Día internacional del trabajo

¡Increíble! No hubo desfile

 

¿Desde cuándo se celebrará el día del trabajo en la entidad con un desfile obrero? Me imagino que desde hace muchísimos años. En los tiempos del PRI fue un día de fiesta para que los obreros organizados en sindicatos pasaran frente a gobernador saludándolo y rindiéndole pleitesía. Ese día de fiesta servía también para que lo acompañaran en el estrado “los cuadros visibles” de la política chollera. Fueron pasando los años y el desfile se empezó a salir de control; los disidentes de los sindicatos controlados por el poder empezaron a participar con mantas y cartulinas coreando consignas contra el gobierno.

Se empezaba así a manifestar la esencia del movimiento obrero surgido en la organización sindical y sociedades obreras que tuvo su epílogo en la convocatoria de sindicatos anarquistas de Estados Unidos que encabezaron la huelga del Primero de Mayo de1886 en la ciudad de Chicago y que desencadenó la persecución, represión y encarcelamiento de los principales líderes de los cuales cinco fueron condenados a morir en la horca.

La revolución industrial de la segunda mitad del siglo XVIII (1700-1800) con el invento de la máquina de vapor aceleró las contradicciones en las relaciones de producción, y el capital esclavizó aún más al obrero. La tesis del marxismo- leninismo fue la base para que se organizara en sindicatos socialistas que irrumpieron en la Europa del siglo XIX, y en el congreso de la Internacional Socialista reunida en París en 1889 declararon el Primero de Mayo como día Internacional del Trabajo para honrar a los Mártires de Chicago.

La gesta heroica del primero de mayo se repite y se repite cada año en el desfile obrero por todos los rincones de la nación; unos más, unos menos, sabemos el significado de tal celebración. No todos los obreros mexicanos rendimos un solidario recuerdo a los Mártires de Chicago y a los miles que han muerto luchando contra la explotación capitalista, contra los patrones que al igual que los patrones de Chicago del siglo XIX se escudan en el poder y corrupción gubernamental para pisotear los derechos laborales y sociales. La disidencia sindical hace suya la lucha de los obreros históricos.

En la segunda mitad del siglo XIX la Europa capitalista nos mandó al municipio de Mulegé la floreciente economía representada por la empresa francesa de El Boleo, que con la tecnología de momento irrumpió y dio vida al emporio minero que fue ejemplo a nivel nacional. Abrió centros de trabajo y muchas minas que produjeron miles y miles de toneladas de cobre de muy alta ley. Para el primer tercio el siglo XX los mineros de los Grupos (centros de familias mineras en su mayoría) que eran reconocidos como mineros de la empresa, formaron el sindicato rojo de corte marxista que escenificó batallas y huelgas contra el patrón francés.  Intervino el gobierno del territorio, desmanteló la lucha y el sindicato, desterró a unos y otros fueron encarcelados. Para 1945 clausuran la minería del Grupo de San Luciano, el gobierno interviene y crean el sindicato charro de la Sección 117, perteneciente al sindicato nacional de Napoleón Gómez Sada.

No tengo idea del momento que el gobierno modificó la Ley Federal del Trabajo para dar cabida a la subcontratación – outsourcing- que consiste en que una empresa poderosa contrata a una menor para que realice trabajos determinados, pero en Santa Rosalía se utiliza este sistema desde 1945 ya que la empresa francesa, al desaparecer al sindicato rojo y cancelar la minería del último Grupo minero (San Luciano) tomó la determinación de entregar las minas grandes a mineros experimentados, capitanes de mina y capataces, creando el sistema de poquiteros, autorizándolos a contratar mineros. La empresa tasaba la ley del mineral en su laboratorio y pagaba al poquitero para que le alcanzara a pagar la semana a los mineros y le quedara una utilidad. Los poquiteros entregaban la lista de materiales que necesitaban –carburo, madera, picos, palas, carros de la mina, rieles, etc.-, la empresa los entregaba y los descontaba poco a poco. Si la mina producía mucho mineral de calidad, sin problemas de mineros, la empresa recompensaba al poquitero dándole mayores ganancias.

También aparecieron mineros menores que hicieron minitas, la empresa aceptó ese “subsistema” con las mismas reglas de juego que el de las minas grandes en las que había hasta 30 mineros. En las chicas había el “gambusino” y unos dos a tres mineros. Cuando había un accidente el poquitero se responsabilizaba, pero “por debajo del agua” la empresa absorbía cualquier situación. Cuando había inconformidad el poquitero corría al minero y nadie cubría alguna liquidación. Para justificar el nombre de sindicato minero ya que la Sección 117 tenía sindicalizados a los empleados de talleres, oficinas, fundición, sindicalizó a los mineros de algunas minas grandes. (los Sondeos, San Guillermo, El Apolo, que serían unos 60) Los demás mineros que eran unos 300, fueron llamados libres, es decir, nunca tuvieron patrón que se responsabilizara de las relaciones laborales.

Para la década del 70, y conociendo el sistema de poquiteros que nunca eran responsables de las relaciones laborales con los mineros, un grupo de maestros, jóvenes y mineros nos fuimos organizando al grado de crear una poderosa lucha para que la empresa –que ya era mexicana- reconociera a los mineros como sus trabajadores.

Desde 1970 iniciamos con los desfiles del primero de mayo. Esperábamos que el “desfile oficial” recorriera unos 400 metros y nosotros iniciábamos el nuestro con mantas y consignas. Para 1972 la gente ya nos esperaba en las banquetas y algunas personas nos apoyaban con gritos y alzando sus brazos. Recorríamos las dos calles principales y en la plaza realizábamos un mitin. Llegó el momento en que nuestro contingente era igual en número que el desfile oficial. El mitin era escuchado por varios cientos de personas.

Esta práctica la realizamos hasta 1981.

En 1985 el gobierno canceló definitivamente la explotación minera y los mineros “libres” fueron corridos como animalitos sin dueño.

“Ocho horas para el trabajo…ocho horas para el sueño…ocho horas para la casa…”  consigna de los sindicatos que luchaban por el cambio y que desencadenó la represión laboral el último tercio del siglo XIX.

“Al considerar al Primero de Mayo como día internacional del trabajo, la celebración ha sido una jornada revolucionaria, la movilización del proletariado en favor de sus reivindicaciones económicas y políticas… a través del 1º. de mayo, el proletariado ha ido jaloneando su camino. Cada 1º de mayo ha sido un recuento de fuerzas, un balance en la lucha liberadora de los oprimidos.”

Este Primero de Mayo en la ciudad de La Paz, ha sido la horca y la guadaña de un gobernador, que en estos dos años de trabajo ha ido, poco a poco, cancelando las posibilidades de una sociedad que no se conforma con el slogan de “vivir en paz y un mejor futuro.” Un gobernador que poco a poco va cerrando los caminos del diálogo y el entendimiento. Un gobernador que a la vez que demuele una escuela emblemática que fue asiento de la UABCS, y cancela la posibilidad de jóvenes para estudiar en la CDMX, en esa medida cancela los internados rurales y prohíbe a los trabajadores manifestarse en el desfile obrero que se realizaba cada año.

Un gobernador que pasará a la historia como el primero en cancelar el desfile obrero.

Un gobernador, seguro estoy, que nunca ha marchado por alguna avenida para exigir reivindicaciones económicas y políticas. Que nunca ha sentido vibrar su alma cuando las suelas de los zapatos arremeten con violencia y pundonor por las calles para denunciar la corrupción e impunidad.

¿A qué le tenía miedo? ¿A que nuevamente se manifestaran los padres de los estudiantes de la Ciudad de México, y tal como en la ciudad de Chicago mandar a sus esbirros a que los tumbaran en el pavimento? ¿No hay capacidad de diálogo?

¿Qué pretende señor? ¿Creer que su mandato es infalible y nadie tiene derecho a cuestionar sus decisiones?

Qué tristeza de gobernador y qué tristeza de una clase obrera sumisa y desorganizada. Alea Jacta Est.- 04-05-17.- Miembro de ESAC.-