LA SUERTE ESTÁ ECHADA / De la mina Micarán al ejido Rancherías

                                                                                    Bobby García

&.- El socavón se llena de luto

“Siete mineros quedaron atrapados en una mina de carbón en el municipio de Múzquiz, en Coahuila, tras un accidente que ocurrió alrededor de las 12:50 horas de la tarde, informó el gobierno.

El viernes 4 de junio, en Múzquiz, Coahuila, se derrumbó la Mina de Micarán, en el poblado de Rancherías, donde murieron siete mineros, de los cuales, ya fueron rescatados cinco cuerpos. (ya rescataron los siete). Uno de los cuerpos rescatados fue el de Gonzalo, un hombre de 55 años, padre de Alberto, sobreviviente del accidente, quien recuerda el accidente. “De repente llega un compañero, que andaba con nosotros, pero más abajo, fue y nos avisó que se había reventado una mina vieja, que el agua ya venía, y nosotros no le creímos”, platica. Asegura que no creyeron la advertencia, hasta que notaron la desesperación del trabajador, además de que comienzan a ver cómo se va inundando el espacio, momento en el que salieron corriendo. Él fue el último en salir.  “Parecía una cascada. Zumbaba el agua”, recuerda.  Alberto cree que su padre fue arrastrado por el agua pues el cuerpo de Gonzalo presentaba golpes.

 La organización Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez y la Organización Familia Pasta de Conchos han afirmado a través de Twitter que el accidente pudo evitarse y que ellos ya habían alertado sobre el riesgo de la mina Micarán.

“Desde octubre del 2020 se denunciaron ante la CFEmx las terribles condiciones de esta mina, sin que las autoridades tomaran medidas acordes al riesgo”, se lee en el mensaje que va acompañado de una carta fechada en ese año dirigida al director de la Comisión Federal de Electricidad, Manuel Bartlett Díaz.

En dicha carta se indica que dos empresas que tenían contratos con la CFE para extraer carbón no contaban con condiciones de seguridad e higiene como la falta de ventilación, botiquín y extinguidores. Además, los trabajadores desconocían si estaban inscritos en el Seguro Social.

 El colapso de la mina de carbón en Múzquiz Coahuila pudo ser prevenido si se hubieran tomado verdaderas medidas de no repetición tras la tragedia de Pasta de Conchos.”

La tragedia de la mina Pasta de Conchos en el mismo estado en la que quedaron sepultados 65 mineros el 19 de febrero de 2006, de los cuales, hasta hoy, no han rescatado ni uno a pesar de que el presidente López Obrador prometió que rescataría todos, demuestra la actitud criminal de los magnates de la minería.

La tragedia de Pasta de Conchos revela la grave injusticia contra los mineros en todo el país. En muchas partes son enviados al fondo de la tierra sin ninguna seguridad ni garantía laboral, mientras los magnates empresarios como Germán Larrea, dueño de la minera Grupo México, hinchan sus bolsillos a costa del sudor y miseria de mineros y sus familias.  Pasta de Conchos y otras de Coahuila pertenecen al Grupo México. Este explotador magnate es el tercer hombre más rico de México con un capital aproximado de once mil millones de dólares.

La tragedia de la mina Micarán en Múzquiz se pudo evitar ya que se denunció desde antes su peligrosidad y falta de seguridad en ella.

Es pública y notoria la irresponsabilidad de las empresas mineras del país, en complicidad con el sindicato nacional de mineros mangoneado por el nefasto y corrupto Napoleón Gómez Urrutia, de triste fama heredada por su progenitor Napoleón Gómez Sada, padre de la corrupción minera.

Es tiempo de que el ejecutivo nacional tome cartas en el asunto… ¡Ya basta de tantas injusticias!!

Alea Jacta Est.- 12- 06- 2021