ABCdario / …y la moral Diputado?

Por Víctor Octavio García

No hay la menor duda que para el Dip. Esteban Ojeda Ramírez, al igual que Gonzalo N. Santos, el célebre “Alazán tostado”, la moral es un árbol que da moras; a su paso por la XV Legislatura rompió todos los records de cinismo e inmoralidad registrados desde la conformación del congreso del estado a partir de la constitución de la diputación constituyente en 1974; superó sin mayor problema las gracejadas de Márquez Fisher, los exabruptos de Portela, las floridas intervenciones del “Chacho” Castillo, los golpes de timón de Benito Murillo y los “tarascones” al “Robertón” (presupuesto) de varios presidentes de la Gran Comisión etc., con el solo hecho de actuar por debajo de la vergüenza y por encima de la razón.

De aquel humilde profesor llegado de Oaxaca como cónsul de la sección 22 de la CNTE, solo queda el frágil recuerdo de lo que pudo ser y no fue; como diputado se va sin pena ni gloria cargado de desprestigio y sospechas por su inmoral y cínico comportamiento; jamás aclaró los señalamientos de tráfico de influencias al haber protegido a su cuñada con la compra de equipos digitales que tampoco fueron entregados al congreso del estado y ser omiso para encarar personalmente los graves y delicados señalamientos, acusaciones y demandas de acoso y pervertido sexual que le hicieron desde la más alta tribuna (congreso) del estado hace un par de semanas, espero que pasaran los días para salir a la palestra pública, como si nada hubiese pasado, a “placearse” como futuro secretario de educación pública en el estado. ¡Qué Tal!

A su paso por la SEP como funcionario con poder de decisión, incubó los gérmenes de su propio desprestigio al darle rienda suelta a sus más bajos instintos de depravado sexual al acosar a maestras y trabajadoras con proposiciones indecorosas, los señalamientos, acusaciones y denuncias jamás trascendieron más allá de los muros de la SEP quedando resguardados en el escritorio del secretario de educación pública; como diputado local tampoco tuvo valor ni voluntad para encarar los señalamientos públicos de lo que fue objeto y sujeto bajo la rígida mirada del escrutinio público; no supo, no quiso o no pudo administrar las crisis y le apostó al olvido, al tiempo, para salir de nuevo ante la opinión pública como un probó, honesto y ejemplar profesor.

Con todo lo que ha pasado en su derredor protegido por el silencio y las complicidades podemos concluir que por sí mismo reencarna el prototipo y naturaleza de un auténtico transformador de la 4T, de un “izquierdista” que ha sido solapado por el sistema bajo acuerdos inconfesables, de un “izquierdista” que representa no solo lo peor de las “izquierdas” sino un alto grado de degradación y perversidad en las irredentas “izquierdas” en BCS. ¡Qué tal!.

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