ABCdario / Abigeato

Por Víctor Octavio García

 

La semana pasada tuve la oportunidad de platicar con don Rosendo Beltrán –hombre de campo, conocedor, con vasta experiencia en el medio ganadero– fue como me enteré de la sofisticada forma que existe para robar ganado con permiso o “charoleando”; por distorsiones en la interpretación de la ley ganadera –laxas al fin–, complicidades y corruptelas de funcionarios públicos y desaseos u omisiones de las autoridades responsables de combatir el abigeato.

En 2017, a don Rosendo se le perdió un toro semental (charolay) y se dio a la tarea de preguntarle a los rancheros que colindan con sus predios sí lo habían visto, la repuesta fue unánime; nadie lo vio; pasaron los días y el toro no bajaba al agua ni nadie lo había visto; Rosendo Beltrán, su hijo, pasó por el rancho de don Julián Reyes Vite –a quién ya le habían preguntado por el toro– y quedó sorprendido ver el toro encerrado en los corrales; no estaba Julián Reyes Vite y le pidió permiso a la señora para entrar a los corrales y le negó el permiso, tampoco le quiso entregar el toro; para esto don Rosendo Beltrán interpuso una demanda en la PGJE por el robo del toro.

Cosa curiosa, a los pocos días le llegó a don Rosendo Beltrán (papá) un acta circunstanciada –LPZ00109022017QCI, de fecha 09 de febrero de 2017– de la Secretaria de Pesca, Acuacultura y Desarrollo Agropecuario, Subsecretaría de Desarrollo Agropecuario, Dirección de Sanidad e Inocuidad Alimentaria, dando cuenta de los “destrozos” cometidos por el toro de don Rosendo Beltrán en la propiedad de Julián Reyes Vite; en el acta circunstanciada describen el toro “sin identificación” (le quitaron el arete), con la señal de sangre y el fierro de don Rosendo Beltrán, estimando los “daños causados” en 7,500 pesos, dado que el toro, según el acta circunstanciada, en una noche destrozó un tinaco y se comió 12 pacas de alfalfa, 1 costal de maíz, 120 kilos de tomate e hizo daños en el zaguán; para esto, la Dirección de Sanidad e Inocuidad Alimentaria le sugirió a Julián Reyes Vite que procediera conforme a la ley ganadera; en estos casos la ley ganadera dice que al negarse el dueño a pagar las daños causados por un animal en propiedad ajena se proceda a sacrificar el animal (matarlo); cobrarse los daños causados y lo que sobre regresárselo al propietario del animal; la cuestión, el quid del asunto, es que don Rosendo Beltrán jamás se enteró de que Julián Reyes Vite tenía su toro pese haberle preguntado con anterioridad; Julián Reyes Vite en lugar de acudir a la PGJE a la Comandancia de Abigeatos acudió a la Dirección de Sanidad e Inocuidad Alimentaria (plan con maña) a interponer la demanda, demanda que es firmada por el Ing. Mario de Jesús García Alvarado, Inspector Ganadero, por el denunciante Julián Reyes Vite y como testigos Matías Manríquez Valdez, Comandante de Abigeatos y Josue Bastida Reyes, ayudante del Comandante de Abigeatos. ¡Ripley!.

El “acta circunstanciada” inusitadamente apareció después de que don Rosendo Beltrán interpusiera la demanda ante la PGJR por el robo del toro, señalando a Julián Reyes Vite como el tenedor del toro perdido, dado que el toro fue visto por su hijo, Rosendo Beltrán, en uno de los corrales de Julián Reyes Vite; la denuncia interpuesta por don Rosendo Beltrán en la PGJE está detenida no obstante que la subprocuradora tiene instrucciones directas del Procurador General de Justicia del Estado para que se aplique en el caso ante el cual la funcionaria ha sido totalmente omisa.

De esto han transcurrido 28 meses, casi dos años y medio y nada; el toro (semental) sigue en poder de Julián Reyes Vite cargando vacas (por cada cría desdentada de 8 meses de edad se cobran de 15 a 25 mil pesos), imagínese cuántas vacas montas llevará en 28 meses y todavía exigen la reparación de los daños estimados o 7,500 pesos, amenazando además con sacrificar el animal (matar) para cobrarse los daños que le causó de acuerdo a la ley ganadera y las recomendaciones claro está, de funcionarios de la Secretaria de Pesca, Acuacultura y Desarrollo Agropecuario, ¡increíble tanta complicidad!.

Si esto hacen con don Rosendo Beltrán, un viejo ranchero, conocedor y experto en ganadería, que año con año trabaja proyectos ganaderos para un sinnúmero de ganaderos y rancheros sudcalifornianos en su calidad de presidente del MAAS (Movimiento Alternativo Agropecuario Sudcaliforniano), que no harán con ganaderos y rancheros que desconocen la ley, que ignoran los procedimientos y las normatividades e incluso desconocen. ¡Échense ese trompo a la uña!.

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