BALCONEANDO / “SOSPECHOSISMO”

Por Alejandro Barañano

 

Tal parece que a Jesús Armida Castro Guzmán el uso discrecional de los recursos públicos se lo pasa por el “Arco del Triunfo” y por eso los maneja totalmente a su antojo, y a la par ha dejado en claro no tener la capacidad suficiente para dilucidar que el pueblo cabeño está tan agraviado ya que ha comenzado despertar mostrando su hartazgo  por el modo tan grotesco como ha venido gobernado la señora.

Y lo digo porque ahora resulta que Jesús Armida Castro Guzmán dio motivo para que el actual Cabildo se dividiera tras la votación de un Punto de Acuerdo para aprobar la “formalización” de la operación de compraventa de un inmueble, el cual se supone que será para ampliar las oficinas del Sistema DIF Municipal de Los Cabos, mismo que originalmente fue tratado sin autorización de los regidores en diciembre de 2018, y peor aún, sin ningún tipo de avalúo oficial de por medio.

La mujer sinaloense que mal gobierna el municipio de Los Cabos, solicitó la adquisición de la casa particular propiedad de la señora Yolanda de Jesús Olachea Miranda, la cual está ubicada a un costado de las actuales oficinas del DIF y del Organismo Operador Municipal del Sistema de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento, o sea, en pleno corazón de San José del Cabo.

Se sabe que dicha solicitud la suscribió el pasado 20 de diciembre del 2018 bajo una “promesa de compra” adelantando –presuntamente- medio millón de pesos, y posteriormente puso sobre la mesa otro medio millón de pesos más para así completar el anticipo de los 3 millones 800 mil pesos que fue lo que se ofreció por la vivienda en cuestión.

Sin embargo, tras enterarse del tema, medio docena de regidores le manifestaron su inconformidad, sobre todo porque no fue presentado ningún avalúo formal por vivienda, por lo que cayeron en el “sospechosismo” de que se había hecho una transacción con un claro sobreprecio, por lo que el Punto de Acuerdo no avanzó y tuvo que se bajado del Orden del Día.

Pero como obra de magia el pasado 23 de mayo, – o sea hace apenas cuatro días atrás- la Comisión Permanente Edilicia de Hacienda, Patrimonio y Cuenta Pública volvió a subir el tema al Orden del Día aprovechando la ausencia de la regidora Tabita Rodríguez Morales, y fue que se presentó el dictamen de propuesta del Punto de Acuerdo sobre la adquisición del inmueble antes detallado.

Ante tal situación la votación se dividió por completo en el seno del Cuerpo Edilicio, por lo que se dieron cinco votos en contra y siete a favor, ello y a pesar de la ausencia de la regidora Tabita Rodríguez Morales por supuestos problemas de salud.

Cabe aclarar que los regidores que no aprobaron “la formalización de adquisición del bien inmueble en compraventa para integrarlo a las instalaciones del sistema DIF Municipal, localizado en la colonia Centro de San José del Cabo”, fueron Héctor Torres Tovar, Berenice Serrato, Isabel Castro Aguirre, Belmar Pimentel y Georgina Roldán; y a favor de la compra irregular estuvieron Irene Román Salgado, Flavio Antonio Olachea Montaño -principal interesado por cierto, Israel López Martínez, Christian Agúndez Gómez, Jorge Armando López Espinoza, el síndico Mario Alejandro Fernández Briseño y la propia alcaldesa Jesús Armida Castro Guzmán.

Así, el documento presentado por la Comisión Edilicia integrada por Mario Alejandro Fernando Briseño y los regidores Belmar Pimentel e Israel López, señala claramente que desde el 20 de diciembre de 2018 fue signada la promesa de compra para “no desaprovechar la oportunidad”, pero sin contener ningún avalúo oficial ni la elaboración de un estudio previo de factibilidad.

Pero hay que aclarar que dentro de las pocas consideraciones que se dieron en la reunión del Cuerpo Edilicio de hace cuatro días atrás, se dijo que arrendar un inmueble o comprarlo en otro sitio diferente al que está a un lado de las oficinas del DIF acarrearía una situación de disgregar la atención al ciudadano. ¡Hágame usted el refabrón cavor!

Al final de todo esto tampoco se ofreció ningún razonamiento congruente de por qué se pagará por parte del XIII Ayuntamiento de Los Cabos que encabeza Jesús Armida Castro Guzmán, los 3 millones 800 mil pesos por la vieja casona, lo que a todas luces provoca el “sospechosismo” que fue comprado obviamente con un sobreprecio; pero mientras algo sucede al respecto mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .