El eterno viacrucis de Cachanía

Mi pueblo se fundó en 1885 y desde entonces la historia ha reseñado una serie de acontecimientos que a estas alturas ya son incontables.

Hubo y hay pobladores que ponderaron y ponderan las “virtudes” de la empresa francesa de El Boleo. Argumentan que “sin la empresa Santa Rosalía no hubiese figurado en el mapa, y que además dio trabajo y prosperidad a la región. Aparecen fotos del “emporio francés:” las vías y su tren, los almacenes de la madera, ¡la iglesia! el muelle, sus barcos gigantes, sus talleres, la Dirección, la fundición, los Grupos antiguos, etc.

Añoran los viejos tiempos en que la empresa daba trabajo a todo mundo, los bailes de la Sociedad Mutualista Progreso y las imperiales parrandas del Hotel Francés.

Pretenden ignorar que la historia es sabia y contundente: la segunda revolución industrial -1850 en adelante- con el avance industrial logró un poderoso impulso con la máquina, el ferrocarril, el barco, caminos y carreteras; el aumento de obreros y la burguesía industrial, así como el desarrollo del capitalismo alcanzaron a Francia  que con el descubrimiento del cobre en Santa Rosalía –Distrito de Santa Águeda- lograron expander su desarrollo industrial para acrecentar su desarrollo capitalista. Es decir, la empresa francesa que explotó el mineral de cobre lo hizo bajo la premisa fundamental de acrecentar su capital. Y para ello necesitó crear los instrumentos adecuados para la producción de cobre. Así como nació la máquina de vapor en el inicio de la revolución industrial, así tenían que nacer los instrumentos y medios de producción: la fundición, los talleres, almacenes, las vías y el ferrocarril, los barcos, los troques como medio de transporte del mineral y mineros, las minas, laboratorios, etc.

Sin estos medios de producción la minería no se habría desarrollado. Es por eso que algunos añoran ese pasado sin ponerse a pensar que el desarrollo del capital, hasta ahora, permite la explotación del obrero. No se detienen a pensar que bajo el desarrollo de la empresa francesa con sus poderosos medios de producción –que ahora añoran- se desarrolló una clase obrera y minera, en la que los mineros nunca gozaron de los beneficios de la justicia laboral. Los obreros de la fundición y talleres vivieron en el centro (lotes), y los mineros en casas dobles en Ranchería, El Canadá y Nivel Cincuenta, en Nopalera y Las Barracas. Los obreros con casco y botas, camisa y pantalón de caqui, y los mineros con los pies descalzos y casi desnudos en zapeta.

Para 1920 en los Grupos aledaños (Purgatorio, Providencia, Santa Martha) se organizó la lucha minera en el sindicato rojo, que fue brutalmente reprimida por la empresa y el gobierno del general Olachea.

Añorando la vieja infraestructura boleriana olvidan que el gobierno hizo parir la sección 117, para controlar la energía laboral y negar los derechos de los mineros. La historia nos demuestra que los grupos obreros que luchan contra la explotación y la antidemocracia siempre son reprimidos. Los mineros de mi pueblo no fueron la excepción.

Tuvieron que pasar más de 40 años para que resurgiera la insurgencia obrera en Cachanía ya que la resistencia civil alcanzó a más de 200 mineros de los llamados libres, -sin patrón- las sardineras, estudiantes y maestros, choferes y camioneros, comerciantes ambulantes, que lucharon contra la negación de los derechos laborales. En 1985 la empresa minera que suplió a la francesa clausuró definitivamente la minería y los mineros libres fueron corridos sin liquidación alguna.  Mi correo: [email protected]

PASEMOS EL RUBICÓN: Hoy por la mañana leí que cerca de noventa mineros que trabajan en una empresa subcontratada –sistema de outsourcing- por la empresa minera coreana Minera Metalúrgica el Boleo, fueron dados de baja sin derechos laborales, sencillamente porque exigen la titularidad del contrato colectivo de trabajo. Concluyo que lo exigen porque son mayoría. La filial de la minera El Boleo se llama Servicios y Desarrollo Meseta Central SA de CV.

Cuando la antigua empresa de El Boleo –francesa- consideró que la minería no le daría grandes ganancias (capitalismo) utilizó el sistema de Outsourcing entregando las minas a mineros experimentados a los que llamaron poquiteros. Desde ese momento se desligaron de las relaciones laborales con los mineros a los que llamaron libres.

Hoy, después de una historia minera de más de cien años el fantasma de la injusticia y la explotación vuelve a revivir desde que se implantó nuevamente la minería, primero por canadienses y ahora por coreanos, ya que desde el inicio la injusticia laboral minera está a la orden del día.

En México el sistema Outsourcing arropa a más de cinco millones de trabajadores.

Desde la revolución industrial que permitió el desarrollo del capitalismo y el imperialismo han pasado más de 300 años, y la injusticia laboral ha llegado a límites insospechados. En nuestro país la injusticia laboral va aparejada con la corrupción y la impunidad.

Así es que los compañeros que fueron dados de baja en Cachanía, como la lucha minera en general, tendrá que hacer enormes esfuerzos para no sucumbir ya que el patrón presiona por todos lados para encontrar esquiroles y traidores a los justos reclamos laborales.

Un saludo a los aguerridos mineros de mi pueblo. La primera insurgencia fue en los años veinte, la segunda en los sesenta y ahora, en el segundo decenio del XXI vuelve a escucharse el ruido rebelde de la bota minera. Alea Jacta Est.- 08-06-17.- Miembro de ESAC.-