BALCONEANDO / DE CHILE, DULCE Y MANTECA

Por Alejandro Barañano

 

La visita realizada por el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dejó varias lecturas, pues por una parte se recibieron buenos pregones, por otra se mostró públicamente el descontento que existe en contra de varios actores emanados del Movimiento de Regeneración Nacional y que ahora son gobierno, y también se exhibió –se diga lo que se diga- que el gobernador Carlos Mendoza Davis a pesar de las instrucciones precisas que se dieron para hostigarlo al momento de que se hiciera de la voz o bien, cuando fuera presentando por el mandatario de origen tabasqueño, dejó en claro que se crece ante la adversidad mostrándose a la altura política de su investidura.

La primera buena noticia fue la que cuando el mandatario nacional anunció que se cancelaba el proyecto para establecer una mina en la reserva de la biosfera de la Sierra de la Laguna, así como también la consulta pública que se había manejado cuando el mismo Andrés Manuel López Obrador vino a Baja California Sur en calidad de Presidente de México electo.

El mensaje aunque breve, fue conciso: “Tenemos que cuidar el paraíso, no podemos destruir el paraíso, debemos cuidar la naturaleza. Y si estoy hablando de que la gente vive del turismo, tenemos que cuidar el medio ambiente”, dijo López Obrador motivando con ello que miles de asistentes al evento aplaudieran, incluso se pusieran de pie.

Otra novedad otorgada la tarde de ayer domingo fue cuando el mismo Andrés Manuel López Obrador dio a conocer el programa de mejoramiento urbano denominado “Mi México Late”, y donde anunció además que para estas acciones serán invertidos 550 millones de pesos.

Sin embargo no todo resultó ser miel sobre hojuelas, pues el gobernador Carlos Mendoza Davis fue abucheado durante su intervención –obviamente tal y como fue solicitado en el libreto que más de uno recibió en sobre lacrado-  y fue en ese momento el Ejecutivo Nacional mencionó: “ya chole de estarnos peleando”, por lo que llamó al diálogo al gobernador y a los transportistas del estado, mismos que se oponen absurdamente a la liberalización del servicio de transporte simplemente por servir a los intereses mezquinos de una perversa camarilla.

Pero como parece que el nacido en Macuspana, Tabasco, ya no confía mucho en quienes están al frente de algunas instancias, fue que se ofreció estar al pendiente y servir como intermediario entre las partes, puntualizando tajantemente: “Le tengo confianza al ciudadano gobernador Carlos Mendoza”; y pum, más de cuatro se desencajaron frente al abarrotado escenario faraónico que fue montado.

Tras el espaldarazo otorgado por Andrés Manuel López Obrador, el gobernador Carlos Mendoza Davis sin ningún disimulo celebró el arranque del programa federal de Mejoramiento Urbano en Zonas Turísticas, y dijo: “pues coincido plenamente con la visión con la que hemos conjuntando nuestro modelo turístico”. Y pum, otros cuatro más se desarticularon y comenzaron a retorcerse impávidos ante tal pronunciamiento.

Y es que el mandatario sudcaliforniano aseguró de frente a Andrés Manuel López Obrador que el turismo es la mejor posibilidad de ascender al bienestar, ya que es una fuente de crecimiento económico, de empleo formal, de buenos salarios, de menor pobreza y para vivir mejor.

Además acotó ante los presentes que comenzaban a mostrar más respeto, que la potencia del turismo alcanza para mover la economía de un estado entero, y la prueba de ello es Baja California Sur, explicando que hoy por hoy es la entidad con el mayor crecimiento económico del país a un ritmo de dos dígitos en los últimos dos años, pero el crecimiento acelerado del turismo como el del resto de las actividades económicas, genera desequilibrios de desarrollo, ambientales y, los más importantes, humanos. Por ello, tanto la sociedad como el gobierno han tomado la decisión de hacer de Baja California Sur un destino Turístico Sustentable e Incluyente, y aún y a su pesar, le tuvieron que aplaudir tal y como lo hizo el Ejecutivo nacional.

La docena de incrédulos desencajados y palidecidos, entonces tuvieron que asimilar que Baja California Sur es el segundo estado con mayor disminución de la pobreza extrema y el que presenta el menor índice de pobreza laboral del país, por lo que se ha dado un crecimiento económico y una generación de empleo formal con alentadores resultados, luchando en contra de la desigualdad y promoviendo el bienestar de la gente, pues lo que se quiere son más visitantes, más empleos y más servicios.

Alguien al finalizar el mitin me preguntó: ¿Cómo viste? Y creo que no hay respuesta más concreta que la que vi en mi amigo y colega de Peninsular Digital, Christian Zarazúa, donde definió el tema de la vista de AMLO en diez puntos muy fácil comprensión.

Primero, el Presidente de México dice NO a la minería; los taxista abuchean al gobernador mientras tenía el uso de la voz; al término de su discurso Andrés Manuel no le dirige el saludo a Jesús Armida –mal augurio para ella-, al delegado municipal de Cabo San Lucas, Óscar Leggs, lo mandaron hasta el fondo del estadio junto a los manifestantes; no dejaron subir a la senadora Lupita Saldaña al presidium; la polémica de los taxistas contra UBER se resolverá en conjunto entre los gobiernos estatal y federal; se anunciaron con bombo y platillo mil millones de pesos para una planta desaladora; en el evento hubieron muchos acarreados, y para quien no los vio, los camiones fueron estacionaron a un costado de la Delegación Municipal; serán 550 millones de pesos los que se invertirán en infraestructura en Los Cabos, y por último, Andrés Manuel López Obrador volvió a repetir una vez más su máxima de “Me canso ganso”; por lo que mejor entonces quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. .