ABCdario / Cuadro décadas * La vida va

Víctor Octavio García

 

 

Un día como hoy, hace cuarenta años –13 de mayo de 1978– se publicó mi primer trabajo (columna) que marcó mi vida para siempre; cuatro décadas se dice fácil, cruzarlos no ha sido fácil; cuarenta años no son nada al final de la jornada; desde hace muchos años trabajo horas extras, mis ciclos hace mucho tiempo que concluyeron, y sí sigo emborrando planas y trabajando en la construcción de opinión pública es porque me siento útil, capaz y decidido a contribuir en la consolidación de mi estado; viví la restitución de los municipios y la conversión de territorio en estado, el fin de partido único y la alebrestada llegada de la alternancia; la gestación, nacimiento, maduración y consolidación de innumerables proyectos políticos personales de una clase política que también ha sufrido cambios y transformaciones al pasar de políticos románticos e idealistas –que todavía los hay– a patanes y vividores.

Qué he hecho, nada, qué me falta por hacer, todo; mi insatisfacción es tremenda; me hubiese gustado festejar esta fecha con la edición de mi segundo libro pero no fue posible; hacer un libro cuesta más trabajo y tarda mucho más tiempo que hacer un hijo; celebraré esta fecha como a mí me gusta hacerlo; en un  rancho lazando becerros caminando en el monte quebrando el sereno de la mañana disfrutando el olor a tierra seca, los azares de las vinoramas, palos breas, romerillos, palos zorrillos y palos verdes en flor.

Cuarenta años puliendo un estilo sin ser el un intelectual sino un descamisado que ama a su tierra, tampoco ha sido fácil; cuarenta años manteniendo distancia con el poder, haciendo malabares para mantenerme en el justo medio de la rayuela sigue siendo una tarea permanente e inconclusa; sí algo me queda claro en cuarenta años es que aprendí mucho y no aprendí nada como aquel clásico que reza; llegue a ser aprendiz de todo y oficial en nada.

Seguiré haciendo periodismo hasta el fin de mis días; aún me queda uno que otro lector que me honra con su tiempo y su lectura y a ellos me consagraré, malquerientes y desafectos siempre los habrá así como largas y extenuantes “campañitas” de desprestigio, de defenestración y de calificativos de denuesto las he enfrentado a lo largo de mi vida, sé de donde vienen y sé a dónde van, preocupan menos cuando mis objetivos están centrados en que a BCS le vaya bien.

Hace cuarenta años me inicie en este oficio –que me apasiona y al que me he entregado la mayor parte de mi vida– justo un día con un gran significado para mí porque se celebre el día de la Virgen de Fátima, y con él las fiestas patronales de Caduaño, mi tierra amada y nunca olvidada; fecha que queda registrada en mi “18 brumario” como un día de festejar, y mis festejos no son cosa del otro mundo; un plato de enchiladas con queso seco rociado, frijoles caldudos y un plato de arroz blanco. ¡Bendita modestia!.

Es mucho lo que aún queda por escribir en cuarenta décadas como periodista, anécdotas mil que compartiré con ustedes más delante; caídas y levantadas, de enemigos reales y escasos amigos, de emboscadas y contra-defensivas, de aliados coyunturales e intrigas, de conocidos y desconocidos, de afectos y desafectos, ingratitudes y grandes satisfacciones que han enriquecido mi visión de mundo,  mi percepción de las cosas y sobre todo de mi renovado ánimo para seguir haciendo lo que hecho en cuarenta años. ¡Muchas gracias a Todos, que Dios los bendiga!

Para cualquier comentario, duda o aclaración, diríjase a abcdario:@hotmail.com