Volver al Futuro

El jueves pasado estuve recordando aquella película de los ochenta en la que, a bordo de un DeLorean, el Dr. Emmett Brown y  el jovenzuelo Marty Mc Fly  echan viajes en el tiempo para modificar ciertos hechos que tienen efecto en el presente de los protagonistas.

El recuerdo me llegó a propósito de una entrevista que estaba escuchando y en la que, a pregunta expresa del entrevistador, el  Secretario de Educación declaraba que el bono para infraestructura educativa no puede considerarse como deuda porque es un recurso que ya existe, está en el futuro y lo vamos a traer al presente para utilizarlo en la reparación de  escuelas, construcción de aulas, equipamiento de espacios, y todos los etcéteras que usted quiera.

Según el Sr Nuño el proyecto es la mar de sencillo: los gobernadores de las entidades que decidan participar, porque posiblemente algunos no quieran, firmarán un convenio mediante el cual comprometerán el 15 por ciento de los recursos que van a recibir en los próximos veinte años, ese dinero del futuro irá a un fideicomiso y, a través de éste, la Secretaría de Hacienda emitirá bonos mediante los cuales el dinero que tardaríamos 20 años en gastar lo podremos gastar en tres.

Puesto en esos términos el proyecto suena viable pero sigue pareciendo deuda, sigue pareciendo una de esas promociones de  viaje ahora y pague después que al final nos deja con un cuentononón difícil de cubrir, por más que el secretario reitere que “quienes adquieran esos certificados tendrán la absoluta certidumbre de que esos recursos van a existir”. Sí Chucha, en México de lo único que tenemos certidumbre es de la incertidumbre.

Como quiera que sea, la entrevista al Sr. Nuño me ha dejado dos preguntas que me tienen un tanto inquieto: en primer lugar, de acuerdo a las respuestas dadas, ¿estos señores tendrán la “absoluta certidumbre” de seguir gobernando el país durante los próximos 20 años? Y de ser así, ¿existirá algo de país para ese tiempo?

Tal vez a estas alturas lo mejor que pueden hacer los gobernadores que vayan a firmar esos convenios, es localizar primero al Dr. Emmett Brown y pedirle que les alquile el DeLorean, echarse un viajecito al México del 2040 y checar el panorama.

Porque puede ser que para ese entonces lo que hoy es nuestro país ya sea el Estado Libre Asociado de México, que esté gobernado por una nieta de Carmen Salinas, que el Fondo de Aportaciones Múltiples ya no exista y por lo tanto ellos estén endeudados y tras las rejas,  que López Obrador sea el candidato a gobernar el siguiente periodo, que Mexicanos Primero se encargue de dirigir la educación, que el Chapo Guzmán se haya vuelto a escapar de una prisión de supermegamáxima seguridad, que Chabelo reciba un reconocimiento por la permanencia de su programa, y que el ayuntamiento de La Paz esté haciendo la promesa de que ahora sí va a cubrir el adeudo a sus trabajadores.

Es bueno que lo vayan pensando los gobernadores; total, qué tan caro puede salir el alquiler del DeLorean. Más barato que el jet de Peña Nieto puede que sí sea.