BALCONEANDO / ¡MORALIDAD TORCIDA!

Por Alejandro Barañano

Resulta que Alberto Arnoldo Rentería Santana al igual que Félix Salgado Macedonio -ambos guerrerenses por cierto- sellaron insultos en contra de las mujeres, provocando con su actuar un agravio social y político que obviamente seguirá creciendo.

La diferencia entre uno y otro, es que a Salgado Macedonio lo exoneró Morena antes que por un juez, y a Rentería Santana lo sentenciaron antes de que lo pudieran defender de los Regeneración Nacional.

El primero de ellos, o sea el candidato a gobernador por Guerrero, presuntamente abusó y violó a cuando menos cinco mujeres, mismas que presentaron denuncias en su contra. Mientras que el dirigente interino de Morena en Baja California Sur fue acusado de misógino y lo tundieron con reclamos por doquier.

Ahora bien, desde un punto de vista ético, Morena debía de haber mantenido en reserva la candidatura de Félix Salgado Macedonio hasta que un juez resolviera las denuncias, pero como el tiempo electoral no les daba no les importó el repudio de las mujeres, mejor lo premiaron a pesar de sus dudosos antecedentes con que se arropa.

Por otro lado, éticamente a Alberto Rentería Santana los de Morena debían de haberlo excluido ya de la dirigencia interina con que fue premiado, empero la ética de ese partido es como la moralidad del legendario cacique Gonzalo N. Santos, un simple árbol que da moras.

Vale la pena revisar que Andrés Manuel López Obrador impuso al controvertido senador –igual que como sucedió con Víctor Manuel Castro Cosío- por compromisos previamente adquiridos, concretados finalmente porque su principal adversario, Amílcar Salazar, cuya familia, encabezada políticamente por su hermana Irma Eréndira Sandoval, secretaria de la Función Pública, cayó de la gracia presidencial tras revelarse sus múltiples propiedades cuyo valor no corresponden a sus ingresos.

Así, para Salgado Macedonio las debilidades en la honestidad de los Sandoval significaron su viabilidad para la candidatura a gobernador de Guerrero, y por eso, ambos senadores con licencia –el de Guerrero y el de Baja California Sur- siguen flotando en la órbita de la confianza del oriundo de Macuspana, Tabasco, quien ha procurado de manera muy eficaz hacerse de la vista gorda ante los abusos del guerrerense y los triquiñuelas del sudcaliforniano.

Desde un principio, las figuras de Salgado Macedonio y Castro Cosío fueron altamente polémicas y cuestionadas, pero para Morena eso no importa, mucho menos lo que el pueblo piense de ese par de gandules.

Ahora bien, volviendo a Alberto Rentería Santana, quedó visto que la nula empatía de Morena hacia los señalamientos que hizo y que hoy en día lo tienen denostado es una mera pecata minuta, ello a pesar de que un Colectivo de Mujeres de la Cuarta Transformación enviaron una carta considerando un “encubrimiento” su actuar en los actos de violencia política con perspectiva de género en que incurrió. ¿Pero qué sucedió? Nada, absolutamente nada.

En el caso de Félix Salgado Macedonio también se han entregado cartas firmadas por activistas, colectivos, asociaciones civiles, feministas, académicas, actrices y mujeres de distintos ámbitos, y de acuerdo con el Servicio Especial de la Mujer se exigió que no se permita que ningún candidato con acusaciones de violencia de genero pueda aspirar a un cargo de elección popular, y eso también afecta directamente a su paisano Alberto Rentería Santana.

Pero visto está que todas las protestas han sido estériles, por lo que no nos debería de extrañar que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador sea el mejor para la simulación de género, esto por los peores resultados obtenidos en materia de violencia contra las mujeres, lo que por cierto, es un tema de preocupación nacional.

Queda visto que la misoginia del Presidente no es desconocida, pero su apoyo para Castro Cosío, Salgado Macedonio y Rentería Santana tampoco, y eso nos debería de alarmar.

Estos tres personajes de Morena, Salgado Macedonio, Castro Cosío y Rentería Santana, más allá de si las denuncias en su contra son ciertas, se dan el lujo de actuar como sátrapas de la política, sin filtros ni límites.

No cabe duda que el sudcaliforniano y los dos guerrerenses se saben blindados e impunes, pues no les importa lo que digan las mujeres de ellos, ya que cuentan con la protección de Morena y su moralidad torcida; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .