ABCdario / Salida de escape

Por Víctor Octavio García

 

Finalmente el alcalde de La Paz encontró el pretexto perfecto para salirse de los humedales de El Conchalito tras su fracasada intención de apoderarse de 7 hectáreas de tierra en la zona de humedales en esa área arqueológica protegida, polarizando el debate de una supuesta boda fifi en la playa de Balandra; la revelación de que había claves catastrales en la zona de humedales surtió menos efectos en las polarizadas redes sociales (feis) que el “brindis” pos nupcial en la playa de Balandra.

La supuesta boda en la playa de Balandra suscitó un fuerte debate polarizándose rápidamente en las redes alentado, claro está, por el propio alcalde y el titular de Zofemat municipal, quienes estratégicamente –plan con maña– se montaron en el tema culpando a la CONANP de ser la responsable de haber permitido (autorizado) una boda –en realidad brindis– en un lugar público y área natural protegida; gracias al manejo mediático que le dieron a la supuesta boda fifi el alcalde dejo atrás su fracasada intensión de apoderarse de 7 hectáreas de tierras en los humedales del Conchalito; lo de las claves catastrales paso inadvertido.

Benito Bermúdez, representante de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) salió a la palestra pública para aclarar que no fue una boda propiamente dicho, sino un “brindis” pos nupcial y que el lugar quedo limpio tal como había sido el compromiso de los contrayentes, justo cuando en el “feis” y en las redes ametrallaban con denuncias de que habían dejado basura e incluso removido dunas para instalar equipos de sonido; la peor parte se la llevaron los contrayentes Federico Heller y Federica Pelayo.

En las crestas del debate suscitado por el “brindis” pos nupcial en la playa de Balandra, el alcalde se pronunció en contra de este tipo de eventos del que dijo, “no deben permitirse”, mientras su subalterno, Víctor Martínez Escobar, titular de Zofemat municipal, expreso que además de legal este tipo de festejos son un incentivo para el turismo; ambas posiciones totalmente encontradas entre jefe y subalterno empedraron la salida del alcalde de los humedales del Conchalito.

A menos de una semana del escándalo que provocó un “brindis” en la playa de Balandra, el corte (control de daños) es para el anecdotario; no hubo daños en el entorno ambiental; el alcalde encontró una salida airosa a su fracasada incursión en los humedales del Conchalito, y el titular de Zofemat ponderó con sus contradictorias declaraciones de que un “brindis” en la playa de Balandra permitiera que el edil emprendiera veloz huida de los humedales.

Ante del “brindis” en el Conchalito, la alcaldía de La Paz había filtrado, en un acto desesperado, a medios de comunicación afines, que existían claves catastrales en la zona de los humedales del Conchalito, obviamente no “soltaron” mayor información excepto que existían claves catastrales en el área; la “filtración” fue mediáticamente absorbida por el escándalo del “brindis” pos nupcial en la playa de Balandra, la “filtración” se perdió quedando la interrogantes de cuáles eran realmente su fines, sí prepararle el terreno al alcalde para apoderarse de las 7 hectáreas de tierra en los humedales en el Conchalito o en su efecto, encontrarle una salida airosa del pantanal. ¡Qué tal!.

Para cualquier comentario, duda o aclaración, diríjase a [email protected]