BALCONEANDO / ¿Y LA CONAGUA?

Por Alejandro Barañano

 

Para muchos es sabido que los bañistas locales no pueden acceder a muchas de las playas de Los Cabos, lo que da pie a pensar que ese litoral tiene “dueños”, y se trata de particulares -nacionales y extranjeros- que se han agenciado el patrimonio de Baja California Sur con el consentimiento de las autoridades federales, estatales y municipales.

Debo decir que esto no es de gratis, pues en su último año de gobierno Enrique Peña Nieto otorgó 268 títulos de concesión de playas mexicanas a particulares y a empresas privadas para que puedan dedicarse a la extracción artesanal de piedra, a la acuacultura, a la pesca y a usos generales, y que este número de notificaciones representa más del doble de las concesiones del año anterior, cuando fueron autorizados 123 permisos.

Claramente Baja California Sur  ha sido afectada por ese proceso de privatizador de playas iniciado desde que en 1992 mediante la modificación del artículo 27 constitucional, donde se facultó al gobierno federal para brindar concesiones de los bienes inmuebles a particulares, por lo que en estas casi tres décadas transcurridas tanto pescadores, comuneros, comerciantes y familias lugareñas han sido desplazadas, mientras que en su entorno aparecían espacios hoteleros, complejos residenciales, restaurantes o áreas restringidas simplemente para los deportes de playa.

Creo que esto anterior lo podemos definir como paraísos rodeados de infiernos de marginación. Así de fácil, no más no menos.

Un caso concreto de esto que hoy comentamos es el espacio de playa de El Médano que hay entre Ocho Cascadas –mismo que en su tiempo fue cauce de arroyo-  y el complejo hotelero denominado Villas del Palmar, propiedad de Fernando González Corona.

Lo digo porque tal y como hemos sido expulsados de la Playa del Chileno, y también de otra gran extensión de El Médano, ahora se quieren ir con lo poco que ya nos quedaba, y quien está detrás la maniobra es ni más ni menos que a quien tienen bajo las órdenes del “todo poderoso” Consejo Coordinador Empresarial de Los Cabos, organismo presidido por Julio Castillo Gómez,  quien curiosamente es un pastor de almas los domingos y siervo de los que no pasan por el ojo de la aguja el resto de la semana.

Otro que entraba en esta componenda era el “celoso” encargado de Zona Federal Marítima Terrestre de Los Cabos a quien apodan “El Negro”, o sea Héctor Montaño Cota, y quien por cierto ayer jueves le cantaron “Las Golondrinas” por andarse robando arena de arroyo El Tule, el mismo que había estado en la Administración Portuaria Integral y que fue responsable de innumerables irregularidades en la zona de la  Marina de Cabo San Lucas. En pocas palabras, un priista furibundo priista que ahora se dice convertido en Moreno gracias a su protector Leonel Efraín Cota Montaño.

Todo esto es porque el pueblo lisa y llanamente –salvo este pequeño reducto de playa-  perdió el resto de El Médano que está hoy en día bajo total control de hoteleros, restauranteros y turismo de alto standard con Clubs de Playa, ello bajo el pretexto de prohibir el estacionamiento de vehículos y darle así un “uso más armónico”, o sea y en pocas palabras: ¡Agandallárselo pues!

Ojalá que la recién nombrada directora general de la Comisión Nacional del Agua, Blanca Jiménez Cisneros, que casualmente ayer llegó a Los Cabos y que hoy estará en la ciudad de La Paz, haga algo y obligue a que se respete la desembocadura de arroyos a favor de los cabeños.

La verdad y como mastica la iguana allá con los del Consejo Coordinador Empresarial de Los Cabos lo dudamos, y solamente se podría lograr algo trascendental si la sociedad civil organizada promueve un amparo a tiempo, esto antes de lo que queda de playa pase a manos de algunos de los copropietarios de ese organismo cupular; y como esto va para largo, mejor quien esto escribe mejor seguirá BALCONEANDO. . .

 

COMO EN BOTICA

Coincido totalmente con mis buenos amigos los de “La Talacha”, FREDY LÓPEZ y CHUY MONTAÑO, que después de los coscorrones que le propinaron al periodista MARTÍN VALTIERRA GARCÍA, quien cobra cada quincena como si fuera realmente un buen presidente municipal de Comondú, o sea JOSÉ WALTER VALENZUELA ACOSTA, le ha bajado cuatro rayitas a su muy peculiar estilo beligerante que posee en contra de todo aquel que le señala su pésimo actuar como edil, y la verdad que no es para menos que ande mosqueado el galeno, pues resulta que las indagatorias realizadas hasta el momento por la PROCURADURÍA GENERAL DE JUSTICIA DEL ESTADO han puesto al descubierto que el automóvil utilizado en la Operación “CHÍNGUENSE AL REPORTERO” resultó ser propiedad de un empleado de ese Ayuntamiento; incluso ha trascendido que cuando detuvieron a uno de los dos tipos que atacaron a MARTÍN  VALTIERRA GARCÍA el mismísimo EDIL COMUNDEÑO se convirtió en su inmediato ferviente defensor a ultranza, haciendo para esto uso de su investidura política para obtener que los elementos de la Policía Ministerial soltaran al principal sospechoso de lo que pudo fácilmente haber sido sin duda alguna una ejecución fallida. . . ¡HE DICHO!