Las educadoras ponen los cimientos para que los niños aprendan a descubrir el mundo que los rodea: Guadalupe Cota, profesora jubilada de preescolar

La Paz BCS.-   El ser educadora fue una experiencia muy bonita, porque la interacción que se tiene como los niños no se compara con nada en el mundo, así lo manifestó Guadalupe Cota Antuna, profesora de preescolar jubilada que laboró por 28 años al servicio de la formación de niños y niñas en esta ciudad capital. “Disfruté mucho el ser parte de su formación, no sólo como estudiantes, sino como ciudadanos; esas ganas de conocer, de investigar, de tocar, fue muy satisfactorio el ayudarlos a descubrir parte del mundo que los rodea y guiarlos en estas percepciones”, comentó.

Las maestras y maestros de jardín de niños, son la base para formar una independencia y de que su desarrollo sea integral, “el niño siempre está deseoso de conocer, entonces entre más herramientas y oportunidades les demos para interactuar con el medio ambiente, los objetos, con los seres que lo rodean, ese niño se va a desarrollar íntegramente, para ser posteriormente un estudiante de cualquier nivel o un ser humano independiente, nosotras las educadoras empezamos con esos cimientos”, mencionó la profesora jubilada.

Explicó Cota Antuna, que la sonrisa de los niños representa la mayor satisfacción de las educadoras, ya que todo esfuerzo y sacrificio, empeño puesto en la realización de materiales, y programas se ve recompensado con la felicidad que le da a los niños el aprender y verlos desarrollarse plenamente, sostuvo.