EL PAN DE CACHANIA

Recientemente fui a la ciudad de Hermosillo, Sonora; a pasar el cumpleaños número 12 de mi adorada nieta Ana Claudia y el número 10 de Su hermanita Diana Isabela; entre algunas cosas de regalo que llevaba iba una caja con pan; jamás imagine que iba a sorprender tanto a mis nietas con ese pequeño detalle —-“ pan de Santa Rosalia!

Fue el grito de Alegría y luego la expresión — gracias tata, es el mejor regalo que me han hecho!.

Durante mi vida he acarreado muchas bolsas y cajas de pan de Cachania, ya sea del Bachicha o del Boleo, que he llevado a mis amigos o familiares de La Costa o a la Cd. de La Paz; en esta última la clásica pregunta— no trajisteis pan de Cachania? Y yo en broma les decía , saben porque les gusta tanto el pan qué traemos? — porque es de gollete, no les cuesta nada es gratis y por eso les gusta.

Pero la verdad que en nuestro pueblo , existe una gran calidad en la producción de pan , por su sabor exquisito y agradable , es un pan muy demandado en todas partes; la gastronomía heredada de los franceses a finales del siglo XIX y que se preservó durante todo el siglo XX y aún continúa en lo que va del presente siglo XXI hacen la delicia de quienes lo han consumido.Mi primer contacto con las panaderías fue en el internado de San Ignacio, donde Miguel “El Pino” Meza, elaboraba un delicioso pan con tres objetivos; primero para complementar la alimentación de los niños del internado, segundo enseñar hacer pan, y tercero para la venta en la comunidad; muy cerca del internado también estaba la Panadería de Macrina.

El pino era hermano del Bachicha, heredaron el oficio de su padre, Don Miguelito Meza que tenía su panadería en el Barrio de Ranchería y donde en infinidad de ocasiones probamos su pan en nuestra época de secundarias en que visitábamos su comercio en compañía de nuestro amigo Arturo, nieto de Don Miguel y a veces nos compartía unas mentirías.

Hoy el Bachicha ha dejado el funcionamiento de su empresa en manos de sus hijos el Betito y Miguelito, que siguen dando prestigio a la herencia familiar.

La Panadería “El Boleo” después de los franceses, fue operada por Don Pepe Gastélum, quien siguió con la receta traída de Europa, junto con sus hijos PEPE y Arturo, siguieron preservando la fama del rico sabor y hoy sus hijos y nietos encabezados por el hermano mayor” El Tiquirin” José Jesús Gastélum Serna , continúan con esta rica tradición centenaria que sigue conservando la fama de este delicioso producto. “El Pan de Cachania “.