BALCONEANDO / MINERA AL ATAQUE

Por Alejandro Barañano

 

Al parecer el debate presuntamente allanado por aquello de las mineras que buscaban instalarse en la zona de San Antonio y la Sierra de La Laguna no está del todo superado, pues la empresa “La Pitalla” -filial perteneciente a Argonaut Gold – anunció que de nueva cuenta intentará echar a volar su proyecto de explotación de metales preciosos.

Lo anterior se basa porque existe un añejo resolutivo -oficio 6048 de fecha 8 de agosto de 2012- que propiamente le abría las puertas de par en par a “La Pitalla” para seguir con su aberración de extraer oro por lixiviación en la zona de San Antonio; sin embargo la objeción federal que se aplicó fue porque se detectaron inconsistencias técnicas en la Manifestación de Impacto Ambiental que fue presentada por la compañía minera, o sea un mera pecatta minuta.

¿Por qué peccata minuta? Bueno, porque la compañía de “La Pitalla” –tal y como lo anunció- hará un nuevo replanteamiento del proyecto después de un análisis previo al inicio del litigio judicial, y en descargo ahora argumenta supuestas inconsistencias técnicas detectadas fue por la existencia de un Plan de Desarrollo Urbano Municipal de La Paz que clasifica a la zona objeto de explotación como una zona “sin aprovechamiento industrial”, lo que impidió que la resolución federal fuera favorable a la minera. Dicho en otras palabras, dada la débil resolución, la minera “La Pitalla” va de nueva cuenta por la autorización del proyecto.

En síntesis, el problema que enfrenta la minera para operar en la zona de San Antonio no es un problema insuperable, al contrario, basta y sobra que se ciña a la normatividad y tramitología federales para sacar avante el proyecto. En otras palabras, para la minera no importa mayor cosa la opinión de los ambientalistas, de los paceños y de quienes están en contra de las minas contaminantes, sino cumplir con la normatividad federal y ya.

Para la empresa y sus corifeos el debate no se plantea si en el desarrollo de la extracción hay contaminación o no, sino en el marco normativo que dejó un gobierno federal que ya se fue –el de Enrique Peña Nieto- al que poco le importo dejar a quienes vivimos aquí entorilados por la brutal afectación que sufrirá la contaminada cuenca acuífera de San Antonio, y que a su vez alimenta la sobreexplotada cuenca del Carrizal que abastece a la ciudad de La Paz.

Hace unas semanas atrás Rubén Gregorio Muñoz Álvarez, quien cobra cada quincena como alcalde de La Paz, fijó su posición al respecto, y dijo: “No a las mineras que contaminen”,  pero esa posición la debe de mantener firme ante el supuesto del nuevo  ataque que está orquestando la minera “La Pitalla”.

Y es que la posición oficial debería de ir acompañada de un plan compensatorio trazado por el gobierno y las fuerzas vidas de esas comunidades, sobre todo para que se permita a los pobladores de la zona que se puede afectar, explorar nuevas alternativas de desarrollo sustentable, limpio, sin amenazas de contaminación ambiental ni de destrucción del entorno.

Tan es cierto que la empresa minera “La Pitalla” quiere dar un golpe letal pero muy disfrazado, que a pocos meses de haber iniciado el proyecto denominado “Parcela Escolar” que desarrollan la curiosamente la compañía Argonaut Gold junto con el ejido San Antonio, tiene ya una producción de 2 mil 500 plantas en espera para reforestar escuelas y algunas colonias de La Paz.

Y ojo, todo esto se está dando bajo la asesoría de la Universidad Autónoma de Baja California Sur y con la colaboración de productores locales y jóvenes del poblado de San Antonio, ya que en una parcela de una hectárea –aproximadamente- que está auspiciando la minera Argonaut Gold y su subsidiaria “La Pitalla” han generado casi un millar de árboles frutales listos para transplantarse, tal y como lo son guanábanas, naranja, mandarina, papaya y guayabas, producto que curiosamente es el mismo que recientemente “Goyito” vociferó que plantaría para mejorar el ambiente de la ciudad capital. ¿Qué rara coincidencia no?

Luego entonces no perdamos de vista que puede haber alguno muy dispuesto a cambiar arbolitos por oro. ¿O es que acaso las florestas que anda promocionando “Goyo” serán de huertos frutales a prueba de arsénico? Nada de eso, que no nos confundan ni que tampoco nos quieran ver la cara, la empresa minera está buscando simple y llanamente la aceptación social sembrando arbolitos donde piensan deforestar, y si no es con ayuda de ese “alguien” que les de la llave para hacerlo como parece podría suceder, no se logra entenderse el interés tan repentino que ha mostrado tener  “La Pitalla” para volver al ataque con más bríos; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .