BALCONEANDO / LEGISLADOR “DISTRAÍDO”

Por Alejandro Barañano

Hasta ahora, a pesar de que los mares son propiedad de la nación de acuerdo con el Artículo 27 constitucional, pareciera que la INDUSTRIA PESQUERA posee derechos exclusivos de uso y abuso, por lo que se asume como única dueña y vocifera contra toda iniciativa de conservación.

Sabemos también que no es un secreto que algunas pesquerías decaen, que otras especies desaparecen y que muchos ecosistemas marinos están siendo impactados de manera irreversible, pero los actores y los representantes de la industria pesquera sienten que los mares y sus recursos son de su propiedad, esto bajo la complicidad sorda y ciega de la COMISIÓN NATURAL DE ACUACULTURA Y PESCA.

Y lo digo porque ese sector de pescadores industriales son beneficiados con concesiones y permisos otorgados por la autoridad –Sagarpa y Conapesca– explotando legal e ilegalmente en su beneficio absolutamente todo el territorio marino, incluyendo las ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS.

Esto viene a colación porque para sorpresa de muchos el diputado federal –por pura chiripaMARCO ANTONIO ALMENDÁRIZ PUPPO salió sin el menor recato ni rubor en defensa de la mismísima COMISIÓN NATURAL DE ACUACULTURA Y PESCA, no obstante que es la instancia que permite el desarrollo de una política depredadora, indolente y omisa.

Lo que ARMENDÁRIZ PUPPO debería hacer es alzar la voz en contra de la depredación marina, pero el atolondrado legislador federal –por pura chiripa– nos sale con que no hay que tocar a la Conapesca. ¡Por favor!

El comentario está basado por el comunicado que el mismo MARCO ANTONIO ARMENDÁRIZ PUPPO envió y donde puntualizó que: Es un error pretender desaparecer Conapesca, lucharemos porque no desaparezca esta institución.

Para muchos es sabido –menos el atolondrado legislador federal– que la depredación marina surca a lo largo y anchos de las aguas del GOLFO DE CALIFORNIA y que cuyo impacto ha ocasionado la casi extinción de la vaquita marina, solo por poner un ejemplo; pero MARCO ANTONIO ALMENDÁRIZ PUPPO nos sale con lágrimas en los ojos defendiendo a la Conapesca.

Acotó también el mismo legislador federal –por pura chiripa– que: “Una labor por su característica propia del Poder Ejecutivo y que otorga certidumbre al ordenamiento pesquero del país, no puede estar en manos de la Secretaría de Marina, por ello me manifiesto categóricamente en contra de la iniciativa de un diputado del Partido del Trabajo para la desaparición y desmantelamiento de la Comisión Nacional de Pesca”. No, no, no, me hierve el rabo con el tipo.

PUPPO, como le gusta que le digan sus cuates y uno que otro llevado, es integrante de la COMISIÓN DE PESCA y también de la COMISIÓN DE MARINA en la Cámara Baja del Congreso de la Unión, y a pesar de ello, soltó otra declaración más por demás inverosímil, pues sostuvo: “Debemos reconocer a la Secretaría de Marina todo su esfuerzo en el cuidado de nuestros litorales, pero no es un ente que cuente con la infraestructura necesaria para cargarle el trabajo, como un órgano administrativo desconcentrado y que tiene por misión fomentar y desarrollar mecanismos de coordinación con diferentes instancias para implementar políticas, programas as y normatividad que conduzcan y que facilite el desarrollo competitivo y sustentable del sector pesquero y acuícola del país, como actualmente lo hace la Conapesca”.

Si es tan bondadosa es la Conapesca como dice MARCO ANTONIO ALMENDÁRIZ PUPPO, entonces por qué está a favor de la depredación del dorado, marlín y del tiburón; y peor aún, porque no se ha hecho nada ante los constantes recorridos diarios de embarcaciones depredadoras, cuando por Ley existen especies marinas dedicadas a la captura exclusiva de la pesca deportiva, pero el legislador federal –por pura chiripa– se voltea y finge que la virgen le habla callando de forma cómplice.

Lo que MARCO ANTONIO ALMENDÁRIZ PUPPO debería hacer es pronunciarse por la entrega total e insostenible de los mares en favor de la explotación pesquera; pues tal parece que los mares son propiedad de la industria pesquera y que está inmersa en ello la autoridad  –Sagarpa y Conapesca- tan así que es incapaz de regularla, pues no rinde cuentas ni da la cara; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .