EL DIVÁN / DÍAS NUBLADOS

Miguel Ángel Avilés

Un día nublado es una oportunidad para recordar a los ausentes desde la cima de una lágrima. Hoy pienso en María de los Ángeles y pienso en Ramón llegando a casa en ese taxi. Pienso en Diana y pienso también en mamá y en el hechizo de sus manos ( que inventaban, a diario, cinco respuestas para amar).Pienso en Jesús Salvador y pienso en los viajes en barco rumbo al norte y en eso olores que ya no quiero aquí. Pienso en mis temblores repentinos de noche y pienso en mi amigo Alejandro que no ha vuelto de desde que lo vi bajar hacia su nueva casa de tierra y dormitaba sempiterno en la obscuridad de su muerte temprana. Hoy pienso en el corazón de ese pájaro que partí en dos pedazos con mi puntería de niño en aquel amanecer lluvioso de navidad. Pienso en la última bocanada de mi hermano y pienso en la luz de un cigarro que se extinguía impasible como su voz. Los días nublados exhuman un llanto dulce que sale a pasear conmigo todo una vida, alrededor de un ataúd.