De gasolinazo y pensiones

De marchas y austeridad

 

Por todo el país se manifiesta la inconformidad por el gasolinazo; Peña Nieto echa más combustible a la hoguera con sus erráticas declaraciones, ya comunes en él. De las más recientes: “qué hubieran hecho ustedes, y, se nos acabó la gallina de los huevos de oro.” Las marchas y los bloqueos no se hicieron esperar así como la violencia de la fuerza pública.

Aquí en La Paz el pueblo se ha manifestado y el gobernante lo único que ha hecho es lanzarle los cancerberos, demonio que históricamente está para defender el poder y el capital, no para defender y proteger la verdad. El ejecutivo federal anunció que los salarios de sus funcionarios se reducirían en diez por ciento. Toda la estructura del poder habla de tomar medidas para reducir el impacto del gasolinazo menos nuestro flamante gobernador, es más, acaba de declarar que su gobierno está en austeridad desde el inicio de su mandato, es decir, no tiene ninguna intención de tomar medidas prácticas para el ahorro de capital. Dijo que no se aumentaron el sueldo y que no hay nuevos impuestos. Las posadas azules de fin de año y el sueldo de Rigoberto Mares y su familia en alguna nómina, no demuestran que el gobierno esté en austeridad.

Las marchas que se han realizado en el malecón deberían establecer una estrategia práctica ya que de lo contrario los marchistas se desalentarán. Deberán nombrar una pequeña comisión de cuatro ciudadanos que representen a los marchistas, elaboren un documento y en acuerdo marchen a palacio estatal y entreguen dicho documento o solicitud:

1.- Reducción del salario de todos los miembros del gabinete, en 50 %

2.-Reducción del 30 % a todos los demás funcionarios – directores, subdirectores, jefes de área.

3.- Reducción del 50 % del salario a los altos mandos del Poder Judicial.

4.- Reducción del 50 % del salario y privilegios a todos los diputados, asesores, gastos de oficina, gasolina, viáticos, etc.

5.- Eliminación de los diputados plurinominales.

6.- Reducción del 50 % del salario a alcaldes, funcionarios de primer nivel y regidores.

7.- Eliminar el pago por servicios a la prensa, radio y televisión.

8.- Eliminar toda la publicidad oficial, y espectaculares.

9.- Eliminar todos “los apoyos” que se entregan a periodistas.

10.- Reducir en 50 % viáticos, gastos de representación, viajes, visitantes, celulares, gasolina, carros oficiales, ornato, viandas y edecanes,  para lucir en los actos oficiales.

11.- Reducir en 50 % el financiamiento público al Instituto Estatal Electoral.

12.- Eliminar el financiamiento público estatal a los partidos políticos.

Estas y otras medidas permitirían el ahorro de muchos millones de pesos mensuales y anuales, que, con transparencia y vigilancia deberían atacar problemas de servicios públicos, salud, educación, becas, apoyos, etc. Tan sólo en la cámara de diputados donde cada legislador mensualmente alcanza 400 mil pesos entre sueldo y privilegios, con la reducción del 50 %, mensualmente se ahorraría la cantidad de 4 millones 200 mil pesos, y en un año 50 millones 400 mil pesos, ¡nada más en diputados! Y qué decir de los ahorros en sueldos del gabinete, funcionarios públicos, procurador, subprocurador, asesores, etc. Seguramente que serían muchos millones más. ¡ Unos mil millones!! Agreguemos la millonada en publicidad oficial y  apoyo a periodistas…  Reducir en 50 % el presupuesto del instituto estatal de radio y TV.   ¡Échate ese trompo a la uña, como dice Víctor Octavio!

Pero no, el señor gobernador ya declaró que su gobierno está en austeridad desde el inicio del mandato.

Tiene la obligación moral y pública de reducir los salarios, eliminar la publicidad oficial, eliminar los apoyos a periodistas, aviadores y financiamiento a los partidos políticos.

Pero es necesario realizar la marcha que propongo, entregar el documento para que quede constancia de la voz popular, haya esa constancia y la obligación de contestar.  Mi correo: [email protected]

 

PASEMOS EL RUBICÓN: Pero el panorama social no pinta nada halagüeño: el gobernador no tiene intención de bajar el sueldo a nadie, mucho menos trastocar el poder  que maneja por medio del membrete del PAN y sus satélites, el control de los medios de comunicación y periodistas oficiales. De ninguna manera se lanzaría a tal aventura. Cuando el capital de los coparmexes y firulilla trastabilló por el bloqueo rumbo a Pichilingue, les mandó la policía y “pacíficamente” los camioneros se retiraron. El aumento del gas, la tortilla, canasta básica y el transporte colectivo no le quitan el sueño.

El Congreso, que debería ser fiel de la balanza para frenar el autoritarismo del gobernante, ha llegado a límites insospechados: ganan 400 mil pesos, salario indigno que los debería avergonzar; se auto aumentaron en una millonada “los gastos en gasolina,” y, en forma increíble unos días antes de terminar el año aprobaron una pensión vitalicia para los magistrados. Esta medida termina por desnudar a los diputados y magistrados como sujetos inmorales, cínicos y enemigos del pueblo. Cómo en esta cruda realidad, los diputados aprueban una pensión vitalicia y se aumentan el presupuesto en gasolina “porque ésta aumentó”… ¿Y el pueblo?

Si el gobernador ya es gobernante y alcalde de los 5 municipios –por los impuestos que les arrebató- ¿cómo calificar a los diputados que anárquicamente gastan el dinero del pueblo adjudicándose escandalosos salarios y otorgando pensiones vitalicias como si fueran una bolsa de cacahuates?

Si en febrero la gasolina aumenta a VEINTE PESOS, los trabajadores de empresas, burócratas, jubilados… pobres y clase media, pues, sencillamente no tendremos capacidad económica para solventar el nuevo aumento. Los líderes de la burocracia en todo el país convocarán a una huelga? Alea Jacta Est. 16-01-17.

Ya para enviar la colaboración leí que el gobernante se redujo el sueldo y tomó algunas medidas. Nada que ver con lo que planteo.