ABCdario / Filtraciones * ¡Salió del agua!

Por Víctor Octavio García

 

Los perros de los rancho suelen ladrar porque oyen ladrar a otros perros; el primer perro sabe a qué le ladra y porqué ladra, los demás ladran porque oyeron ladrar al primer perro; guardada toda proporción y con respeto a los replicadores (bufones oficiosos) es lo que ocurrió la semana pasada con la nada extraña filtración de un documento falso en el que se revelaba que un hijo de la alcaldesa de Los Cabos cobraba en la nómina de Sapa Los Cabos.

La nota reproducida y replicada al mismo tiempo en numerosos muros en el feis, tuvo efectos devastadores y no era para menos; un hijo de Armida Castro Guzmán cobrando un sueldo en Sapa Los Cabos que no devengaba provocó agrias críticas, señalamientos, memes y editoriales que en unas cuantas horas se convirtió en un gigantesco tsunami en la opinión pública; la magnitud del reclamo en el seno de una opinión pública crispada y enardecida volvía casi imposible hacer un desmentido en medio de la refriega mediática; pese la desventaja la alcaldía (vocería) hizo un débil desmentido de la nota argumentando que era falsa, que el hijo de la alcaldesa nunca ha cobrado en Sapa Los Cabos; las “versiones” cambiaron intempestivamente de destinatario y énfasis argumentando “que éste sí cobraba y que estudiaba en la ciudad de México”, el escándalo aminoró pero no cesó, siguió y seguramente seguirá en los días por venir como producto de efectos colaterales.

En ninguno de los muros donde se replicó la nota (lista falsa) –que fueron varios– hubo certeza de que la lista que se había filtrado fuese cierta; la replicaron porque otros lo hicieron; quién filtró la información (lista) sabía porque lo hizo y para qué lo hizo, –como los perros de rancho–, los demás lo hicieron porque oyeron y se enteraron que existía una lista (falsa) donde venía el nombre del vástago de Armida Castro. ¡Qué tal!.

Para el gobierno de Armida Castro dar con la identidad del “garganta profunda” que filtró la falsa lista e información como la compra de carros blindados, la adquisición de pipas para repartir agua en las colonias, el “huachicoleo” en el pozo 4, etc., tiene un origen común y proviene de un ex funcionario municipal que, al igual que la información filtrada, también salió de agua (Sapa), como el Leviatán, el monstruo marino; de ahí que no es difícil dar con la identidad del siniestro personaje que ha creado enormes tormentas en vasos de agua en las últimas semanas.

Efectivamente nos referimos al veracruzano Ramón Ojeda-Mestre, ex titular de Sapa Los Cabos; de quien se sabe poco –o no sabe nada– cómo fue que llegó a Los Cabos y cómo fue que se convirtió en una especie de “gurú” en la tierra del Chucho Castro; sabemos que después de su “salida” de Sapa Los Cabos, fue rescatado por Sebastián “Bito” Romo Carrillo asignándole un papel preponderante en el diseño y construcción de un aeropuerto en Ensenada llamado Ojos Negros; la alineación de Ojeda-Mestre al proyecto aeroportuario del “Bito” Romo, significó para el veracruzano algo así como un “destino manifiesto”; salir de Sapa Los Cabos para probar suerte en un proyecto fantasioso en el diseño y construcción de un aeropuerto que está en veremos.

A saber, Sebastián “Bito” Romo, –hoy jefe de Ramón Ojeda Mestre–, compró tierras al ejido de Bahía Tortugas a salivazos, dio una parte y el resto lo quedó a deber; se asoció con Francisco “Kiko” Vega, gobernador de BC y su suerte quedó echada en la elección de este domingo 3 de junio, donde los pronósticos no son nada halagüeños para el mandatario bajacaliforniano; de acuerdo a datos que obran en poder de ABCdario, no existe ningún empacho en admitir y advertir que el destino de Ojeda-Mestre es incierto, predestinado a seguir arrastrando la cobija. ¡Échense ese trompo a la uña!.

Para cualquier comentario, duda o aclaracioón, diríjqase a [email protected]