ABCdario / Encuestas

Por Víctor Octavio García

Más tardó la casa encuestadora Massive Callar en dar a conocer el resultado de una de medición realizada en cuatro escenarios pres electorales distintos que en ser descalificarla, poco importó que Massive Callar pulsara el momento en tiempo real del sentir de los sudcalifornianos a 18 meses de la elección de 2021 y los fríos números que arrojó; claro, los que no salieron beneficiados o no fueron tomaron en cuenta en la medición les incomodaron los resultados y al botepronto la descalificaron, sin embargo lo que hizo Massive Callar fue tan sencillo y elemental como tomar una fotografía en tiempo real del momento a año y medio de las elección de 2021.

Descalificar encuestas siempre ha sido una constante, natural y esperada, en tiempos pres electorales desde que comenzaron hacerse públicas durante el gobierno de Carlos Salinas, la primera encuesta que se realizó en México fue en 1963 sobre cultura, y de ahí en adelante el gobierno comenzó a utilizarlas discreta y sigilosamente para medir los impactos de decisiones políticas tomadas y conocer tendencias y preferencias electorales hasta familiarizarse hoy en día en la opinión pública.

Las encuestas son útiles, necesarias e imprescindibles en muchos campos y actividades porque miden los alcances, trascendencias e impactos de una decisión político o bien del lanzamiento de algún producto en el mercado, y no se diga para tener una idea precisa del comportamiento del marketing en relación a un producto o persona; la encuesta dada a conocer aquí este martes causo reacciones encontradas –naturales y esperadas– pese a los resultados que arrojó que no son determinantes ni definitorios, se “mapeo” el sentir de una parte de la población (muestreo) para conocer las tendencias y preferencias de los sudcalifornianos de cara a la elección de 2021, hasta allí.

En 18 meses que restan para el día de la elección van a suceder muchas cosas –como ocurre– y la fotografía que se dio a conocer este martes no será la misma que se tomé en los álgidos días previo a la elección de 2021; desde luego que es importante conocer el pulso de los sudcalifornianos a año y medio de la elección de 2021 porque los contendientes, en este caso, los aspirantes a las candidaturas por la gubernatura de los distintos partidos políticos que contenderán, tendrán tiempo para tomar decisiones y armar estrategias en función a lo que más les conviene, lo ganadores de esa medición no necesariamente serán los “ganones” en la carrera por la sucesión gubernamental.

Guste o no los resultados que arrojó la controvertida encuesta dos cosas dejan claras y a nivel de superficie; que no todos los actores políticos que participaran en la carrera por la sucesión gubernamental están considerados en la medición, y los que están tampoco son inamovibles; Víctor Castro Cosio resistiendo un feroz y despiadado golpeteo y Francisco “Pancho” Pelayo, un neo panista que llegó al PAN en la estampida de 2010 procedentes del PRD; la presencia de Lupita Saldaña como otra de las punteras de Massive Callar, se ve más como una obsesión del panismo doctrinario que como producto de una realidad política.

Ambos punteros, Víctor M. Castro Cosio y Francisco Pelayo Covarrubias por si mismos cuentan su propia historia; el primero como referente destacado en los movimientos y luchas de la izquierda reivindicatoria en BCS, y el segundo como un próspero agricultor que hizo reverdecer las esperanzas en la política allá en Comondú como alcalde, candidato a senador y hoy como aspirante a la candidatura del albiazul a la gubernatura del estado. ¡Qué tal!.

Para cualquier comentario, duda o aclaración, diríjase a victoroctaviobcs@hotmail.com