BALCONEANDO / ¡ABOMINADOS!

Por Alejandro Barañano

Hace diez meses un problema sencillo de interpretación normativa interna, dio pauta a la beligerancia, intolerancia, incapacidad de negoción y gestión, pues los diputados “golpistas” de Morena y la del PT demostraron en todo momento carencia de perfil político y vocación de servicio.

Así, quienes fueron elegidos para representarnos, simplemente demostraron con su proceder que únicamente atienden los intereses de grupo y que por desgracia son reos de su ignorancia, soberbia y total carencia de asesoría parlamentaria adecuada.

La fracción de Morena junto con su aliada del PT han demostrado que son fruto de la improvisación y oportunismo, y que pasarán a la historia como lo peor que ha existido en materia legislativa.

Y lo digo porque por una unanimidad la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, resolvió los recursos de queja 1/2020-CC, 2/2020-CC y 3/2020-CC que se derivaron de los Incidentes de Suspensión de las Controversias Constitucionales 63/2020, 64/2020  y  84/2020.

Ahí se determinó procedente la queja 03/2020 interpuesta por el gobernador Carlos Mendoza Davis por la violación a la suspensión decretada  el 29 de mayo del año 2020 por el Ministro Alberto Pérez Dayán en la Controversia Constitucional 84/2020, la cual ordenaba al Congreso del Estado retomar su legalidad  y cumplir con el desahogo de la sesión del 17 de marzo de 2020 encabezada por la diputada Daniela Viviana Rubio Avilés; mandato que no fue acatado por los rijosos diputados “golpistas” tal y como lo índico el máximo tribunal constitucional.

Además con la resolución del pasado miércoles se ordenó de tajo dejar insubsistentes los actos que se  llevaron a cabo desde el dictado de la Primera Suspensión de la Controversia Constitucional y por ende quedando sin efectos jurídicos todo lo actuado desde el 17 de marzo de 2020 al mes de enero de 2021.

Por otro lado la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró improcedentes las quejas 1/2020 y 2/2020 iniciadas por los rijosos diputados “golpistas” del Movimiento de Regeneración Nacional y del Partido del Trabajo en contra del Poder Ejecutivo, en las que pedían que el gobernador les publicara la Ley Orgánica del Poder Legislativo, y que además les depositara el presupuesto del Congreso del Estado en una cuenta bancaria que sería manejadas por ese aborrecido grupo legislativo.

Pero nada, absolutamente nada les salió bien a los diputados “golpistas”, pues la Suprema Corte de Justicia de la Nación les negó el control financiero, aunado a que les declaró improcedente que el Poder Ejecutivo les depositará los recursos de Congreso del Estado en una cuenta que habían aperturado ellos mismos en el mes de abril de 2020, la cual –obvio es decirlo- pretendían manejar y ejercer a través de un director de Finanzas y de un titular de Comisión de Cuenta y Administración que no habían sido electos conforme a como lo estipula la ley. En pocas palabras, enjuagues y puras marranadas fue lo que hicieron los diputados “golpistas”.

Además de todo ello, la misma Segunda Sala de Suprema Corte de Justicia también determinó infundada la pretensión de que el gobernador Carlos Mendoza Davis debía publicar como querían la mal llamada Ley Orgánica del Poder Legislativo aprobada por “golpistas” y algunos suplentes que fueron ilegalmente llamados a sesionar; y con esta determinación se ratificó que la única ley vigente es la Ley Reglamentaria del Poder Legislativo de Baja California Sur publicada mediante decreto número 786 de fecha 10 de diciembre de 1990. No más, no menos.

Con ello quedó claro que el legislador Rigoberto Murillo Aguilar seguirá siendo –como hasta ahora ha sucedido- el Presidente de la Comisión de Cuenta y Administración, y que la integración de las comisiones que conformaron los facinerosos diputados “golpistas” de Morena y la del PT fueran señaladas como ilegales. ¡Quihubole!

En conclusión, a diez meses de distancia resulta que con los resolutivos emitidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación se acredita que la absurda parálisis legislativa que fue ocasionada por los diputados “golpistas” de Morena y la del PT se provocó al violentar el marco constitucional y legal que regula el proceso legislativo, puesto que una mayoría numérica no puede estar por encima de  las leyes; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .