BALCONEANDO / ¡ALCALDESA MANGONEADA!

Por Alejandro Barañano

 

Después de haber sido suspendida de manera unilateral la Sesión Ordinaria de Cabildo de hace una semana, la alcaldesa Jesús Armida Castro Guzmán, el síndico Mario Alejandro Fernández Briseño y sus cinco regidores incondicionales, terminaron por consumar la más alta traición al pueblo cabeño, y dieron carpetazo al Punto de Acuerdo en favor del Estero de San José del Cabo.

Para ello es importante decir que quienes votaron en contra del Punto de Acuerdo para investigar y rescatar esa Área Natural Protegida, y por ende se convirtieron en los villanos del pueblo, fueron ni más ni menos que Jesús Armida Castro Guzmán, Mario Alejandro Fernández Briseño, Mario Alejandro Fernández Briseño, Flavio Antonio Olachea Montaño, Ana Georgina Roldán, Israel López Martínez, Christian Agúndez Gómez y Jorge Armando López Espinoza.

Por otro lado y a favor del Punto de Acuerdo que tenía el carácter de urgente y obvia resolución estuvieron Héctor Torres Tovar, Irene Román Salgado, Berenice Serrato Flores, Isabel Dolores Castro Aguirre y Tabita Rodríguez Morales y Julio Berlmar Pimentel Amador.

Pero el desparpajo y descaro absoluto tras la votación fracasada, se dio cuándo Jesús Armida Castro Guzmán argumentó que el Punto de Acuerdo se turnó a la Comisión Edilicia Especial del Estero de San José era un trámite nada más, y que solo será archivado el asunto sin ser resuelto por el momento.

Y si digo que fue un descarado absoluto es porque la misma alcaldesa aseveró que iría por el respeto y el rescate, ya que coincidía plenamente con la sociedad organizada y con los especialistas para buscar la ruta, tener los estudios para no “irse a ciegas”, aclarando que sería muy sano levantar la mano en favor del estero, pero habría que hacerlo de manera consiente. ¡Quihubole!

Y ya para rematar su faena, mencionó con su habitual tupé e insolencia que le caracteriza, que el estero no necesita de más ocurrencias: “Porque a mí se me puede ocurrir ir y hacer otra campaña de limpieza, no es así, tenemos que ir acompañados de los que saben”, esto en clara referencia a su patrón que la mangonea a su antojo, o sea Eduardo Sánchez Navarro.

Tan la maneja a su antojo –claro, habrá que ver a que costo/beneficio- que la regidora Tabita Rodríguez Morales, quien llevó la voz en la lectura del Punto de Acuerdo, se quejó de que este no fuera aprobado, cuando ella fue quien realizó una investigación al detalle sobre el tema, mismo que fue firmada por un perito profesional.

Detalló además la regidora –y de profesión arquitecta- que la investigación que hizo arrojó que, contrario a lo que afirman los decretos de la reserva, la superficie del polígono no se fue incrementando de 2004 a 2011, sino que se redujo, y justo ahí Jesús Armida Castro Guzmán mostró su malesta por lo antes asegurado, pues quedaba en evidencia el despojo orquestado por Leonel Cota Montaño y Narciso Agúndez Montaño para beneficiar al “excelentísimo” Eduardo Sánchez Navarro, por lo que rápidamente cambió el tema argumentando situaciones diversas sobre las plantas tratadoras, situación que ni venía al caso.

Por su parte y como respuesta, la regidora Isabel Dolores Castro Aguirre invitó a los integrantes del Cuerpo Edilicio a no estar en favor de intereses personales y acabar con los “acuerdos en lo oscurito”, mientras que la regidora Irene Berenice Serrato afirmaba que se cuenta ya con suficiente información comprobatoria para que el Punto de Acuerdo rechazado, sea aprobado y puesto en marcha a la brevedad.

Más o menos se podría decir que esto sería la reseña de la accidentada sesión de Cabildo del lunes pasado, en donde quedó en claro las evidentes violaciones del debido proceso, pues según el propio Reglamento las votaciones que definen temas de bienes patrimoniales, modificación de presupuestos o cambio de partidas, deberán ser votadas por mayoría calificada, y no por mayoría simple. Es decir, la votación de 7 en contra y 6 a favor del estero, abre la posibilidad de impugnar el proceso por tratarse de una propuesta sobre un bien que administra el propio XII Ayuntamiento de Los Cabos; y mientras algo sucede al respecto mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .