monreal y Mario Delgado “hacen como que hacen” Tal es el caso reciente de “enviar un memorándum” para suprimir la “mal reforma educativa” y volver a la anterior de Peña Nieto. Solamente los regímenes autoritarios actúan así.

Pues bien: ese es el primer abucheo y no ha concurrido al centro de la inconformidad por la construcción de la refinería Dos Bocas, en Tabasco, ni la termoeléctrica de Huexca, en el pueblo de Ayala, en Morelos. Les prometió “mil cosas”: reducción de tarifas y no pago por el consumo, pero el pueblo no quiere que funcione… “esa termoeléctrica nunca la pedimos y nunca la vamos a dejar trabajar” Así es el ejecutivo y no acepta la contra.

Tampoco los pueblos originarios de Yucatán están de acuerdo con el Tren Maya. Mi correo: [email protected]

PASEMOS EL RUBICÓN: Y mientras la inconformidad crece y el abucheo del estadio fue una estocada a su prepotencia, aquí en la ciudad de La Paz el gobernador se da un baño de pueblo, ese pueblo que lo hizo añicos en la elección del primero de julio:

En la inauguración del estadio Arturo C. Nahl el ejecutivo recibió una ovación estruendosa, y qué decir de periodistas y prensa chaira que no se cansaron de calificarlo de un gran gobernante.

Y aquí la ironía: A López Obrador lo abuchean en un estadio y a Carlos Mendoza lo ovacionan en otro estadio donde estuvieron los hermanos Romo.

López Obrador hizo tiras a la oposición con 30 millones de votos. A Carlos Mendoza lo hizo tiras el Peje con su votación que borró del mapa el pretendido control de Mendoza Davis sobre el pueblo.

A como pintan las cosas y de seguir igual, López Obrador mirará que millones de votos se le escapan y, tal vez, Carlos Mendoza recupere en la próxima miles de votos y gane muchos espacios. Alea Jacta Est.- 18-04-19.-

Nota: aunque los proletarios no tenemos vacaciones fuera de la ciudad, pensaré que sí las tendré y dejaré unos días de escribir. Disculpas a mis lectores.