De Jesús Castro Agúndez a Carlos Mendoza Davis

La escuela rural y los internados rurales

 

Desde hace algunos meses un compañero me platicó que el gobierno de la entidad pretendía cerrar los internados rurales de la entidad. Lo tomé a vacilada ya que tal información me pareció descabellada y por lo tanto no merecedora de ninguna reflexión, aunque “me detuve un poco” por las muestras rotundas que nos ha dado el actual gobernante que chocan con la prudencia y la convivencia organizada. Me vino a la mente la demolición de la primaria 18 de marzo y la terca fijación de destruir la obra material y espiritual de la Casa del Estudiante en la CDMX. Caminé mentalmente por las acciones que ha decidido, acciones que chocan frontalmente con la opinión pública, y entonces sí pensé un poco en lo que me dijo el compañero: no puede llegar a tanto, me consolé.

Y hoy leí una nota en la que su esposa informa que se cerrarán algunos albergues escolares, seguramente en el norte. Y de golpe recordé la plática con el compañero. Y traté de acomodar mi pensamiento: las  escuelas rurales, los internados y la docta visión del educador profesor Jesús Castro Agúndez, la Escuela Regional Campesina de San Ignacio, que fue la punta de lanza para que Castro Agúndez lanzara su visión topográfica y sociológica para trasmontar la serranía y fundar en 1946 los internados rurales en la entidad, instituciones que hoy son los albergues escolares, centros que hoy por la falta de sensibilidad social y humana del gobernador, pretende cerrar porque “no tienen la población suficiente para seguir con su operación.”  Que terminando el año escolar (2016-2017) se cerrarán algunos. “Estamos por cerrar, todavía no, hasta que termine el año escolar, más que nada en el norte.”  Y en el norte en el municipio de Mulegé están los de: San José de Gracia, San Ignacio, Santa Martha (pinturas rupestres), Santa Águeda, San José de Magdalena, La Calera (Alán Gorosave) Todos estos albergues son históricos, primero por su estoicidad de aferrarse con uñas, alma y anhelos al terruño, al olor de vida, de tierra mojada y serranía, y, segundo, porque la historia “historia” no los contempla en sus anales, y ellos, los habitantes y niños- jóvenes de esas serranías escriben su historia en las faenas diarias, en los fríos y sinsabores, en su internado, sus dormitorios y el ABC del tiempo.

Y no puedo concebir que el gobernante porque “no hay población suficiente” los quiera borrar de esa historia escrita a pulso. No puedo aceptar que quiera borrar el albergue de San José de Gracia, albergue que en 1980 fue testigo del primer representante de partido de oposición cuando el profe Tito Moreno representó en la casilla al partido del Pueblo Mexicano, y el único voto que logré en esa serranía en donde solamente “los chicharrones de don Nemesio Murillo tronaban.” No puedo aceptar que quiera borrar la historia aguerrida del internado de San Ignacio donde la presencia del profesor Gilberto Valdivia Peña se retrata por los cuatro rumbos cardinales, ni tampoco aceptar que el eco del sonsonete de Cheché Meza, hijo de nuestro panadero y amigo Pino Meza, recorra todavía el pasillo del dormitorio cuando me remedaba al cantar La Negra Noche… esa puntada de Cheché no se debe olvidar, no señor gobernador: la historia del alma de esos albergues no se pueden borrar. No me puede robar la imagen de la niñita del internado de San José de Magdalena, cuando platicó con los niños Toño y Mario.

Acurrúquese un poquito con la sombra del ilustre Maestro Jesús Castro Agúndez, que escribió una página gloriosa en la educación de esta entidad, entidad que lo cobija a usted y que por sus acciones fallidas en favor de la armonía social y humana, tal parece pretende eliminar la historia que huele a armonía, sociabilidad y justeza. Acurrúquese a la sombra de su verbo.

¿Qué más pretende demoler, qué más pretende robarle a la historia regional? Ya masacró la historia brillante de la escuela 18 de marzo, y pretende demoler la historia brillante de la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en México. Ya escribió una hoja más de su autoritarismo en la playa de Punta Lobos y en el arroyo de Purgatorio, asiento de la empresa minera de El Boleo. Ya rompió el diálogo con los padres de los estudiantes de la Casa en México, al imponer la sinrazón de sus esbirros que estrellaron contra el asfalto a uno de ellos. Mi correo: [email protected]

PASEMOS EL RUBICÓN: Parézcase un poquito a Don Chucho Castro cuando en los ranchos hasta las chivas y borregos se contentaban al oír su voz. El autor de Canto del Caudel abrió brecha en la palpitante necesidad de los que casi nada tienen en las sierras y comunidades perdidas en la increíble orografía sudpeninsular. Fundó la escuela Normal Regional Campesina en San Ignacio, y siendo director de educación federal en el territorio, en 1946 fundó los internados rurales, que fueron y son la base social para que muchísimos niños y jóvenes pudieran encontrar el camino de la superación por medio de la educación primaria, secundaria y hasta preparatoria, como sucede en la casa del estudiante en Todos Santos. El año pasado los albergues rurales cumplieron 70 años y hoy usted pretende desmembrarlos… 

¿Cuántos latidos de su corazón se necesitan para declarar que un albergue del norte no tiene población suficiente para seguir con su operación?” ¿Cuántos números de su presupuesto de egresos se necesitan para declarar la muerte de un albergue? ¿Cuántas pachangas de usted y su gabinete, invitados especiales del extranjero se necesitan para romper el pequeño horizonte de padres y niños de los albergues? ¿Es tanta la necesidad de su gobierno que no puede mantener en los albergues dos, tres, cinco o seis niños desamparados?

Elimine por dos meses estancias en hoteles de cinco estrellas en Los Cabos y Cddm, comilonas al estilo imperio romano, y con ese ahorro seguramente que podrá mantener los gastos de los pocos que haya en varios albergues.

Lo que usted y su esposa pretenden es alta traición a la convivencia organizada, es asesinar las aspiraciones de pequeños que, a lo mejor, pensaban llegar a ser doctores o filósofos. ¡O estudiar en el extranjero como el gobernador!!

¿Qué les va a decir cuando vaya a cerrar el albergue? ¿O mandará su testaferro de educación y de internados? ¿O mandará a su esposa a que les obsequie juguetes, cobijas y ungüento para el hazmeolvidar?? Alea Jacta Est.- 28-03-17.- Miembro de ESAC.-