7 PILARES / De rectoría y gollete

¡Yujajayyy…! ¡Ora sí, ya la hicimos, hijos de laaa…! –grita el Bolas desaforado y ruidoso, a la llegada a Los 7 Pilares.

Los descamisados dejan sus cavilaciones vespertinas y sus mortificaciones rituales de Semana Santa para volver sus carotas hacia el Orgullo de su Universidá, que en llegando y tras el grito jubiloso se ha puesto a disparar forjadas a la tribu completa, como si la lotería se hubiese sacado, o como si el Puchas le hubiese llamado para tomar acuerdos acerca de… o algo así de trascendente para su economía.

–Sí pues. Ya la hicimos. ¿Quiénes? –Le pregunta la Doñita, ama de casa responsable y genuinamente interesada en la respuesta, pues ella es una de los millones de ciudadanos que no han visto la suya desde el año del Señor (Iturbide, claro) de 1821, más o menos.

–Pues los universitarios, Doñita, y con nosotros, la sociedad insular, que recibirá los logros de una institución que se enorgullece de tener “sabiduría como meta y patria como destino”. ¿Por qué?, habéis de preguntaros –se adorna, retórico, este hombre de El Calandrio que hoy viene renacentista y filoso–. Porque vamos a elegir un nuevo rector, y todo indica que quien será votado para dirigirnos será un hombre de letras, un varón preparado, un poeta. ¿Mmmmm?

Como si todos supiesen a qué varón se refiere, nadie pide las generales ni el rango ni la media filiación del aludido. Será que quieren seguir bebiendo de gollete como es su costumbre, así que todos levantan la opalina y pajuelean górgoros a la salud del seguro nuevo rector (El Bolas nunca ha fallado en sus vaticinios). Como para dar un buen cerrojazo al tema, interviene el Viejo Chamán con su voz de moscorrones intoxicados para decir:

–Hubo filósofos en la Grecia antigua que argumentaban acerca de por qué los más sabios debían ejercer el poder en la sociedad, pues estaban ellos –decían– más preparados que los políticos profesionales para buscar el bien para el mayor número y repartir la riqueza con equidad. Brindemos pues por el advenimiento de los poetas a la Academia. ¿Quién mejores que ellos? ¿Quiénes más universales? Salud, pues.

Como si quisieran trasladar Los 7 Pilares a una nueva sede allá por la carretera al Sur, o como si hubieran recibido el boletín de la Casa de Estudios, todos festejan una elección que no se ha dado, pero…