BALCONEANDO / ¡AL DESCUBIERTO!

Por Alejandro Barañano

Bien decía mi Nana que no hay cosa que salga bien cuando se tiene el Santo de espaldas, y lo digo porque Víctor Manuel Castro Cosío se refirió hace dos días atrás en la conmemoración del Día Internacional contra la Corrupción, que es una de las herencias más nocivas que hemos tenido que enfrentar y que la Cuarta Transformación llega justo para desterrar ese vicio.

No acababa de terminar con su arenga, cuando en diversos medios de comunicación se daba a conocer que personal médico del Instituto Mexicano del Seguro Social denunciaba públicamente al delegado estatal de la dependencia, José Luis Ahuja Navarro, acusándolo de haber solicitado una “mochada” de 3 millones de pesos para darle continuidad a una licitación para adquirir 25 ventiladores volumétricos.

Al investigar sobre ello, se supo que con base a una licitación nacional, la número AA-050GYR030-E180-2020, se pretendía adquirir tales aparatos para ser repartidos en diversos nosocomios y así hacerle frente al Coronavirus; pero el contrato “se cayó” y por ende los sudcalifornianos nos quedamos sin los tan necesarios ventiladores volumétricos.

Textualmente el grupo de trabajadores del IMSS, sostuvieron que sabían que el tal José Luis Ahuja Navarro pidió la generosa dadiva de 3 millones de pesos como soborno, esto para que el contrato en cuestión continuara avanzando. Es decir, pidió la “mochada” simplemente para plasmar su firma en el contrato, lucrando con ello no solo con la salud de los sudcalifornianos sino además extorsionando a los proveedores. ¡Qué tal!

Así, mientras que el personal médico arriesga día con día su vida, José Luis Ahuja Navarro simplemente desde su cómodo escritorio quiere embolsarse millones de pesos por estampar su “poderosa” firma, por lo que ahora estará en manos del titular del Instituto Mexicano del Seguro Social en el país, Zoé Robledo Aburto, las medidas pertinentes ante este caso de corrupción, la misma que “El Puchas” dice se está desterrando.

Ahora bien, volviendo al asunto de las peroratas del tristemente célebre maestro jubilado, o sea, Víctor Manuel Castro Cosío, este reconoció que la corrupción está asociada a la impunidad que se promueve desde las más altas esferas del poder político, y que por eso es que se desvían miles de millones de pesos al año, sobre todo en los renglones de la obra pública, evasión de impuestos, condonaciones, sobreprecios, compras fraudulentas y lavado de dinero.

¿Esto lo diría acaso por el escabroso asunto en que se vio envuelto su amigo de bribonadas Esteban Ojeda Ramírez? ¿O es que “El Puchas” simplemente quiere insultar la inteligencia del pueblo sudcaliforniano con sus anodinas y pueriles diatribas y pregones trotskistas que acostumbra manifestar?

Y lo digo porque tal vez el vetusto aspirante a ocupar una candidatura rumbo al 2021 ya olvidó cuando salió a flote el fraude en el erario público, esto junto con un marcado conflicto de interés que hubo, al descubrirle al todavía diputado local –discípulo y propagador de la filosofía puchista- que junto con su cuñada resultaron ser proveedores de artículos de cómputo y consumibles cuando arrancó la actual Legislatura. ¿Será por ello que sabe y reconoce que la corrupción está asociada a la escandalosa impunidad que se promueve desde las más altas esferas del poder político? Digo, es una mera pregunta. Porque cobrar 46 facturas a nombre del Congreso del Estado -todas ellas en orden consecutivo- no fue poca cosa. ¿O sí?

O que nos va a pregonar sobre lo que el senador –por mera chiripada- Ricardo Velázquez Meza hizo al exhortar la comparecencia del Comisionado Nacional de Acuacultura y Pesca, Raúl José Elenes Angulo, debido al uso faccioso del programa de Bienpesca que está dirigido a los productores pesqueros y que de acuerdo con estos no estaba llegando a sus manos, sino que se utilizó para financiar la precampaña de “El Puchas”. ¿También es mentira?

Así que Víctor Manuel Castro Cosío no debería de andar enarbolando banderas de la llamada Cuarta Transformación que no le corresponden, sobre todo en lo que respecta al combate frontal a la corrupción, pues visto está que forma parte de lo mucho que se queja, e incluso mal hace al sacar a colación eso del Instituto para Regresarle al Pueblo lo Robado, el cual supuestamente se creó para que los recursos mal habidos retornen y se apliquen en las áreas de salud y en los programas sociales.

Ejemplos recientes de corrupción hay muchos, y no solo son los del tal José Luis Ahuja Navarro o Esteban Arce Ramírez, sino el propio Víctor Manuel Castro Cosío; por lo que mientras algo sucede al respecto, mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .

COMO EN BOTICA

¡QUIHUBOLE!

La imagen mostrada ayer en redes sociales donde se aprecia a RICARDO BARROSO junto con “PANCHO” PELAYO en franca y total cordialidad, asegurando que hay coincidencias para trabajar unidos y entregando el alma por La Paz y Baja California Sur, provocó fuertes retortijones y muchos malestares estomacales en más de siete, y eso que esto apenas comienza. . .

REFLECTORES

No es coincidencia que esté permeando en varios sectores y grupo sociales que ANDRÉS LICEAGA posee el carisma, ímpetu y juventud que se necesita para estar presente en las boletas electorales de junio del 2021, tan así, que muchos no descartan que sea el as bajo la manga con miras a la alcaldía de Los Cabos. . . Tiempo al tiempo. . . ¡HE DICHO!